Entidades vinculadas al comercio, el turismo, la hotelería, la gastronomía, el transporte y la actividad marítima y portuaria expresaron su preocupación por la falta de certezas en torno al funcionamiento del Puerto de Ushuaia. Advirtieron que están en juego más de 2.000 puestos de trabajo y reclamaron al Gobierno provincial y a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) un plan que garantice los accesos. El planteo se suma a las advertencias que viene realizando el presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Juan Daniel González, sobre la delicada situación que atraviesa el sector privado y la necesidad de evitar nuevos factores de incertidumbre para la actividad económica.
Ushuaia, 16 de septiembre de 2026.- Las cámaras y entidades empresariales vinculadas a la actividad económica de Ushuaia elevaron el tono de preocupación ante la proximidad de la temporada de cruceros y reclamaron garantías concretas para preservar uno de los principales motores de la economía de la capital fueguina.
En un comunicado difundido este martes 15 de septiembre, las empresas e instituciones relacionadas con el turismo, la actividad marítima y portuaria manifestaron su “profunda preocupación ante la falta de certezas respecto de la próxima temporada de cruceros”.
El pronunciamiento aparece en un escenario en el que distintos sectores empresarios vienen alertando sobre las dificultades que atraviesa la actividad privada. En ese sentido, el presidente de la Cámara de Comercio de Ushuaia, Juan Daniel González, había advertido recientemente sobre el impacto que nuevas cargas tributarias podrían provocar sobre comercios y empresas, señalando que el sector no se encuentra en condiciones de absorber mayores costos y que éstos terminan trasladándose a precios o afectando directamente la rentabilidad.
Ahora, la preocupación se traslada específicamente al Puerto de Ushuaia y a la temporada de cruceros, una actividad cuyo movimiento se extiende mucho más allá del propio muelle y alcanza a hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transportistas, comercios, prestadores turísticos y proveedores.
El interrogante por los accesos al Puerto
Las entidades señalaron que la ANPYN sostiene que el Puerto de Ushuaia se encuentra plenamente operativo y en condiciones de recibir normalmente las recaladas programadas. Sin embargo, plantearon que esa condición no despeja otro interrogante central: qué ocurrirá si se producen bloqueos en los accesos terrestres.
“¿Cuál es el plan de contingencia para garantizar el ingreso y egreso de pasajeros, vehículos, trabajadores y proveedores?”, preguntaron las cámaras empresariales.
El planteo está relacionado con el conflicto de los trabajadores portuarios. Las entidades dejaron expresamente sentado que respetan los reclamos laborales y consideraron que la situación debe ser atendida por las autoridades responsables. Al mismo tiempo, remarcaron que el sector turístico no posee ni la responsabilidad ni las herramientas necesarias para resolver esa controversia.
Según señalaron, lo que está en riesgo excede ampliamente la actividad portuaria: estimaron que podrían verse afectados más de 2.000 puestos de trabajo, además del movimiento económico generado por los cruceros en hoteles, restaurantes, agencias de viajes, transportes, comercios y proveedores de Ushuaia.
La preocupación llegó a las navieras
Uno de los puntos que mayor inquietud genera entre los empresarios es que el conflicto ya comenzó a tener repercusiones fuera de Tierra del Fuego.
Las cámaras informaron que la situación fue comunicada a navieras, medios especializados de la industria internacional de cruceros y a la Asociación Internacional de Operadores Turísticos de la Antártida (IAATO), incluyendo advertencias sobre eventuales medidas que podrían alterar el desarrollo normal de la temporada. “La incertidumbre ya llegó al mercado internacional. Ahora las autoridades tienen que generar certezas”, sostuvieron.
Por ese motivo, reclamaron específicamente al Gobierno provincial que explique de qué manera garantizará el libre ingreso y egreso del Puerto y solicitaron a la ANPYN que establezca y comunique un plan integral de contingencia capaz de brindar previsibilidad a las navieras y operadores. Las entidades remarcaron que eventuales bloqueos producidos fuera del ámbito portuario exceden la jurisdicción de Prefectura.
El temor a perder recaladas
La preocupación empresarial no se limita a la temporada inmediata. El sector advirtió que las compañías de cruceros programan sus operaciones con mucha anticipación y que la falta de previsibilidad puede influir sobre decisiones correspondientes a temporadas futuras.
En ese contexto, mencionaron expresamente a Punta Arenas y Puerto Williams, en Chile, como alternativas que podrían adquirir mayor peso frente a un escenario prolongado de incertidumbre en Ushuaia. “No podemos esperar a perder recaladas para actuar”, señalaron.
Para las entidades, el riesgo alcanza un posicionamiento que la ciudad construyó durante décadas. Recordaron que Ushuaia necesitó más de 30 años para consolidarse como Puerta de Entrada a la Antártida, condición que actualmente genera miles de puestos laborales y un importante movimiento económico para la capital fueguina.
El planteo coincide, además, con la preocupación que González había expresado respecto de la situación general del comercio: en un contexto de márgenes reducidos y mayores costos, cualquier alteración de una actividad que derrama recursos sobre buena parte del entramado comercial y de servicios de Ushuaia puede profundizar las dificultades existentes.
Las cámaras sintetizaron su reclamo en una palabra: “previsibilidad”. Exigieron que cada autoridad asuma las responsabilidades correspondientes y garantice que Ushuaia continúe siendo considerada un puerto confiable por los operadores internacionales.
“No podemos poner en riesgo en una temporada lo que toda una ciudad tardó décadas en construir”, concluyeron.





















