El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Ejecutivo provincial prevé gastos por $2,74 billones frente a ingresos estimados en $2,60 billones, dejando un déficit financiero de $137.955 millones. En un contexto atravesado por mayores demandas sociales y restricciones económicas, Salud, Educación, Vivienda y Promoción Social absorberán más del 63% del gasto. El cálculo fue elaborado sobre una inflación del 21,5%, crecimiento económico del 3,2% y un dólar oficial de $2.017 para diciembre del próximo año.
Río Grande, 2 de septiembre de 2026.- Tierra del Fuego comenzará a discutir un Presupuesto 2027 que contiene un dato difícil de soslayar: la Provincia proyecta gastar casi $138.000 millones más de lo que espera recaudar durante el próximo ejercicio.
El proyecto remitido por el Ejecutivo a la Legislatura estima ingresos totales por $2.605.439 millones y gastos por $2.743.395 millones.
La diferencia arroja un déficit financiero proyectado de $137.955 millones.
Se trata de una cifra que condicionará inevitablemente la discusión legislativa, porque el Gobierno deberá explicar no solamente cuáles serán sus prioridades durante el último año completo de la actual gestión, sino también cómo prevé financiar una estructura de gastos que desde su formulación supera los recursos esperados.
El legislador Federico Sciurano ya puso el foco precisamente sobre este punto al comenzar a analizar el proyecto.
“Siempre hacer un presupuesto que vos partís de la base que es deficitario es un problema, sin ninguna duda, es un problema serio”, sostuvo el parlamentario.
La discusión, sin embargo, no se limita al déficit.
Detrás de los grandes números aparece otro elemento que permite observar las dificultades económicas y sociales que atraviesa Tierra del Fuego: casi dos de cada tres pesos presupuestados estarán destinados a Servicios Sociales.
$1,73 billones para servicios sociales
Salud, Educación, Vivienda y Promoción Social concentrarán alrededor de $1,73 billones durante 2027, lo que representa más del 63% del gasto provincial proyectado.
Por amplio margen será la principal finalidad del Presupuesto.
Después aparecen Administración Gubernamental, con $708.083 millones; Servicios Económicos —donde se encuentran infraestructura, energía y producción—, con $162.858 millones; y Seguridad, con $118.176 millones.
El esquema muestra una Provincia obligada a concentrar una parte considerable de sus recursos en prestaciones directas y servicios esenciales.
Y algunos indicadores incluidos dentro del propio proyecto permiten dimensionar esa demanda.
Casi 10.000 estudiantes continuarán recibiendo comedor
El sistema educativo fueguino atiende actualmente a 52.832 estudiantes y cuenta con 11.404 agentes distribuidos entre 171 instituciones que funcionan en 135 edificios.
Para 2027 se prevé mantener el servicio de Copa de Leche destinado a 36.501 alumnos.
Además, 9.780 estudiantes continuarán siendo beneficiarios del servicio de comedor.
Las cifras adquieren una importancia que excede el funcionamiento estrictamente educativo.
En un escenario donde comedores comunitarios y organizaciones sociales advierten sobre una mayor demanda alimentaria, prácticamente 10.000 estudiantes reciben alimentación mediante los comedores del sistema educativo provincial.
La escuela, de esta manera, también cumple una función de contención social para miles de hogares fueguinos.
Salud reconoce una mayor demanda
Algo similar ocurre con el sistema sanitario.
El proyecto presupuestario reconoce expresamente un incremento de la demanda sobre el sistema público de Salud.
Entre las razones menciona la reducción del programa nacional RemediAR y la pérdida de cobertura de obras sociales de sectores de la población.
Este último elemento resulta especialmente significativo.
La pérdida de cobertura implica que personas que anteriormente resolvían parte de sus necesidades sanitarias mediante obras sociales deben recurrir ahora al sistema público, aumentando la presión sobre hospitales, centros de salud, medicamentos e insumos financiados por la Provincia.
El Ejecutivo prevé por ello mantener el programa PROMEFU para garantizar medicamentos e insumos y continuar con obras como la ampliación del Hospital Regional Ushuaia y la Maternidad del Hospital Regional Río Grande.
Viviendas sin nuevos fondos nacionales
Otro frente complejo aparece en materia habitacional.
El Instituto Provincial de Vivienda proyecta continuar con la entrega progresiva de 446 unidades actualmente en ejecución y desarrollar lotes con servicios utilizando recursos FONAVI.
Pero el Presupuesto incorpora una advertencia: no se prevén nuevos aportes nacionales para vivienda.
Esto significa que las políticas habitacionales deberán sostenerse fundamentalmente con los recursos disponibles en la Provincia, en momentos en que la demanda social compite con las necesidades de Salud, Educación, Seguridad, infraestructura y servicios públicos.
Un Presupuesto construido sobre variables que deberán cumplirse
La arquitectura financiera provincial depende además de que determinadas previsiones macroeconómicas se aproximen a lo que efectivamente ocurra durante 2027.
El Ejecutivo elaboró el proyecto tomando como referencia una inflación anual del 21,5%, un crecimiento del Producto Bruto Interno del 3,2% y un dólar oficial de $2.017 para diciembre del próximo año.
Cualquier desvío significativo sobre esas variables tendrá consecuencias sobre ingresos y gastos.
Sciurano ya había advertido sobre esta dificultad al señalar que resulta complejo para una provincia elaborar su planificación cuando primero debe estimar cuáles serán las variables que utilizará el Gobierno nacional.
“Es muy difícil hoy en la Argentina proyectar un desarrollo económico sin considerar cuál es la proyección inflacionaria y cambiaria que vos prevés que vas a tener el año que viene”, sostuvo.
Sin nuevos cargos en el Estado
El proyecto incorpora además una definición respecto de la planta estatal.
Para calcular el gasto salarial se tomó como referencia la planta ocupada y la masa salarial de diciembre de 2026, contemplando solamente un crecimiento vegetativo del 4%.
No se prevé la creación de nuevos cargos presupuestarios.
La decisión apunta a contener la expansión de la estructura estatal en un ejercicio que ya parte de una diferencia negativa entre ingresos y gastos.
Otra discusión será la salarial.
El proyecto no anticipa porcentajes de recomposición para 2027 y Sciurano consideró razonable mantener esa discusión dentro de las negociaciones paritarias, evitando establecer anticipadamente un porcentaje que termine funcionando como piso de las futuras negociaciones.
Más de $83 mil millones para la deuda
Las obligaciones financieras también tendrán peso durante el próximo ejercicio.
La Provincia proyecta destinar $83.268 millones al servicio de la deuda, incluyendo amortizaciones de capital e intereses.
Solamente los intereses representarán $16.809 millones.
El Gobierno deberá, por lo tanto, compatibilizar el sostenimiento de servicios esenciales, salarios, asistencia social e infraestructura con el cumplimiento de sus compromisos financieros.
Petróleo, gas y otra fuente de incertidumbre
A las dificultades presupuestarias se agrega el escenario hidrocarburífero.
Durante 2027 deberá definirse una nueva etapa para las áreas Río Cullen, Las Violetas y Angostura, luego de la reversión de las concesiones y de cara a un nuevo proceso licitatorio.
El tema adquiere mayor trascendencia frente a la caída de la producción de petróleo y gas que viene registrando Tierra del Fuego.
Sciurano calificó esa situación como “un problema realmente muy grave”, no solamente por su efecto inmediato sobre las regalías sino por las consecuencias que puede provocar sobre la capacidad productiva y los ingresos futuros de la Provincia.
La evolución de las nuevas concesiones será, por lo tanto, una variable central para las finanzas fueguinas de los próximos años.
Un déficit que será el centro de la discusión
El Presupuesto 2027 expone finalmente una fotografía de las tensiones que atraviesan las cuentas públicas fueguinas.
Por un lado, la Provincia proyecta ingresos por más de $2,6 billones.
Por otro, necesita gastar más de $2,74 billones.
Entre ambos extremos quedan $137.955 millones que deberán ser cubiertos.
Al mismo tiempo, más del 63% del gasto estará concentrado en servicios sociales; casi 10.000 estudiantes necesitarán continuar recibiendo alimentación en comedores escolares; el sistema sanitario reconoce una mayor demanda por pérdida de cobertura de obras sociales; las políticas habitacionales deberán continuar sin nuevos fondos nacionales y más de $83.000 millones deberán destinarse al servicio de la deuda.
Son números que explican por qué el debate legislativo difícilmente pueda reducirse a discutir cuánto gasta cada ministerio.
La cuestión central será otra: cómo sostener una estructura provincial sometida a una creciente demanda de servicios y asistencia cuando el propio Presupuesto reconoce, desde su primera página, que los recursos previstos no alcanzarán para cubrir todos los gastos proyectados.
Ese será probablemente uno de los principales debates políticos y económicos de Tierra del Fuego durante los próximos meses.





















