El legislador Jorge Lechman responsabilizó al Ejecutivo provincial por la situación de las cuentas públicas y advirtió que el desequilibrio financiero termina repercutiendo sobre los salarios, los servicios, el consumo y la actividad privada. Reclamó ordenar las finanzas, mantener una relación institucional madura con el Gobierno nacional y priorizar los intereses de Tierra del Fuego por encima de las diferencias políticas.
Ushuaia, 28 de septiembre de 2026.- El legislador provincial Jorge Lechman cuestionó el manejo de las cuentas públicas de Tierra del Fuego y sostuvo que los problemas financieros del Estado terminan trasladándose, directa o indirectamente, a la vida cotidiana de los fueguinos.
En declaraciones a Radio Provincia, el parlamentario puso el manejo de los recursos en el centro de la discusión y utilizó una comparación con la economía familiar para explicar su posición.
“Si en tu casa recibís 100 pesos y gastás 1.500, vas a tener problemas”, afirmó.
“Nos cerraron el grifo”
Lechman profundizó su planteo al señalar que ningún esquema financiero puede sostenerse indefinidamente dependiendo de recursos adicionales para cubrir gastos superiores a los ingresos.
“Tu mamá, tu hermano, tu primo, todos a los que les vas pidiendo plata, en algún momento te van a cerrar el grifo y te vas a tener que volver a arreglar con los 100 pesos que te ingresan”, ejemplificó.
Y agregó: “¿Qué es lo que nos pasó a nosotros? Nos cerraron el grifo. Me parece que esta gente no lo entiende”.
Sus declaraciones se producen mientras comienza a cobrar relevancia la discusión sobre el Presupuesto provincial 2027, que contempla un resultado financiero deficitario cercano a los $138.000 millones.
Salarios y pérdida de poder adquisitivo
Para Lechman, las dificultades financieras de la Provincia tienen consecuencias concretas sobre los trabajadores estatales y la prestación de los servicios públicos.
“Los salarios de la Policía son nefastos, como son los de la docencia, como son los del sector húmedo, como son los de toda la actividad pública. Los empleados públicos, lamentablemente, en Tierra del Fuego están devaluados”, sostuvo.
El legislador vinculó esa pérdida del poder adquisitivo con un efecto que trasciende al sector estatal.
Menores ingresos disponibles en los hogares significan también una reducción del consumo, con consecuencias sobre comercios, empresas, prestadores de servicios y trabajadores del sector privado.
De esta manera, planteó que la situación de las cuentas públicas no puede analizarse únicamente desde los números del Estado, sino también desde sus efectos sobre el conjunto de la economía fueguina.
Una relación “madura” con Nación
Otro de los aspectos abordados por Lechman fue la relación entre Tierra del Fuego y el Gobierno nacional.
El parlamentario consideró necesario disminuir el nivel de confrontación política y sostener un vínculo institucional que permita gestionar respuestas para la Provincia, aunque remarcó que paralelamente resulta imprescindible ordenar las cuentas fueguinas.
“Con Nación hay que tener un trato maduro, pero hay que ordenar las cuentas”, afirmó.
Lechman sostuvo que las diferencias políticas e ideológicas forman parte de la democracia, pero consideró que no deberían anteponerse a la defensa de los intereses provinciales.
“Con la ideología no se come”, resumió.
Desde su perspectiva, la relación con el Gobierno nacional debe orientarse a defender los recursos de Tierra del Fuego, gestionar soluciones y generar condiciones que permitan mejorar la situación de quienes viven en la provincia.
“El Estado tiene que estar presente”
Pese a sus cuestionamientos sobre el nivel de gasto y la administración de los recursos públicos, Lechman aclaró que su posición no implica plantear la ausencia del Estado.
“El Estado tiene que estar presente, por supuesto. El Estado es fundamental”, sostuvo.
Al mismo tiempo, consideró necesario fortalecer la generación de empleo genuino y ampliar la actividad productiva y privada como herramientas para mejorar la situación económica.
“Es, en gran sentido, dar trabajo y producir más”, expresó.
El planteo del legislador se incorpora así a una discusión que tendrá al Presupuesto 2027 como uno de sus principales escenarios: cómo sostener los servicios esenciales y las obligaciones del Estado en un contexto de recursos limitados, pérdida de poder adquisitivo y dificultades que también alcanzan al sector privado.





















