Un informe económico elaborado por Pedro Schvartzman y Rafael Horacio Correa analiza los efectos de la Resolución 351/26 sobre la fabricación de aires acondicionados y la vincula con un proceso de pérdida de integración productiva y puestos de trabajo en Tierra del Fuego. El estudio señala que el empleo electrónico cayó un 47,1% entre 2016 y 2025 y que en abril de 2026 descendió hasta 3.987 trabajadores, el nivel más bajo desde 2010. Además, advierte que el nuevo esquema productivo podría provocar una reducción de al menos el 50% del personal de línea dedicado a la fabricación de aires acondicionados.
Río Grande, 13 de septiembre de 2026.- La industria electrónica de Tierra del Fuego atraviesa un escenario que excedería una caída coyuntural de la actividad y comenzaría a configurar una transformación estructural de su modelo productivo y del mercado laboral provincial, según advierte un informe económico elaborado por Pedro Schvartzman y Rafael Horacio Correa, que pone especial atención sobre los alcances de la Resolución 351/26 de la Secretaría de Industria del Ministerio de Economía de la Nación.
El documento, denominado “Crisis Industrial y Laboral en Tierra del Fuego – Resolución 351/26”, analiza la modificación introducida en el proceso productivo de aires acondicionados, pero la ubica dentro de una secuencia más amplia de flexibilización de las exigencias de integración industrial que, de acuerdo con sus autores, se aceleró durante los últimos años.
La Resolución 351/26 establece modificaciones en el proceso de fabricación de aires acondicionados y fija un plazo de 180 días para que las empresas se adecuen al nuevo esquema. Según explica el informe, se habilita el ingreso desde el exterior de subconjuntos en su posición final, entre ellos tuberías preconformadas, placas electrónicas encapsuladas, motores, turbinas y estructuras completas.
Esto permitiría prescindir de determinadas operaciones que hasta ahora debían desarrollarse dentro de las plantas fueguinas, como el doblado de caños, la soldadura de circuitos y el armado manual de accesorios.
Advierten sobre una reducción del personal de línea
Uno de los aspectos más sensibles del estudio está relacionado directamente con el empleo. Los autores sostienen que el nuevo esquema reduce la actividad fabril fundamentalmente al ensamblado final y etiquetado, disminuyendo considerablemente la integración de componentes locales.
Según las estimaciones sectoriales recogidas en el documento, la reducción del personal de línea podría alcanzar al menos el 50% como consecuencia directa de las modificaciones introducidas.
Hasta ahora, explica el informe, existían operaciones que obligatoriamente debían realizarse en Tierra del Fuego y requerimientos de utilización de determinados insumos nacionales, como cables de alimentación, bifurcadores y materiales de empaque. De acuerdo con el estudio, esos componentes representaban, según el insumo, porcentajes de integración que podían ubicarse entre el 30% y el 70%.
La preocupación planteada por los autores no se limita, por lo tanto, a la cantidad de aparatos que puedan fabricarse, sino también a cuánto trabajo industrial se realiza efectivamente dentro de Tierra del Fuego antes de obtener el producto terminado.
De 12.019 trabajadores a menos de 4.000

Pedro Schvartzman, uno de los autores del informe, sobre la Resolución 351/26 advirtió que la industria fueguina enfrenta una transformación estructural con fuerte impacto en el empleo.
El informe incorpora datos de la Fundación FINNOVA elaborados sobre registros del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que muestran una marcada reducción del empleo electrónico fueguino durante la última década.
El sector alcanzó un pico de 12.019 trabajadores en diciembre de 2016. Durante 2025, el promedio se ubicó en 6.360 puestos de trabajo, lo que representa una disminución del 47,1% respecto de aquel máximo.
Sin embargo, el documento pone especial énfasis en la aceleración registrada recientemente. Entre diciembre de 2024 y abril de 2026, el empleo electrónico pasó de 5.929 a 3.987 trabajadores, una reducción del 32,8% en apenas 16 meses.
De esta manera, abril de este año marcó la primera vez desde 2010 en que la industria electrónica fueguina quedó por debajo de los 4.000 trabajadores. En el mismo período, señala el estudio, la caída del empleo sectorial en el resto del país fue del 28,9%.
A la pérdida de puestos laborales se suma una reducción en la cantidad de empresas. Tierra del Fuego contaba con 22 firmas activas del sector electrónico en 2015 y pasó a registrar 13 durante 2025, lo que implica una disminución del 40,9%.
Una historia de menor integración
Schvartzman y Correa reconstruyen además la evolución de los procesos productivos para mostrar cómo se llegó a la situación actual.
En 2013 se consolidaron exigencias progresivas para la fabricación de aires acondicionados, con actualizaciones periódicas del equipamiento y mayores niveles de integración local. El objetivo, según recuerda el documento, consistía en transferir gradualmente procesos realizados en el exterior hacia las plantas fueguinas e incorporar insumos nacionales.
En 2015 se incorporaron normas para la fabricación de teléfonos celulares y posteriormente se alcanzó el máximo de empleo registrado en 2016.
El informe identifica un cambio de tendencia a partir de 2018, con flexibilizaciones en las exigencias técnicas y de integración. Posteriormente ubica otro punto de inflexión en 2024, cuando los celulares comenzaron a ingresar con un menor grado de desarme, reduciendo las intervenciones necesarias dentro de las fábricas fueguinas. Los autores consideran que la Resolución 351/26 traslada ahora una lógica similar hacia los aires acondicionados.
El deterioro alcanza al mercado laboral provincial
La situación de la electrónica se desarrolla, además, dentro de un mercado laboral fueguino que presenta otros indicadores negativos.
Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de actividad de Tierra del Fuego fue del 47,1%, con una caída interanual de 3,9 puntos porcentuales. En Argentina alcanzó el 48,6%, con una variación positiva de 0,4 puntos.
La tasa de empleo provincial se ubicó en 43,6%, 3,8 puntos porcentuales menos que un año atrás, mientras que a nivel nacional fue del 44,8%.
La desocupación fueguina alcanzó el 7,5% durante el primer trimestre de 2026, equivalente, según el informe, a 6.494 personas. Aunque porcentualmente se ubicó ligeramente por debajo del 7,8% nacional, los autores llaman la atención sobre la caída simultánea de la tasa de actividad, es decir, sobre las personas que dejaron de participar activamente del mercado laboral.
A esto se suma otro fenómeno: la informalidad. En el cuarto trimestre de 2025 alcanzó el 19% en Tierra del Fuego, con un incremento interanual de 7,8 puntos porcentuales. En términos concretos, casi uno de cada cinco trabajadores ocupados se encontraba en condiciones de informalidad al finalizar el año pasado.
Un impacto que podría extenderse al resto del país
El estudio también advierte que las consecuencias de una menor integración productiva fueguina no quedarían circunscriptas a la provincia.
La industria local mantiene contrataciones con más de 30 empresas proveedoras radicadas en otras jurisdicciones del país, que abastecen manuales, folletería, fichas técnicas, cajas, tornillos, cables de alimentación, gomas antivibratorias y distintos materiales de empaque.
Según los autores, al desaparecer la obligatoriedad de incorporar determinados insumos nacionales, esas compañías podrían perder órdenes de compra provenientes de Tierra del Fuego, trasladando parte del impacto hacia otras industrias y pequeñas y medianas empresas argentinas.
El informe contextualiza esta situación con datos de la industria manufacturera nacional: señala que la producción cayó un 5% en julio respecto de junio y un 4,9% interanual, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 acumuló una disminución del 2,6% frente al mismo período de 2025.
“No es una recesión cíclica”
La conclusión central del trabajo es particularmente crítica. Para Schvartzman y Correa, lo que atraviesa Tierra del Fuego “no es una recesión cíclica”, sino una transformación estructural caracterizada por tres fenómenos simultáneos: deterioro de la cantidad y calidad del empleo, colapso del sector electrónico y aumento de la informalidad.
Los autores consideran que el modelo productivo provincial basado en la industria electrónica bajo el régimen de promoción presenta señales de agotamiento, aceleradas —según su interpretación— por decisiones de política económica nacional, mientras no apareció hasta el momento otro sector capaz de absorber en empleo formal a los trabajadores desplazados.
En ese marco, el informe sostiene que una eventual mejora general de la economía no sería suficiente por sí sola para recuperar los puestos perdidos. Plantea que sería necesaria una modificación de las políticas aplicadas al sector, mencionando entre ellas la quita de aranceles, la eliminación de restricciones al ingreso de productos terminados, la supresión de mínimos de integración local y las medidas vinculadas con el antidumping.
Así, la Resolución 351/26 aparece en el estudio no solamente como una modificación del proceso productivo de un artículo emblemático de la industria fueguina, sino como un nuevo capítulo de una discusión de fondo sobre cuánto se produce efectivamente en Tierra del Fuego, cuántos puestos de trabajo requiere ese proceso y cuál será el futuro de un sector que durante décadas constituyó uno de los principales pilares del empleo privado y del arraigo poblacional de la provincia.





















