Romina Lucero, secretaria Administrativa del Centro Popular de Cultura (CPC) sede Tolhuin, expuso la situación que atraviesan docentes talleristas y trabajadores de la institución. Señaló que algunos llevan más de una década desempeñándose mediante horas cátedra y reclamó avances en el proceso de titularización anunciado en 2021. Además, afirmó que existen situaciones de persecución y maltrato laboral por las cuales ya se realizaron presentaciones administrativas. “Quiero trabajar tranquila porque mi trabajo lo hago con todos los docentes todos los días”, expresó.
Tolhuin, 28 de septiembre de 2026.- Docentes talleristas y trabajadores del Centro Popular de Cultura (CPC) sede Tolhuin hicieron público un reclamo por estabilidad laboral, titularización, reconocimiento de la estructura institucional y mejores condiciones para garantizar la continuidad de los talleres que se desarrollan en distintos puntos de la localidad.
La situación fue explicada por Romina Lucero, secretaria Administrativa del CPC Tolhuin, durante una entrevista con Radio Provincia, luego de la difusión de una carta abierta dirigida a la comunidad fueguina.
Lucero señaló que actualmente son diez los docentes talleristas que integran la sede, además de auxiliares, referentes y personal administrativo, y explicó que los docentes continúan percibiendo sus ingresos mediante horas cátedra.
“Tenemos docentes que hace 15 años, ya 11 años que vienen trabajando en estas condiciones”, afirmó.
Un reclamo que se remonta a 2021
Uno de los puntos centrales es el proceso de regularización laboral anunciado cuando se creó formalmente el Centro Popular de Cultura.
La carta abierta recuerda que el 10 de diciembre de 2021 se firmó el Decreto Provincial N.º 2604/2021 y que, durante aquel acto, se anunció la creación del CPC bajo la órbita del Ministerio de Educación.
Según los trabajadores, aquel proceso contemplaba la regularización y estabilidad laboral, la titularización docente, la definición de la estructura del organismo y la construcción de espacios propios para las sedes de Río Grande, Tolhuin y Ushuaia.
Sin embargo, sostienen que, a casi cinco años, siguen aguardando respuestas concretas.
“La estabilidad prometida sigue siendo un papel sin cumplir”, expresaron los integrantes del CPC en la carta abierta.
Por ese motivo, solicitaron el tratamiento urgente del expediente de titularización y una definición definitiva de la estructura del Centro Popular de Cultura que contemple a la totalidad de sus integrantes.
Talleres distribuidos por toda Tolhuin
Otro de los problemas planteados es la falta de infraestructura propia. Lucero explicó que las actividades no se concentran en un único edificio, sino que los docentes deben distribuirse entre distintos establecimientos e instituciones de Tolhuin para poder garantizar los talleres.
Entre ellos mencionó el espacio Lola Kiepja, el Jardín N.º 23, la Escuela Especial, la Escuela N.º 45, espacios vinculados a Diversidad y Género, la Casa del Adulto Mayor, el Centro de Jubilados y UPCN.
“Nosotros tenemos problemas de espacio, entonces siempre tratamos de conseguir un lugar para que los docentes vayan y den sus talleres”, explicó.
La carta abierta advierte que esta situación obliga a reorganizar permanentemente las actividades cuando se modifican horarios o dejan de estar disponibles los lugares cedidos.
Los trabajadores sostienen que esos cambios afectan la planificación de los docentes y la continuidad de las actividades de quienes concurren a los talleres.
Denuncias de hostigamiento y violencia laboral
Durante la entrevista, Lucero también formuló cuestionamientos sobre situaciones internas que, según aseguró, comenzaron a profundizarse luego de cambios producidos en áreas de conducción.
La trabajadora habló de “persecución” y “maltrato” y sostuvo que los inconvenientes afectan tanto al personal como al normal desenvolvimiento de las actividades.
Entre las situaciones relatadas mencionó convocatorias realizadas sin planificación previa, cambios en los espacios de trabajo y requerimientos administrativos que, desde su perspectiva, terminan entorpeciendo las tareas cotidianas.
Lucero aseguró además que existen presentaciones formales vinculadas con esta situación.
“Se han hecho las denuncias correspondientes con expediente de violencia laboral. Yo espero que alguien tome cartas en el asunto para decir basta. Sigo trabajando, pero quiero trabajar tranquila porque mi trabajo lo hago con todos los docentes todos los días”, manifestó.
Las afirmaciones corresponden a la versión brindada por Lucero y a los planteos realizados por trabajadores del CPC. La documentación aportada no contiene una respuesta de las autoridades señaladas respecto de esas acusaciones.
Reclaman respeto por la institucionalidad del CPC
En la carta abierta, docentes y trabajadores solicitaron que se respete la organización institucional del Centro Popular de Cultura y las funciones de su Dirección.
También manifestaron preocupación por convocatorias repentinas a actividades ajenas al CPC y realizadas, según señalaron, sin una planificación previa.
Otro reclamo está relacionado con la falta de aprobación de la Agenda Cultural, considerada por los trabajadores como una herramienta necesaria para otorgar previsibilidad a las actividades que se desarrollan durante el año.
“No pedimos privilegios”
Más allá del conflicto laboral, la comunidad del CPC reivindicó el papel que cumplen los talleres como espacios de educación no formal.
En el documento sostienen que las propuestas no se limitan al aprendizaje artístico, sino que constituyen ámbitos de encuentro, participación comunitaria, creatividad, integración, construcción de vínculos y acompañamiento para niños, adolescentes, adultos y adultos mayores.
“Como docentes y trabajadores del Centro Popular de Cultura, no defendemos solamente nuestros puestos de trabajo ni los espacios donde desarrollamos los talleres. Defendemos una institución pública, educativa y cultural que brinda oportunidades de aprendizaje, encuentro, participación y expresión a toda la comunidad”, expresaron.
Y concluyeron: “No pedimos privilegios; exigimos el tratamiento urgente del expediente de titularización de los docentes y el tratamiento definitivo de la estructura del CPC con la totalidad de sus integrantes”.
Finalmente, los trabajadores solicitaron el acompañamiento de la comunidad y pidieron disculpas por las suspensiones de talleres que debieron realizarse como consecuencia de problemas edilicios o por la ocupación de los espacios cedidos para otras actividades.





















