El Concejo Deliberante de Río Grande aprobó el proyecto impulsado por la concejal Florencia Vargas que crea el “Programa Municipal de Saneamiento Sanitario para la Prevención del Congelamiento de Agua”. La iniciativa establece un sistema de “Esfuerzo Compartido” para realizar trabajos preventivos en viviendas afectadas recurrentemente durante el invierno. El último período invernal demandó más de 400 intervenciones municipales de emergencia.
Río Grande, 30 de agosto de 2026.- El Concejo Deliberante aprobó el proyecto de ordenanza presentado por la concejal Florencia Vargas para crear el “Programa Municipal de Saneamiento Sanitario para la Prevención del Congelamiento de Agua”, destinado a brindar una respuesta anticipada a una problemática que afecta cada invierno a numerosas familias de la ciudad.
La ordenanza establece un mecanismo para asistir a aquellos vecinos cuyas viviendas sufren recurrentemente el congelamiento de las conexiones de agua como consecuencia de las bajas temperaturas.
La propuesta se instrumentará mediante un sistema denominado “Esfuerzo Compartido”, por el cual el Municipio aportará la mano de obra necesaria para realizar trabajos de saneamiento, aislamiento térmico y adecuación de las instalaciones, mientras que los beneficiarios deberán proporcionar los materiales requeridos para las obras.
Los trabajos podrán ser ejecutados tanto por agentes municipales como mediante cooperativas de trabajo locales.
Un registro para anticipar las intervenciones
Vargas explicó que uno de los aspectos centrales del programa será la creación de un registro que permitirá identificar previamente los hogares que necesitan este tipo de intervenciones.
“Los vecinos interesados podrán inscribirse en un registro que se habilitará para quienes quieran realizar estos trabajos preventivos en sus hogares”, indicó.
La concejal señaló que disponer de esa información permitirá organizar las tareas antes de la llegada de las temperaturas más rigurosas.
“A partir de ese registro se podrán organizar y planificar los trabajos con anticipación, para llegar antes de que comiencen las temperaturas más bajas y evitar que las familias vuelvan a quedarse sin agua”, sostuvo.
Más de 400 intervenciones durante el último invierno
La iniciativa surgió a partir de una problemática que se repite cada temporada invernal en Río Grande.
Según los datos mencionados por Vargas, durante el último invierno el Municipio tuvo que realizar más de 400 intervenciones de emergencia en conexiones externas de agua, una cifra que, según consideró, demuestra la necesidad de pasar de una política basada principalmente en atender las urgencias a otra orientada a prevenirlas.
La edil sostuvo que la ordenanza busca precisamente establecer un marco que permita intervenir antes de que se produzca el congelamiento.
“La norma viene a resolver ese vacío legal y a dejar atrás la lógica de actuar únicamente ante la emergencia, dado que no podemos esperar todos los inviernos a que una familia se quede sin agua para recién intervenir”, expresó.
“El Estado tiene que anticiparse, prevenir y acompañar a los vecinos antes de que el problema ocurra, siendo que ese fue el espíritu con el que impulsamos esta ordenanza”, agregó.
Evitar daños y reducir los costos para las familias
Otro de los objetivos del programa será reducir las consecuencias económicas que puede ocasionar el congelamiento de las instalaciones domiciliarias.
Vargas explicó que las bajas temperaturas pueden provocar daños en las cañerías y obligar posteriormente a las familias a afrontar reparaciones de considerable costo.
“Muchas veces las familias deben afrontar importantes costos para reparar cañerías dañadas por el hielo, una situación que podría evitarse mediante obras de adecuación y aislamiento realizadas de manera preventiva”, señaló.
En ese sentido, afirmó que el programa busca proteger tanto la continuidad de un servicio esencial como la economía familiar.
“Con este programa buscamos cuidar un servicio esencial como el agua, pero también aliviar el bolsillo de los vecinos. Cuando una cañería se rompe por el congelamiento, las consecuencias son económicas y también afectan la calidad de vida de toda la familia”, manifestó.
Optimizar los recursos municipales
La concejal destacó además que la prevención podría permitir una utilización más eficiente de los recursos públicos.
Cada invierno, explicó, el Municipio debe disponer de personal y recursos para atender una gran cantidad de emergencias relacionadas con conexiones congeladas. La posibilidad de identificar anticipadamente los puntos críticos y realizar intervenciones programadas permitiría disminuir esas actuaciones.
“Cada invierno el Municipio destina una enorme cantidad de tiempo y personal para atender reclamos de emergencia, por lo tanto, si logramos prevenir esos casos mediante intervenciones planificadas, estaremos utilizando mejor los recursos públicos y brindando una respuesta mucho más eficiente para la comunidad”, afirmó Vargas.
Una respuesta a las condiciones climáticas de Río Grande
Finalmente, Vargas consideró que la aprobación de la ordenanza constituye una herramienta para adaptar las políticas municipales a las particulares condiciones climáticas de Río Grande.
“Nuestra ciudad tiene condiciones extremas que requieren respuestas específicas”, remarcó.
La concejal señaló que el programa surgió a partir de una situación planteada reiteradamente por los propios vecinos y de la necesidad de transformar esa problemática cotidiana en una respuesta permanente.
“Este programa nace de escuchar a los vecinos, de conocer una realidad que se repite todos los años y de transformar ese diagnóstico en una solución concreta y de salud pública”, expresó.
“Convertir los problemas cotidianos de la gente en herramientas legislativas útiles es el verdadero sentido de nuestro trabajo”, concluyó Vargas.





















