Mientras el Gobierno provincial celebra la llegada de más de 6.200 toneladas de equipamiento para la nueva central termoeléctrica de Ushuaia, comenzaron a surgir cuestionamientos sobre las empresas involucradas en la descarga, logística y trabajos vinculados con el proyecto. Naviera del Sud, Arbue Services y Logística Antártica aparecen mencionadas dentro del esquema operativo, junto con firmas relacionadas con Juan Masciotra. También se señalan vínculos empresariales y familiares con figuras que tuvieron participación en el Gobierno de Mauricio Macri. Hasta el momento, no se difundieron públicamente los contratos, montos ni los mecanismos utilizados para seleccionar a los distintos operadores.
Ushuaia, 28 de julio de 2026.– La llegada del buque procedente de China con más de 6.200 toneladas de equipamiento destinado a la nueva central termoeléctrica de Ushuaia abrió una nueva etapa en una de las principales obras energéticas que impulsa el Gobierno de Tierra del Fuego, pero también comenzó a generar interrogantes políticos alrededor de las empresas que intervienen en el gigantesco operativo logístico.
La embarcación arribó con turbinas, generadores, transformadores, estructuras y piezas de gran porte que deberán ser descargadas, trasladadas y posteriormente montadas en el predio destinado a la nueva usina.
El Gobierno provincial presentó el acontecimiento como un hecho histórico para el sistema energético fueguino y destacó que la operación contempla el movimiento de más de 1.800 unidades, con un peso total aproximado de 6.200 toneladas.
Sin embargo, detrás del despliegue comenzaron a aparecer cuestionamientos respecto de quiénes participan de la descarga, el transporte y las distintas tareas asociadas al proyecto, así como sobre los mecanismos utilizados para su contratación.
Entre las firmas mencionadas aparecen Naviera del Sud, Arbue Services y Logística Antártica, además de empresas vinculadas empresarialmente con Juan Masciotra.
Los cuestionamientos también ponen el foco sobre las relaciones societarias, empresariales y familiares existentes detrás de algunas de las compañías involucradas.
En particular, Naviera del Sud aparece relacionada con integrantes de la familia Menéndez, apellido históricamente vinculado con el desarrollo comercial patagónico y con los orígenes de La Anónima.
A partir de allí, los señalamientos políticos trazan vinculaciones con la familia Braun, de la cual surgieron funcionarios que tuvieron responsabilidades de importancia durante la administración nacional de Mauricio Macri.
Entre ellos se encuentran Marcos Peña Braun, quien se desempeñó como jefe de Gabinete de Ministros entre 2015 y 2019, y Miguel Braun, quien ocupó distintos cargos dentro del área económica de aquel Gobierno nacional.
La existencia de esos vínculos, por sí sola, no determina irregularidades en las contrataciones. El interrogante central pasa por conocer bajo qué condiciones fueron seleccionadas las empresas que participan de una operación logística y de infraestructura de semejante magnitud.
Contratos y montos bajo la lupa
El proyecto de la nueva central tiene participación de Terra Ignis Energía S.A. y cuenta con intervención de distintas áreas del Gobierno provincial, dentro de una política energética respaldada por la administración del gobernador Gustavo Melella.
En ese escenario, uno de los principales interrogantes está relacionado con la información contractual.
Hasta el momento no se hicieron públicos, dentro de la información disponible sobre el operativo, los contratos completos correspondientes a las diferentes empresas participantes, los montos comprometidos ni los procedimientos mediante los cuales fueron seleccionadas para intervenir en las distintas etapas.
Precisamente allí aparece el principal cuestionamiento político.
La magnitud del operativo, que comprende descarga portuaria, transporte terrestre, utilización de carretones y vehículos especiales, almacenamiento, montaje y obras vinculadas con la futura central, supone la participación de numerosas empresas y un movimiento económico considerable.
Conocer qué compañía fue contratada para cada tarea, quién efectuó esas contrataciones, cuáles son los montos involucrados y qué procedimiento se utilizó para seleccionar a los operadores permitiría establecer con precisión cómo se distribuyeron las distintas responsabilidades dentro del proyecto.
Una obra estratégica y la necesidad de transparencia
La llegada del equipamiento representa, al mismo tiempo, un paso fundamental para una obra que busca resolver uno de los principales problemas estructurales que enfrenta Ushuaia: la capacidad y confiabilidad de su sistema de generación eléctrica.
La nueva central permitirá incorporar aproximadamente 40 megavatios en una primera etapa y proyecta alcanzar los 60 megavatios mediante la incorporación del ciclo combinado.
Precisamente por tratarse de una infraestructura estratégica para el futuro energético de la capital fueguina, la dimensión del proyecto también coloca en primer plano la necesidad de contar con información pública suficiente respecto de cada una de sus etapas.
El arribo de las 6.200 toneladas de equipamiento constituye uno de los acontecimientos logísticos y energéticos más importantes de los últimos años en Tierra del Fuego.
Ahora, junto con el avance de la descarga y el traslado de los componentes hacia el predio de la nueva usina, queda abierto otro interrogante que trasciende la dimensión técnica de la obra: conocer quiénes participan del negocio, cuánto representa económicamente cada contratación y mediante qué mecanismos fueron seleccionadas las empresas que intervienen en una operación de semejante magnitud.





















