El ex senador nacional Pablo Daniel Blanco planteó la necesidad de que las fuerzas políticas fueguinas acuerden cuatro o cinco políticas estratégicas que sean sostenidas independientemente de quién gobierne a partir de 2027. Advirtió sobre la situación económica de Río Grande, cuestionó las políticas nacionales hacia la industria, respaldó la adhesión provincial al RIGI y consideró indispensable construir un puerto en la zona norte. También reclamó una nueva discusión sobre la coparticipación federal, defendió la necesidad de atraer inversiones y sostuvo que las diferencias ideológicas no pueden impedir acuerdos para generar empleo. En el plano partidario, descartó buscar una candidatura y consideró positivo un eventual regreso de Federico Sciurano a la UCR.
Río Grande, 31 de agosto de 2026.- El ex senador nacional por Tierra del Fuego Pablo Daniel Blanco consideró que la Provincia necesita alcanzar un acuerdo político amplio que permita establecer cuatro o cinco políticas estratégicas de largo plazo, independientemente de quién resulte ganador en las elecciones de 2027, y advirtió que la situación económica y productiva exige dejar de lado enfrentamientos partidarios para comenzar a discutir un nuevo modelo de desarrollo.
Entrevistado en “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz, el dirigente radical y ex convencional constituyente provincial realizó un extenso análisis sobre el presente y futuro de Tierra del Fuego, con especial preocupación por la situación que atraviesa Río Grande.
Blanco sostuvo que continúa participando políticamente, aunque desde un lugar diferente después de finalizar su mandato en el Senado.
“Política voy a dejar de hacer el día que me vaya de este mundo, y espero que falte mucho todavía para eso”, afirmó.
Sin embargo, reconoció encontrarse preocupado por el escenario económico.
“La situación económica realmente, más allá de los dichos del Presidente y de algunos funcionarios, está sumamente preocupante, sobre todo para nuestra ciudad”, señaló.
Para Blanco, el deterioro que observa en los comercios y en las calles de Río Grande está directamente relacionado con decisiones adoptadas a nivel nacional.
“Esto es producto de una política económica nacional en la que Tierra del Fuego no cuenta para nada”, cuestionó.
A su entender, el Gobierno nacional posee una concepción diferente de la Provincia respecto de aquella que inspiró su desarrollo industrial, poblacional y productivo.
“La política nacional lamentablemente va en otro sentido”, sentenció.
“¿Cuál es el futuro de Río Grande sin la industria?”
Uno de los principales ejes de la entrevista fue el futuro productivo de la zona norte.
Blanco advirtió sobre la dependencia que mantiene Río Grande respecto de la actividad fabril y planteó una pregunta que, a su juicio, debería ocupar un lugar central en la discusión política provincial.
“Imagínese cuál es el futuro de Río Grande sin la industria. ¿Qué futuro nos avizora a Río Grande sin tener la industria?”, preguntó.
Marcó además una diferencia con Ushuaia, donde consideró que el turismo y otras actividades pueden compensar parcialmente una caída de la producción industrial.
En el caso de Río Grande, sostuvo que resulta indispensable desarrollar alternativas y ubicó a los hidrocarburos entre las principales posibilidades disponibles.
El puerto de Río Grande, una obra “fundamental”
Dentro de ese esquema, Blanco volvió a colocar en el centro de la discusión una histórica demanda de la zona norte: la construcción de un puerto.
“Yo creo que el puerto en la zona norte es fundamental”, afirmó.
A su entender, contar con infraestructura portuaria permitiría ampliar las posibilidades vinculadas con la producción de gas y petróleo y favorecer el desarrollo de nuevas actividades económicas.
Blanco cuestionó además el destino que, según su visión, se está dando a recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva.
Reconoció la importancia de ejecutar pavimento y realizar inversiones relacionadas con el turismo en Ushuaia, pero consideró que esos recursos deberían orientarse prioritariamente hacia proyectos capaces de generar una verdadera reconversión productiva en la zona norte.
“Me parece que esos recursos deberían ser destinados a generar emprendimientos que realmente reconviertan la matriz productiva en la zona norte, que es la que está teniendo serias dificultades”, expresó.
Blanco se mostró a favor del RIGI
El ex senador también fijó posición respecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y la discusión sobre una eventual adhesión de Tierra del Fuego.
Blanco recordó que durante el tratamiento de la iniciativa en el Congreso sostuvo que, como representante de una provincia beneficiada por un régimen promocional, no podía oponerse a que otros distritos pudieran acceder a herramientas de incentivo para determinadas inversiones.
“Yo creo que sería positivo para Tierra del Fuego”, aseguró.
Según explicó, el régimen podría alcanzar actividades que actualmente no se encuentran comprendidas dentro de los beneficios de la Ley 19.640 y favorecer proyectos de gran escala.
“Me parece que no le haría ningún daño a la provincia de Tierra del Fuego. Al contrario, me parece que favorecería a la instalación de inversiones que hacen falta en la provincia, sobre todo en la zona norte”, sostuvo.
Blanco insistió en que las propuestas deben ser evaluadas por su contenido y no solamente por quién las impulsa.
“Las cosas hay que analizarlas y no solamente porque lo proponga Juan o Pedro decir que está mal”, manifestó.
Como antecedente recordó las discusiones políticas producidas durante la década del ’90 alrededor del financiamiento para el desarrollo del Cerro Castor y destacó posteriormente el impacto que esa inversión tuvo para Ushuaia.
“Acá en Tierra del Fuego lo primero que hacemos es decir que no, sin entrar a analizar detenidamente las situaciones”, cuestionó.
Hidrocarburos como alternativa para la zona norte
Para Blanco, la Provincia debe asumir que el modelo industrial enfrenta un escenario complejo y comenzar a desarrollar simultáneamente otras actividades.
“Si la industria… ¿qué otra actividad que no sea la hidrocarburífera podría ser la salida de la zona norte?”, planteó.
Posteriormente, al profundizar sobre las políticas que deberían formar parte de un acuerdo provincial, volvió sobre esta cuestión y mencionó hidrocarburos, energías renovables y otros proyectos energéticos entre las posibilidades de diversificación.
“Del dicho hay que ir al hecho”, reclamó.
Y agregó que no alcanza con “hacer anuncios y reuniones y publicidad en los medios”, sino que resulta necesario avanzar concretamente en los proyectos.
Inversiones chinas y la posición de Estados Unidos
La posibilidad de inversiones de origen chino en infraestructura energética fue otro de los asuntos abordados.
Blanco se mostró favorable a incrementar la capacidad de generación eléctrica en la zona norte, aunque advirtió que la energía debe estar asociada a un proyecto productivo.
“Me parece bien que se pretenda instalar generación de energía eléctrica en la zona norte de la provincia, pero ¿para qué va a ser utilizada? Si no están las industrias”, planteó.
“Poner una generadora de energía en la zona norte es bárbaro. Pero ¿para qué? ¿Para darle energía a quién?”, insistió.
El ex senador también se refirió a las objeciones geopolíticas de Estados Unidos respecto de inversiones chinas en Tierra del Fuego y planteó una posición pragmática.
“Si Estados Unidos está en contra de las inversiones chinas en Tierra del Fuego, bueno, que reemplacen las inversiones que hacen falta en Tierra del Fuego por capitales norteamericanos”, afirmó.
Y remató con otra definición: “Los yanquis te curan de palabra, pero de inversión, poca”.
Representantes nacionales y una crítica al oficialismo
Blanco cuestionó además el comportamiento de los representantes fueguinos que forman parte del oficialismo nacional.
A su entender, existe una contradicción entre representar los intereses provinciales y acompañar determinadas decisiones del Gobierno nacional.
“En lugar de defender los intereses de Tierra del Fuego, lo que hacen es acompañar a pie juntillas la política del Gobierno nacional, que está perjudicando seriamente a Tierra del Fuego”, afirmó.
Como indicadores mencionó la pérdida de poder adquisitivo, el cierre de establecimientos y el crecimiento del desempleo.
Para Blanco, esos elementos demuestran que “la política nacional no está dando frutos positivos en Tierra del Fuego”.
El radar y una investigación que llegó tres años después
Entre los temas nacionales pendientes volvió a aparecer el radar instalado en Tierra del Fuego.
Blanco valoró que finalmente se haya conformado una comisión investigadora, aunque cuestionó el tiempo transcurrido.
“Después de muchos años logramos que se conforme la Comisión Investigadora, tres años después de los hechos”, señaló.
Expresó su expectativa de que el trabajo permita establecer responsabilidades políticas y aseguró que, desde su punto de vista, el asunto continúa sin estar definitivamente esclarecido.
“El radar uno lo ve que está instalado tal cual como el primer día cuando uno va a Ushuaia, y siempre con la duda de que esté funcionando o no”, manifestó.
Un “pacto de gobernabilidad” para Tierra del Fuego
Al preguntársele qué debería hacerse para modificar la realidad provincial, Blanco formuló una de las principales definiciones políticas de la entrevista.
“Lo primero que habría que hacer es ponerse de acuerdo entre todos los sectores en cuatro o cinco temas esenciales que hagan a reconvertir y a cambiar la situación de Tierra del Fuego”, propuso.
Para el ex senador, esos acuerdos deberían preceder a la competencia electoral.
“Después, llegado el momento, cada uno que dispute su participación en su espacio político”, agregó.
Blanco definió su propuesta como una suerte de “pacto de gobernabilidad”, mediante el cual quien resulte ganador de las próximas elecciones asuma el compromiso de llevar adelante un programa previamente consensuado para transformar la Provincia.
“Me parece que lo primero que hay que hacer es una especie de un pacto de gobernabilidad, que gane quien gane, se lleve adelante un programa para transformar la realidad de Tierra del Fuego”, afirmó.
Reconoció, sin embargo, que alcanzar semejante acuerdo no será sencillo porque “siempre aparecen las apetencias políticas partidarias sobre los intereses de la provincia”.
Una Provincia menos dependiente de la Nación
El objetivo final, según Blanco, debe ser reducir la dependencia financiera de Tierra del Fuego respecto de los recursos nacionales.
“Ojalá logremos trabajar en algo de acá al 2027, de poner cuatro o cinco puntos esenciales, que no los tengo, pero que habría que buscarlos entre todos, para transformar la realidad”, señaló.
Advirtió que de no hacerlo Tierra del Fuego continuará siendo una provincia altamente dependiente de la coparticipación.
También cuestionó el esquema existente sobre los recursos hidrocarburíferos offshore, señalando que una parte importante de las explotaciones se encuentra costa afuera y que las regalías correspondientes quedan en manos de Nación.
La discusión pendiente por la coparticipación
Blanco retomó una de las cuestiones que impulsó durante su paso por el Senado: la distribución federal de los recursos.
Recordó que cuando se sancionó la actual Ley de Coparticipación, en 1987, las provincias recibían —según señaló— alrededor del 56% de los impuestos recaudados, mientras que actualmente esa participación se encontraría entre el 29% y el 32%.
Paralelamente, remarcó que durante ese período las provincias asumieron mayores responsabilidades, particularmente en educación y salud.
“El retroceso que han tenido las provincias con respecto a Nación en el transcurso de los últimos años es inexplicable, porque las responsabilidades las tienen las provincias y los recursos, que son de las provincias porque se generan en las provincias, se los queda Nación”, sostuvo.
“La ideología no puede impedir que nos pongamos de acuerdo”
Sobre el final, Blanco fue consultado acerca de cuánto condicionan las diferencias ideológicas las posibilidades de desarrollo provincial.
“Yo creo que sí”, respondió.
Pero inmediatamente sostuvo que esas diferencias deben quedar en segundo plano cuando están en juego cuestiones estratégicas.
“Las cuestiones ideológicas lamentablemente muchas veces hay que dejarlas de lado para ponerse de acuerdo en proyectos comunes”, manifestó.
Para Blanco, pretender alcanzar coincidencias ideológicas entre libertarios, peronistas, radicales, integrantes del Movimiento Popular Fueguino u otras fuerzas resulta imposible.
“Si vamos a lo ideológico nunca nos vamos a poner de acuerdo”, señaló.
Y dejó una pregunta como síntesis de su planteo: “¿Vamos a seguir discutiendo ideologías y vamos a dejar que la gente siga estando sin trabajo?”
“Independientemente de la ideología, uno debe ponerse de acuerdo en temas que hagan al desarrollo de la provincia”, concluyó.
No será candidato y pide renovación en la UCR
En el plano estrictamente político, Blanco descartó aspiraciones electorales personales para 2027.
Explicó que continuará trabajando dentro de la Unión Cívica Radical, acompañando a las autoridades partidarias y aportando la experiencia adquirida durante sus años en diferentes responsabilidades públicas.
Pero aclaró que no pretende volver a ocupar cargos electivos.
“No aspirando a ninguna representación. Me parece que son etapas que uno ya va cumpliendo”, expresó.
Y agregó: “Hace falta renovar, tiene que aparecer gente nueva en un partido que necesita otras caras”.
Sciurano y un eventual regreso al radicalismo
Blanco también habló sobre el legislador Federico Sciurano y sus recientes acercamientos con autoridades de la UCR.
“Yo creo que Federico quiere volver al partido. Me parece bien”, afirmó.
Con humor recurrió a un conocido refrán: “El que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen”.
Más allá de las diferencias que pudieron existir, Blanco reconoció el peso político de Sciurano y su identificación histórica con el radicalismo.
“Más allá de su participación en otros espacios políticos, sigue manifestando su pertenencia a la Unión Cívica Radical. Y si está dispuesto a trabajar dentro del marco de la Unión Cívica Radical, me parece muy bien”, señaló.
“Siempre fue un dirigente importante, independientemente del espacio político en el que está actualmente”, agregó.
La UCR busca recuperar representación en 2027
El ex senador también analizó la situación del radicalismo fueguino y reconoció el fuerte retroceso electoral sufrido en los últimos comicios.
Según su interpretación, la interna nacional que atravesó Juntos por el Cambio tuvo consecuencias directas en Tierra del Fuego e impidió consolidar una propuesta competitiva.
Blanco recordó que la fuerza terminó conservando solamente representación en los concejos deliberantes de Río Grande y Ushuaia, y señaló que posteriormente una de esas bancas dejó de pertenecer a Juntos por el Cambio para pasar a La Libertad Avanza.
“La interna nacional nos pegó muy duro en Tierra del Fuego”, reconoció.
La expectativa, afirmó, es que la Unión Cívica Radical pueda recuperar representación institucional en las elecciones de 2027.
Pero Blanco dejó en claro que, al menos desde su perspectiva, la discusión debería comenzar bastante antes de hablar de nombres y candidaturas.
Al despedirse de “La Mañana de la Tecno” resumió esa posición en una última frase: “Esperemos que en los próximos meses discutamos ideas más que candidaturas”.





















