El comodoro VGM (R) Carlos Alfredo “Palo” Rinke falleció el 28 de octubre, a los 70 años. Integrante del legendario Grupo 5 de Caza de la Fuerza Aérea Argentina, participó en seis misiones durante la Guerra de Malvinas, incluyendo los históricos ataques contra los buques británicos HMS Antelope, HMS Broadsword y las operaciones de Bahía Agradable. Sus camaradas lo despidieron con profundo dolor y destacaron su coraje, profesionalismo, humildad y calidad humana. Su historia permanece entre las páginas más significativas de la aviación militar argentina.
Río Grande, 2 de noviembre de 2026 (Ramón Taborda Strusiat).- La Fuerza Aérea Argentina y la comunidad de Veteranos de Guerra de Malvinas despidieron con profundo pesar al comodoro retirado Carlos Alfredo Rinke, conocido afectuosamente como “Palo” y recordado por sus compañeros de combate como el “Numeral de Hierro”, uno de los pilotos que protagonizaron las operaciones aéreas más arriesgadas del conflicto del Atlántico Sur en 1982.
Rinke falleció el miércoles 28 de octubre, a los 70 años, en la provincia de Córdoba, mientras esperaba un trasplante de médula ósea. Su partida provocó numerosas expresiones de reconocimiento entre camaradas, veteranos y personas vinculadas con la historia de la aviación militar argentina.
Nacido el 17 de febrero de 1956, abrazó desde joven su vocación aeronáutica e ingresó a la Escuela de Aviación Militar, donde comenzó una carrera que lo llevaría a convertirse en piloto de combate y, posteriormente, a alcanzar el grado de comodoro.
Durante la Guerra de Malvinas tenía apenas 26 años y revestía el grado de teniente. Integraba el Grupo 5 de Caza, perteneciente a la V Brigada Aérea de Villa Reynolds, San Luis, cuyos pilotos eran conocidos como los “Halcones”.
A bordo de los cazabombarderos Douglas A-4B Skyhawk, aquellos jóvenes aviadores enfrentaron a una fuerza naval británica que disponía de sistemas de defensa antiaérea, radares y armamento tecnológicamente superiores.
Para aproximarse a los buques enemigos debían volar a velocidades superiores a los 800 kilómetros por hora, a escasos metros de las olas, procurando evitar la detección de los radares y los misiles.
Cada misión implicaba la posibilidad concreta de no regresar.
El origen del apodo “Numeral de Hierro”

El Comodoro (R) Pablo Marcos Rafael Carballo es uno de los pilotos de caza más destacados y condecorados de la historia de la Fuerza Aérea Argentina. Durante la Guerra de Malvinas en 1982, con el rango de Capitán, se desempeñó como Jefe de Escuadrilla y Oficial de Operaciones del Grupo 5 de Caza en la V Brigada Aérea. Al mando de los cazabombarderos Douglas A-4B Skyhawk bajo el indicativo «Cruz», lideró misiones de altísimo riesgo atacando a la flota británica mediante vuelos rasantes sobre el mar.
El sobrenombre que acompañaría a Rinke durante el resto de su vida nació en plena guerra y fue impuesto por el entonces capitán Pablo Marcos Carballo, uno de los pilotos más reconocidos del Grupo 5 de Caza.
En una entrevista publicada por la Fundación Malvinas, el propio Rinke explicó que el numeral es el aviador que acompaña al guía de una formación de combate.
El apodo surgió como reconocimiento a su eficacia, disciplina y capacidad para acompañar a sus superiores durante las misiones más exigentes.
Lejos de atribuirse méritos individuales, Rinke siempre destacó el trabajo colectivo y la importancia de los demás integrantes de las escuadrillas.
Esa humildad fue una de las características que sus camaradas recordaron después de su fallecimiento.
Seis misiones de combate y el regreso de un sobreviviente

El 25 de mayo de 1982 una sección de A-4B, indicativo ZEUZ, compuesta por el primer teniente Mariano Ángel Velasco y el alférez Jorge Nelson “Bam Bam” Barrionuevo (a la izquierda), atacó al destructor HMS Coventry, que navegaba junto a la averiada fragata HMS Broadsword. Como resultado de este último bombardeo, el Coventry se hundió en menos de veinte minutos.
Durante el conflicto de 1982, Carlos Rinke participó en seis salidas de combate.
Su primera operación tuvo lugar el 1 de mayo, durante el bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina. Posteriormente intervino en misiones correspondientes al 21, 23, 25 y 27 de mayo, y al 8 de junio.
En una entrevista concedida en mayo de 2025 a la publicación especializada DEF, Rinke recordó que cuatro de aquellas jornadas incluyeron contacto efectivo con el enemigo.
Sus operaciones estuvieron vinculadas con algunos de los acontecimientos más significativos de la guerra aeronaval.
Sin embargo, regresar de todas las misiones no significó que la guerra terminara para él.
Como tantos veteranos, debió convivir con el recuerdo de los compañeros que no pudieron volver.

Durante esta incursión, una de las bombas lanzadas rebotó en el agua, atravesó la popa de la HMS Broadsword de abajo hacia arriba sin explotar y destruyó el helicóptero Lynx que se encontraba en la cubierta de vuelo.
El ataque al HMS Antelope y la pérdida de un camarada
El 23 de mayo de 1982, Rinke integró una escuadrilla que atacó a la fragata británica HMS Antelope, durante los combates desarrollados en el estrecho de San Carlos.
La formación incluyó al capitán Pablo Carballo, al teniente Luciano Guadagnini y al alférez Hugo Gómez.
Durante aquella operación, los pilotos argentinos enfrentaron una intensa defensa antiaérea.
Rinke logró lanzar su bomba contra el buque británico y abandonar la zona de combate. El HMS Antelope terminó hundiéndose después de que una de las bombas que había quedado alojada en su interior detonara durante las tareas de desactivación.
La misión estuvo marcada por la muerte de Luciano Guadagnini, quien perdió la vida al impactar su aeronave contra el mástil del buque durante el ataque.
Para Rinke, como para los demás integrantes del Grupo 5 de Caza, la pérdida de un compañero representó una herida que permanecería abierta durante toda su vida.
El 25 de mayo: una operación que quedó en la historia

El capitán Pablo Carballo (izquierda) y el teniente Carlos rinde (derecha) atacan a la fragata inglesa HMS Broadsword (F88) en una foto tomada por el teniente británico Ben Davis.
Dos días después, el 25 de mayo de 1982, Rinke protagonizó junto al capitán Pablo Carballo una de las acciones aéreas más recordadas de la guerra.
Ambos pilotos atacaron a la fragata HMS Broadsword, mientras otra sección argentina, integrada por Mariano Velasco y Jorge Barrionuevo, se dirigía contra el destructor HMS Coventry.
Los cuatro aviadores volaron sus A-4B Skyhawk a muy baja altura sobre el mar, bajo el fuego de las defensas británicas.
Una de las bombas argentinas impactó sobre el HMS Broadsword, provocando daños, aunque no llegó a detonar.
En aquella misma operación, el HMS Coventry fue alcanzado por las bombas lanzadas por los pilotos argentinos y terminó hundiéndose.
La aproximación de Carballo y Rinke quedó registrada en una fotografía tomada desde el buque británico, donde se observan los dos Skyhawk volando a escasos metros de la superficie del mar, rodeados por las columnas de agua levantadas por los disparos enemigos.
La imagen se convirtió en uno de los testimonios gráficos más representativos del coraje de los aviadores argentinos durante la guerra.
Bahía Agradable: el 8 de junio de 1982
Otra de las operaciones históricas en las que participó Rinke fue el ataque a los buques británicos en Bahía Agradable, el 8 de junio.
Aquella jornada, las aeronaves argentinas atacaron a unidades de desembarco y transporte que participaban de las operaciones británicas.
Los ataques provocaron la destrucción del RFA Sir Galahad y graves daños al RFA Sir Tristram, además de importantes pérdidas entre las tropas británicas.
Rinke integró una de las formaciones que participaron en aquella operación, considerada una de las acciones más importantes de la Fuerza Aérea Argentina durante el conflicto.
A pesar de la magnitud de aquellos acontecimientos, el aviador mantuvo siempre una actitud reservada respecto de su participación personal, privilegiando el reconocimiento a sus compañeros y a quienes habían perdido la vida.
“Fueron los hombres de la Fuerza los que marcaron la diferencia”

Nacido el 17 de febrero de 1956, el Comodoro (R) VGM Carlos Alfredo Rinke partió con 26 años a defender a su Patria durante la Batalla por Malvinas.
En su entrevista con DEF, publicada en mayo de 2025, Rinke reflexionó sobre las condiciones en las que los pilotos argentinos enfrentaron a la flota británica.
“Al factor humano. Estábamos en inferioridad de condiciones”, respondió cuando le preguntaron por los resultados alcanzados por la aviación argentina.
El veterano explicó que las limitaciones del armamento y de los sistemas de puntería obligaban a realizar aproximaciones extremadamente peligrosas para atacar los buques enemigos.
Pero también insistió en que las operaciones no habrían sido posibles sin el trabajo del personal técnico.
Recordó especialmente a los mecánicos que permanecían durante toda la noche reparando los aviones dañados, preparando las aeronaves y asegurando que estuvieran listas para volver al combate.
Para Rinke, aquellos hombres también fueron protagonistas de la guerra, aunque sus nombres no siempre aparecieran asociados a las grandes operaciones aéreas.
El hombre detrás del uniforme
Finalizada la guerra, Carlos Rinke continuó su trayectoria profesional en la Fuerza Aérea Argentina.
Entre sus destinos posteriores se encontraron el Grupo 4 de Cazabombardeo, en Mendoza, y funciones como agregado aeronáutico adjunto en la Embajada Argentina en Estados Unidos, entre 2001 y 2002.
En 2005 pasó a retiro con el grado de comodoro, después de más de tres décadas de servicio.
Estaba casado con María Gabriela Fierro, con quien formó una familia de cinco hijos: María, Josefina, Tomás, Juan y Lucas. También era abuelo de doce nietos.
A diferencia de otros veteranos que dedicaron parte de su vida a escribir sobre sus experiencias, Rinke prefirió mantener un perfil discreto.
No obstante, participó de charlas, conferencias y encuentros educativos destinados a transmitir a las nuevas generaciones lo ocurrido durante la Guerra de Malvinas.
Su compromiso con la memoria de los caídos permaneció intacto hasta sus últimos años.
El dolor de sus camaradas: la despedida de un Halcón
La noticia de su fallecimiento generó conmoción entre quienes compartieron con él las operaciones de 1982.
El comodoro VGM Rubén Gustavo Zini, quien fuera jefe del Grupo 5 de Caza, destacó en declaraciones publicadas por LA NACION la serenidad, templanza y capacidad profesional que Rinke demostró durante la guerra, pese a contar con escasa experiencia en el A-4B cuando comenzó el conflicto.
Por su parte, el veterano Carlos Cachón, compañero suyo en las operaciones de Bahía Agradable, lo recordó como un aviador excepcional y, fundamentalmente, como un hombre de enorme calidad humana.
Daniel Eduardo Gálvez, otro de los integrantes de los legendarios Halcones, también evocó la amistad que los unió durante décadas y la confianza que Rinke transmitía a sus compañeros cuando volaban juntos.
Los testimonios coincidieron en destacar que su grandeza no estuvo solamente en las misiones cumplidas, sino también en su compañerismo, generosidad y permanente recuerdo de quienes entregaron su vida en el Atlántico Sur.
Un legado que pertenece a la memoria argentina

El HMS Coventry (D118) fue un moderno destructor Tipo 42 de la Marina Real británica hundido por la Fuerza Aérea Argentina el 25 de mayo de 1982 durante la Guerra de las Malvinas. El ataque se convirtió en uno de los hitos operativos más significativos del conflicto militar, demostrando la audacia y capacidad de los pilotos argentinos frente a la tecnología de defensa antiaérea británica de la época.
La historia de Carlos Alfredo Rinke forma parte de una generación de aviadores militares que, en 1982, enfrentaron circunstancias extraordinarias en defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas.
Sus seis salidas de combate, su participación en operaciones decisivas y su capacidad para regresar de misiones de altísimo riesgo le valieron el reconocimiento de sus camaradas.
Pero su legado también está en la memoria de los pilotos que no volvieron, en los mecánicos que trabajaron incansablemente en las bases continentales y en las familias que acompañaron a quienes combatieron.
En este 2 de noviembre, Día de la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, su recuerdo adquiere un significado especial.
Carlos Alfredo “Palo” Rinke partió el 28 de octubre de 2026, pero su nombre permanecerá unido para siempre a la historia de los Halcones de Malvinas y a la memoria de quienes defendieron la soberanía nacional en el Atlántico Sur.
Hasta siempre, querido Palo. Buen vuelo, Numeral de Hierro.
Honor y gloria a nuestros Veteranos de Guerra de Malvinas.
Las Malvinas fueron, son y serán argentinas.
Abajo, interesante video histórico de NatGeo sobre las acciones del 25 de mayo de 1982 en que los cuatro aviones argentinos hundieron al Destructor HMS Coventry y atacaron a la Fragata HMS Broadsword.
















