La tradicional travesía volverá a unir Chile y Argentina a través de unos 170 kilómetros de navegación por el río Grande. La competencia se desarrollará en noviembre y la organización ya trabaja en la logística, seguridad y recepción de participantes. Desde el Club Náutico Ioshlelk Oten esperan superar la convocatoria del año pasado y anticiparon el interés de remeros provenientes del continente y de Chile.
Río Grande, 8 de septiembre de 2026.- El Club Náutico Ioshlelk Oten realizó el lanzamiento oficial de la 35ª edición del Raid Náutico Internacional de Tierra del Fuego, una de las competencias deportivas más tradicionales de la provincia y que desde hace décadas reúne a navegantes argentinos y chilenos en una exigente travesía a remo.
La presentación se llevó adelante en las instalaciones de la institución riograndense, con la participación de integrantes del club, representantes de organismos vinculados con la seguridad y autoridades provinciales, entre ellas el secretario de Deportes, Mariano Vallaro; el subsecretario Marcos Cayata y el director Emanuel Larocca.
La competencia tiene previsto recorrer alrededor de 170 kilómetros desde Lago Blanco, en territorio chileno, hasta Punta Treviño, en Argentina, siguiendo el curso del río Grande y atravesando uno de los paisajes naturales más característicos de la Isla Grande de Tierra del Fuego.
Las actividades centrales están previstas para los días 20, 21 y 22 de noviembre, aunque la organización comprende un operativo mucho más amplio debido a los traslados hacia Chile, los trámites fronterizos, el movimiento de embarcaciones y equipamiento y las condiciones de seguridad que deben garantizarse durante toda la travesía.
Una organización que recién comienza
La presidenta del Club Náutico Ioshlelk Oten, Malena Balderramo, explicó que el lanzamiento marca el inicio de varios meses de intenso trabajo.
“Acabamos de finalizar el lanzamiento oficial y tenemos mucho trabajo por delante. Esto recién comienza”, señaló.
Indicó que, hasta el cierre de las inscripciones, la institución deberá avanzar sobre los diferentes aspectos logísticos y que recién una vez determinada la cantidad definitiva de participantes podrá completarse la planificación.
La expectativa es importante, especialmente porque ya existen manifestaciones de interés de deportistas de otros puntos del país que participaron en ediciones anteriores y pretenden regresar a Tierra del Fuego.
“Ojalá sean bastantes y podamos superar por lo menos lo del año pasado. Nos dijeron que van a venir muchos del continente, gente que ya estuvo y participó anteriormente del Raid y que dijo que en esta ocasión quiere estar”, comentó Balderramo.
La presidenta del club reconoció que la situación económica puede representar una dificultad para quienes deben afrontar un traslado de miles de kilómetros hasta Río Grande, por lo que la institución buscará facilitar su participación.
“Vamos a darles una mano y ayudarlos en todo lo que sea la inscripción. Se pueden quedar acá, en la sede, así que en eso no tienen que hacerse problema”, explicó.
A los participantes provenientes del norte del país se suman los remeros fueguinos de Río Grande y Ushuaia, además de competidores chilenos que históricamente han formado parte de la prueba.
El clima, protagonista inevitable
Por las características del recorrido, uno de los factores determinantes será nuevamente el clima fueguino.
Balderramo recordó que las condiciones meteorológicas pueden obligar a modificar o incluso suspender etapas completas de la travesía.
“El clima define si el Raid sale bien o no, o si se puede hacer hasta la mitad. Hubo muchas veces en que no se pudo largar ni siquiera la primera parte y otras en que tuvimos que suspender la segunda, como nos pasó el año pasado”, explicó.
Por ese motivo, la planificación contempla diferentes alternativas y un fuerte esquema de prevención.
La seguridad constituye precisamente uno de los ejes centrales de la organización. La Prefectura Naval Argentina participa habitualmente del operativo, aunque las características del río y especialmente su caudal pueden condicionar la navegación de las embarcaciones de apoyo.
Balderramo explicó que hubo ediciones en las que Prefectura pudo acompañar desde el agua durante el tramo argentino y otras en las que el nivel del río no permitió incorporar determinadas embarcaciones.
De todas maneras, destacó que la fuerza participa permanentemente de la preparación previa y de las capacitaciones destinadas a los competidores.
“Siempre están. Días antes del evento vienen y nos capacitan, nos dan una charla de seguridad. Defensa Civil también está siempre dándonos una mano en todo lo que necesitamos”, destacó.
RCP obligatorio para los participantes
Entre los requisitos establecidos para participar se encuentra la capacitación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP), una exigencia que la organización mantiene desde hace varios años.
“Los participantes tienen que tener sí o sí el curso de RCP”, remarcó Balderramo.
Quienes llegan desde otros lugares pueden realizar la capacitación en Río Grande durante la jornada previa al Raid, mientras que numerosos remeros de Ushuaia cumplen ese requisito en sus respectivos clubes.
La preparación incluye además conocimientos relacionados con seguridad en el agua, con participación de Prefectura Naval Argentina.
La exigencia responde a las particulares características de una prueba que implica permanecer durante extensos períodos en embarcaciones pequeñas, en un río internacional y expuestos a condiciones meteorológicas que pueden cambiar rápidamente.
Una tradición que comenzó en 1991
El Raid Náutico Internacional de Tierra del Fuego se realiza desde 1991 y con el paso de los años se transformó en una de las actividades náuticas emblemáticas de la provincia.
Además del aspecto estrictamente deportivo, la competencia posee una fuerte característica de integración binacional, ya que implica coordinación entre Argentina y Chile y reúne cada año a clubes, deportistas, organismos de seguridad, familiares y colaboradores de ambos lados de la frontera.
Durante la presentación de esta nueva edición también se analizaron los costos que deben afrontar los participantes, los traslados, los procedimientos necesarios para ingresar las embarcaciones y elementos deportivos a territorio chileno y posteriormente comenzar el descenso hacia Argentina.
La travesía permite recorrer desde el agua sectores prácticamente inaccesibles por vía terrestre y atravesar un paisaje que los participantes de anteriores ediciones suelen señalar como uno de los grandes atractivos de la experiencia.
Balderramo invitó además a quienes tengan interés en acercarse al remo y conocer las actividades del Club Náutico Ioshlelk Oten a comunicarse con la institución a través de sus redes sociales.
“Todos preguntan cuándo pueden empezar a remar. Estamos acá. Acérquense a nuestras redes y conozcan nuestras actividades, cursos y capacitaciones”, expresó.
Con 35 ediciones de historia, el Raid volverá así a convocar a la comunidad náutica fueguina y a deportistas llegados desde distintos lugares para afrontar una prueba en la que resistencia física, compañerismo, seguridad y conocimiento del río resultan tan importantes como la competencia misma.





















