El reconocido penalista y ex Juez de Instrucción de Río Grande, Dr. Daniel Cesari Hernandez, reflexionó sobre la Selección Argentina y la figura de Lionel Messi. A partir de un penal errado por el capitán argentino, trazó una analogía sobre la vida, la humildad, la capacidad de asumir los errores y la importancia del trabajo en equipo. “Hasta el mejor del mundo se equivoca; la diferencia está en reconocerlo y seguir adelante” dijo.
Río Grande.- En su tradicional columna de los miércoles en el programa “La Mañana de la Tecno”, el Dr. Daniel Cesari Hernandez, reconocido penalista y ex Juez de Instrucción de Río Grande, compartió una reflexión que trascendió el análisis deportivo y tomó como punto de partida una situación vivida por Lionel Messi con la Selección Argentina para abordar aspectos vinculados a la condición humana, la superación personal y la responsabilidad frente a los errores.
“Si hay algo de lo cual no puedo hablar es de fútbol, porque nunca he sido una figura destacada en una cancha; todo lo contrario, era una persona esmerada pero nunca destacada”, comenzó diciendo con humor el abogado, aclarando que su mirada no pretendía ser técnica, sino una reflexión sobre las enseñanzas que puede dejar el deporte.
En ese sentido, Cesari Hernandez sostuvo que el partido de Argentina podía tomarse como “un gran ejemplo”, especialmente para los jóvenes, al observar que incluso figuras de excelencia mundial también atraviesan momentos de equivocación.
“El mejor jugador del mundo, el mejor jugador de todos los tiempos, Lionel Messi, una persona que es ejemplo, abrió el partido errando un penal”, señaló, remarcando que ese episodio mostró una dimensión profundamente humana del capitán argentino.
“Messi pateó mal, punto”

Lejos de buscar explicaciones externas, Cesari Hernandez destacó precisamente la reacción posterior del futbolista.
“Messi pateó mal. No lo confundió el arquero, no fue la cancha, no fue la pelota. La única explicación es que la pateó mal”, sostuvo.
Para el penalista, allí aparece una enseñanza mucho más valiosa que cualquier resultado deportivo: la capacidad de asumir una equivocación sin trasladar responsabilidades.
“¿Eso le baja el puntaje a Messi? No, yo creo que se lo sube. Porque ahí uno puede ver que hasta los grandes, y hasta el más grande de todos los grandes en el fútbol, tienen la capacidad de equivocarse y reconocerse equivocados”, reflexionó.
En esa línea, remarcó que muchas veces las personas buscan justificativos externos ante sus propios errores, algo que contrapuso con la actitud asumida por el capitán argentino.
“Otros buscarían una excusa: la pelota estaba desinflada, el campo de juego estaba mal, me apuntaron con un láser o justo alguien gritó. Él simplemente dijo: me equivoqué”, ejemplificó.
“Qué bueno que los chicos vean que su ídolo se puede equivocar”
Cesari Hernandez también puso el foco en el mensaje que esta situación deja para las nuevas generaciones.
“Qué bueno que los chicos hayan visto que su ídolo, que el mejor del mundo, se puede equivocar. Y no solamente que se puede equivocar, sino que se equivoca en el lugar donde supuestamente nadie puede equivocarse: en un Mundial”, expresó.
Según analizó, ese momento mostró una de las mayores virtudes humanas: aceptar una falla, hacerse cargo y volver a intentarlo.
“El mejor del mundo nos dio una lección. Se equivocó, lo asumió, no le echó la culpa a nadie y después se reivindicó”, destacó.
Una comparación con la sociedad y la dirigencia
El abogado llevó luego esa reflexión al terreno social e institucional, señalando que asumir responsabilidades es un valor que muchas veces falta en otros ámbitos.
“Perdón señores políticos, pero Messi no le echó la culpa a nadie. Esa costumbre de que la culpa la tiene siempre otro: la oposición, el gobierno precedente, el que está enfrente. Nunca la culpa es mía”, cuestionó.
En ese punto, sostuvo que una sociedad también necesita aprender de esa actitud: reconocer errores, corregir y avanzar.
“No se puede tolerar la mediocridad. Uno debe buscar la excelencia, sabiendo que esa excelencia total nunca se alcanza, porque ni siquiera el mejor del mundo es perfecto. También tiene fallas”, observó.
“Si los argentinos pudiéramos ser como fue Messi, este país despega”
Sobre el cierre de su reflexión, Cesari Hernandez aseguró que el ejemplo de Messi no está solamente relacionado con el fútbol, sino con una forma de enfrentar la vida.
“Si los argentinos pudiéramos ser en conjunto y en nuestra individualidad como ayer fue Messi: siendo los mejores, equivocándonos, no echándole la culpa a nadie, reconociendo el error, reponiéndonos y esforzándonos por hacer las cosas mejor, este país despega como ningún otro”, concluyó.
Desde la conducción de “La Mañana de la Tecno” se destacó la importancia de tomar hechos cotidianos o deportivos como disparadores para pensar la realidad, entendiendo que el trabajo colectivo, la responsabilidad individual y la capacidad de corregir errores son valores aplicables mucho más allá de una cancha de fútbol.





















