La directora María Rita Lanieri y la secretaria María Florencia Joaquín anunciaron que se encuentra abierta la inscripción para ingresar al Jardín de Infantes Bilingüe Rosarito Vera Peñaloza de FUNDATEC. La institución cuenta con salas de 3, 4 y 5 años, enseñanza bilingüe, educación física, música, biblioteca y acompañamiento psicopedagógico y psicológico. Actualmente concurren alrededor de 140 niños.
Río Grande, 8 de agosto de 2026.– El Jardín de Infantes Bilingüe “Rosarito Vera Peñaloza” de FUNDATEC abrió las inscripciones para las salas de 3, 4 y 5 años, ofreciendo a las familias de Río Grande la posibilidad de incorporarse a una institución que combina la educación inicial con un progresivo acercamiento al idioma inglés y una propuesta pedagógica basada fundamentalmente en el juego, la exploración y la experimentación.
La directora del establecimiento, María Rita Lanieri, y la secretaria María Florencia Joaquín brindaron detalles de la convocatoria durante una entrevista con “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz.
“Tenemos las inscripciones abiertas para el Jardín de Infantes Bilingüe Rosarito Vera, para las salas de 3, 4 y 5 años, que son las salas con las que cuenta nuestra institución”, explicó Lanieri, quien invitó a las familias interesadas a conocer también la metodología de trabajo y el proyecto educativo.
Una propuesta bilingüe desde los primeros años
El jardín cuenta actualmente con dos salas de 3 años, dos de 4 y otras dos de 5, con equipos docentes que acompañan a los niños durante sus actividades.
Uno de los rasgos distintivos de la propuesta es la enseñanza bilingüe.
Desde sala de 3 los pequeños comienzan a tener contacto con el inglés, mientras que en sala de 5 se produce el primer acercamiento a la modalidad de doble jornada que posteriormente encontrarán en el nivel primario.
“La sala de cinco, puntualmente, es el primer paso a la doble jornada. Ellos vienen mañana y tarde. Por la mañana vienen con dos seños de español y por la tarde vienen con dos profes de inglés”, explicó la directora.
Las salas de 3 y 4, en tanto, cuentan con estímulos de inglés que permiten iniciar progresivamente ese proceso.
El trabajo se encuentra articulado entre las diferentes áreas. Las responsables explicaron que las docentes de Educación Inicial y los profesores encargados de inglés coordinan criterios relacionados con las normas, las rutinas y, fundamentalmente, el acompañamiento de cada niño.
Aprender jugando, explorando y experimentando
La metodología utilizada parte principalmente del juego. Las actividades se desarrollan a través de experiencias de exploración y experimentación, buscando además que los propios niños tengan participación en la elección de algunas temáticas para, a partir de sus intereses, abordar los contenidos establecidos por el diseño curricular provincial.
Incluso las primeras nociones matemáticas son trabajadas de esa manera.
Los niños comienzan a familiarizarse con los números, el conteo y otros conocimientos a través de situaciones lúdicas adaptadas a cada edad.
La propuesta se complementa con educación física, música y biblioteca. Cada sala cuenta además con dos estímulos semanales de educación física.
Las familias, parte de la vida del jardín
Otro de los aspectos destacados por Lanieri y Joaquín fue la participación de las familias.
Madres, padres, abuelos y otros integrantes del entorno familiar son convocados habitualmente para acompañar diferentes propuestas, desde actos y talleres hasta desayunos, meriendas y jornadas especiales.
“Las familias nos apoyan y nos acompañan un montón”, destacaron.
Entre las iniciativas se encuentran los viernes especiales, donde se organizan juegos que permiten a los pequeños compartir actividades con sus familiares dentro del ámbito educativo.
Para las docentes, esas experiencias resultan particularmente valiosas porque permiten unir los dos grandes espacios cotidianos de los niños: la familia y el jardín.
Preparan un acto especial por San Martín
La comunidad educativa se encuentra actualmente trabajando en uno de los acontecimientos institucionales más importantes del año: el acto en homenaje al general José de San Martín.
La actividad integra los tres niveles educativos —Inicial, Primario y Secundario— y se organiza como una gran representación teatral de diferentes momentos de la vida del Libertador.
Al jardín le corresponde representar el período comprendido desde el nacimiento de San Martín hasta la batalla de San Lorenzo.
Los pequeños interpretarán diferentes personajes y episodios, entre ellos granaderos, realistas, caballeros, integrantes del Regimiento de Murcia y los propios padres de San Martín.
El acto, explicaron las docentes, no constituye simplemente una representación aislada, sino el cierre de varias semanas de trabajo en las salas.
Los acontecimientos históricos son previamente abordados y adaptados pedagógicamente para que los niños puedan comprenderlos de acuerdo con su edad.
Una institución con 32 años de historia
El Jardín Rosarito Vera Peñaloza lleva 32 años formando parte de la comunidad educativa de Río Grande.
Ese recorrido permite que actualmente se produzca una situación particularmente significativa para sus docentes: antiguos alumnos regresan a la institución, esta vez como madres y padres, para inscribir a sus propios hijos.
“Para nosotros es muy lindo que ellos elijan volver a su escuela”, señalaron las responsables.
Actualmente la matrícula alcanza aproximadamente los 140 alumnos, distribuidos en grupos que rondan entre 23 y 27 niños.
El primer ingreso al jardín y el período de adaptación
Durante la entrevista también se abordó uno de los momentos que suele generar mayor inquietud entre las familias: el ingreso de los niños de 3 años y la separación del entorno familiar durante las primeras jornadas.
Las docentes explicaron que es completamente habitual que algunos pequeños lloren inicialmente ante un espacio desconocido, nuevas docentes y compañeros que todavía no conocen.
Para acompañarlos, la institución realiza un período de adaptación progresivo.
Inicialmente permanecen aproximadamente una hora; posteriormente, y de acuerdo con la evolución de cada grupo, el tiempo se amplía hasta llegar paulatinamente a la jornada completa.
El proceso puede extenderse durante dos o tres semanas.
Con el paso de los días, explicaron, los niños comienzan a reconocer a sus compañeros, establecer vínculos de amistad y descubrir al jardín como un espacio donde pueden jugar, aprender y encontrarse diariamente con nuevas experiencias.
Acompañamiento psicopedagógico y psicológico
La institución cuenta además con asesoramiento especializado para acompañar el desarrollo integral de los pequeños.
El jardín trabaja conjuntamente con el nivel primario con un equipo integrado por dos psicopedagogas y una psicóloga, quienes brindan apoyo al equipo de conducción, docentes, alumnos y familias.
Este acompañamiento permite abordar distintas situaciones que puedan presentarse durante el desarrollo educativo y fortalecer el trabajo conjunto entre la institución y el entorno familiar.
Cómo solicitar información para las inscripciones
Las familias interesadas en incorporar a sus hijos a las salas de 3, 4 y 5 años pueden acercarse personalmente al Jardín de Infantes Bilingüe Rosarito Vera Peñaloza, ubicado en Sabatini 257, en Río Grande.
También al email:
inscripcionjardinrosaritovera@gmail.com
La atención se realiza de lunes a viernes, de 9 a 12 y de 13:30 a 16:30 horas.
Una vez presentada la documentación correspondiente, la institución prevé realizar durante septiembre una reunión con las familias para explicar detalladamente las características del proyecto educativo y la modalidad de trabajo.
“Los esperamos”, expresaron María Rita Lanieri y María Florencia Joaquín al finalizar la entrevista, invitando a las familias interesadas a acercarse y conocer una propuesta educativa que busca acompañar a los niños desde sus primeros pasos en el sistema educativo.





















