El presidente de la Cámara Fueguina de la Construcción, Daniel Noval, destacó las expectativas que genera el proyecto de la Base Naval Integrada de Ushuaia y aseguró que las empresas radicadas en Tierra del Fuego cuentan con capacidad técnica para participar de buena parte de las obras. Ante la posibilidad de que las contrataciones queden concentradas en grandes compañías nacionales, advirtió: “Ojalá que no venga todo enlatado”. También planteó la conformación de UTE con firmas locales como una alternativa para garantizar actividad y empleo en la provincia.
Ushuaia, 22 de septiembre de 2026.- El proyecto para avanzar con la Base Naval Integrada de Ushuaia comienza a despertar expectativas entre las empresas de la construcción de Tierra del Fuego, particularmente ante la magnitud de las obras de infraestructura que demandará su desarrollo y la posibilidad de generar nuevos puestos de trabajo en un sector afectado por la paralización de buena parte de la obra pública.
El presidente de la Cámara Fueguina de la Construcción, Daniel Noval, valoró la iniciativa y planteó la necesidad de que las empresas radicadas en la provincia tengan participación efectiva en las distintas etapas del proyecto.
En diálogo con el periodista Guillermo Lacaze en el programa “El primero de la fila” en FM La Isla, consideró que la Base Naval Integrada representa “una buena noticia para la provincia” y aseguró que existe capacidad técnica, recursos humanos y experiencia suficiente dentro del sector privado fueguino para asumir una parte importante de los trabajos.
“Estamos en condiciones en la Cámara de atender la tarea que sea, con la capacidad técnica acá en la provincia”, afirmó Noval.
El empresario reconoció que existen componentes específicos de la obra que probablemente requieran tecnología, equipamiento y experiencia altamente especializada. Entre ellos mencionó particularmente la construcción del muelle, una de las piezas centrales del proyecto naval.
Sin embargo, señaló que alrededor de esa infraestructura habrá una importante cantidad de trabajos convencionales que perfectamente podrían quedar en manos de constructoras fueguinas.
Galpones, edificios destinados a diferentes dependencias, estructuras de hormigón, instalaciones y distintas obras de infraestructura complementaria forman parte, según explicó, del abanico de tareas en las cuales podrían intervenir las compañías locales.
Para Noval, esa participación no solamente significaría movimiento económico para las empresas sino también una oportunidad para recuperar puestos laborales en una actividad que viene atravesando dificultades como consecuencia de la reducción de la obra pública.
“Sería muy interesante para las empresas locales, no digo en un cien por cien, pero estar trabajando y vinculados de alguna manera”, expresó.
El titular de la Cámara Fueguina de la Construcción destacó además que se trata de obras con capacidad para “ocupar mucha mano de obra”, un aspecto particularmente relevante frente a la situación que atraviesa actualmente el sector.
“Ojalá que no venga todo enlatado”
Pese a las expectativas, Noval reconoció que hasta el momento las empresas fueguinas no cuentan con precisiones respecto de cómo se instrumentarán las licitaciones y contrataciones vinculadas con la Base Naval Integrada.
Tampoco se produjeron, según explicó, contactos concretos con autoridades nacionales que permitan conocer de qué manera se distribuirán los diferentes trabajos.
En ese contexto, expresó preocupación ante la posibilidad de que las principales contrataciones sean adjudicadas a grandes empresas nacionales mediante esquemas cerrados que reduzcan las posibilidades de participación de las firmas radicadas en Tierra del Fuego.
“Ojalá que no venga todo enlatado”, advirtió Noval.
La frase sintetiza uno de los principales planteos que comienza a realizar el sector: que una inversión de semejante magnitud en territorio fueguino también tenga un correlato directo sobre la actividad económica y laboral de la provincia.
Las UTE, una alternativa
Una de las posibilidades que analiza la Cámara es la conformación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) entre grandes constructoras nacionales y compañías fueguinas.
Noval recordó que ese mecanismo ya fue utilizado anteriormente en la provincia, incluso para trabajos relacionados con infraestructura portuaria, y podría convertirse nuevamente en una herramienta que permita combinar la capacidad de grandes compañías con el conocimiento, los recursos humanos y la estructura disponible localmente.
Desde la entidad empresaria, indicó, ya se encuentran trabajando para conseguir algún acercamiento que permita conocer los mecanismos previstos y abrir canales de participación para las constructoras fueguinas.
Respecto de la administración del proyecto, Noval señaló que la información que maneja el sector indica que la ejecución se encontrará bajo la órbita del Ministerio de Defensa de la Nación, con intervención de la Armada Argentina.
Mientras esperan definiciones acerca de las licitaciones, plazos y modalidades de contratación, desde la Cámara Fueguina de la Construcción buscan instalar una premisa: que el avance de una de las obras de infraestructura más importantes proyectadas para Ushuaia también represente una oportunidad concreta para las empresas y los trabajadores de Tierra del Fuego.





















