El Parlamento del MERCOSUR aprobó por amplia mayoría una declaración de rechazo a las expresiones del presidente Javier Milei contra el mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y el ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. El representante fueguino Alejandro Deanes ya había advertido sobre las consecuencias que el deterioro de la relación bilateral podría tener para Tierra del Fuego y particularmente para su actividad industrial: “Necesitamos cuidar los vínculos que pueden generar producción y trabajo”.
Río Grande, 2 de septiembre de 2026.- El Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) aprobó por amplia mayoría una declaración de repudio a las manifestaciones públicas realizadas por el presidente argentino, Javier Milei, contra el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
La resolución adquiere particular relevancia para Tierra del Fuego porque el representante provincial ante el organismo regional, Alejandro Deanes, ya había expresado semanas atrás su preocupación por el deterioro de las relaciones entre Argentina y Brasil y había advertido sobre las consecuencias que una escalada diplomática podría generar sobre la producción y el empleo fueguinos.
La declaración fue aprobada el 31 de agosto como Declaración 11/2026 y recibió 30 votos afirmativos, 10 negativos y cinco abstenciones, con acompañamiento de representantes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Deanes: “Necesitamos cuidar los vínculos que pueden generar producción y trabajo”
En una entrevista concedida a FM del Pueblo el pasado 28 de julio, Deanes había anticipado su preocupación por las tensiones diplomáticas entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
En aquella oportunidad, el parlamentario fueguino sostuvo que dentro del PARLASUR existía un amplio rechazo a ese tipo de confrontaciones.
“El rechazo fue prácticamente unánime porque esto nos deja en una muy mala posición. El principal problema que tiene Tierra del Fuego es la desocupación y necesitamos cuidar los vínculos que pueden generar producción y trabajo”, afirmó.
Deanes vinculó directamente la relación bilateral con la situación productiva de Tierra del Fuego y advirtió que un deterioro del vínculo con Brasil podría repercutir sobre sectores industriales de la provincia.
“Las autopartes, la industria electrónica y muchos acuerdos comerciales dependen de una relación estable. Cualquier conflicto puede generar incertidumbre y afectar a nuestra economía”, señaló.
El representante fueguino también planteó que las diferencias ideológicas entre los gobiernos son legítimas, pero consideró que no deberían anteponerse a los intereses de los Estados.
“Uno puede no coincidir ideológicamente, eso es válido, pero un presidente no puede estar por encima de los intereses del país, de los acuerdos comerciales y de la relación histórica con otros Estados”, manifestó Deanes.
El PARLASUR convirtió el rechazo en una declaración
Poco más de un mes después de aquellas declaraciones del parlamentario fueguino, el planteo llegó al pleno del Parlamento del MERCOSUR.
La Declaración 11/2026 lleva como objeto el “repudio a las manifestaciones públicas realizadas por el presidente de la República Argentina, Javier Gerardo Milei, dirigidas contra el presidente de la República Federativa del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva”. El registro oficial del organismo confirma que fue aprobada durante la sesión del 31 de agosto.
El pronunciamiento considera que las expresiones cuestionadas resultan contrarias a los principios de respeto institucional, convivencia democrática y cooperación que sustentan el proceso de integración regional.
Además, reafirma el compromiso del PARLASUR con la soberanía, la democracia, el Estado de Derecho, la independencia de los poderes públicos y la no intervención de autoridades extranjeras en los procesos electorales, políticos y judiciales internos de los Estados miembros.
Una votación que atravesó las pertenencias políticas
La declaración obtuvo un respaldo que excedió las posiciones partidarias y nacionales. Fueron 30 votos afirmativos frente a 10 negativos y cinco abstenciones.
Dentro de la representación argentina también acompañaron parlamentarios provenientes del PRO, la UCR y dirigentes que habían ingresado por La Libertad Avanza y posteriormente marcaron diferencias con la política exterior del Gobierno nacional.
El resultado otorgó al pronunciamiento una dimensión regional, al sumar respaldos de las cuatro delegaciones que participaron de la votación.
El vínculo con Brasil y la mirada desde Tierra del Fuego
Para Deanes, la cuestión excede ampliamente las diferencias personales o ideológicas entre Javier Milei y Lula da Silva.
El parlamentario fueguino había señalado que Brasil constituye un socio fundamental y que la relación bilateral tiene consecuencias concretas para una provincia industrial como Tierra del Fuego.
“Hay que respetar la investidura, tener diálogo y entender que los conflictos internacionales terminan afectando a la gente común”, sostuvo durante aquella entrevista.
Incluso en otra intervención pública, realizada a comienzos de agosto, Deanes volvió a advertir sobre el deterioro diplomático y la posibilidad de que las tensiones dificultaran avanzar en nuevos acuerdos entre ambos países.
Reclamo para recomponer el diálogo
La declaración aprobada por el PARLASUR plantea la necesidad de restablecer y fortalecer los canales institucionales de diálogo entre Argentina y Brasil, evitando una profundización de las tensiones diplomáticas.
El pronunciamiento sostiene además que la política exterior debe concebirse como una política de Estado basada en la previsibilidad, el profesionalismo y el respeto recíproco.
En ese escenario, las advertencias realizadas previamente por Alejandro Deanes adquieren una dimensión particularmente fueguina: para una provincia cuya economía mantiene una fuerte vinculación con la actividad industrial, las relaciones internacionales no constituyen solamente una discusión diplomática.
Como había resumido el representante de Tierra del Fuego ante el PARLASUR: “Necesitamos defender nuestra industria, generar trabajo y construir relaciones maduras con nuestros países vecinos”.





















