La directora de Asistencia Técnica de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyMEs del Ministerio de Producción y Ambiente, licenciada Agustina Felici, explicó que la provincia trabaja en la implementación de un registro para cultivadores y organizaciones civiles, junto con un protocolo fueguino de buenas prácticas de producción de cannabis medicinal. En una entrevista con Radio Universidad, destacó la calidad de los emprendimientos locales, el aporte de las universidades y organismos científicos, y el trabajo conjunto con el Ministerio de Salud para garantizar productos seguros a los pacientes. El protocolo podría estar formalizado a principios de 2027, mientras que el registro se pondría en marcha previamente. Además, anunció una nueva capacitación para el 21 de octubre.
Río Grande, 13 de octubre de 2026.- El Gobierno de Tierra del Fuego avanza en el desarrollo de herramientas destinadas a organizar, acompañar y establecer estándares de calidad para la producción provincial de cannabis medicinal, en el marco de un trabajo articulado entre los ministerios de Producción y Ambiente y de Salud, universidades, organismos científicos, organizaciones civiles y cultivadores locales.
Así lo explicó la licenciada Agustina Felici, directora de Asistencia Técnica de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyMEs, durante una entrevista concedida al programa La Mañana de la Tecno, de Radio Universidad 93.5 MHz.
La funcionaria destacó que, luego de un extenso proceso de diálogo y planificación, comienzan a concretarse las primeras acciones destinadas a consolidar una actividad productiva cuya finalidad principal es facilitar el acceso a tratamientos medicinales derivados del cannabis.
“Estamos empezando a ver acciones concretas que llevaron bastante tiempo de trabajo, de elaboración, de pensar, de comunicarnos mucho con los actores del territorio”, señaló.
Felici explicó que el desarrollo de esta actividad requiere una planificación cuidadosa debido a sus particularidades sanitarias, productivas y normativas.
“Es un asunto complejo, entonces a la hora de tomar definiciones concretas desde la política pública requiere de hacer las cosas bien pensadas, planificadas, en etapas”, expresó.
En ese sentido, remarcó que el objetivo central es acompañar un desarrollo seguro, orientado al derecho de acceso a tratamientos alternativos.
Salud pública y producción: dos aspectos de una misma política
La funcionaria explicó que el desarrollo del cannabis medicinal presenta dos dimensiones estrechamente relacionadas: la sanitaria y la productiva.
Por una parte, el Ministerio de Salud trabaja sobre la incorporación de terapéuticas basadas en cannabis dentro del sistema público, así como en la participación de profesionales del sector privado.
Por otra, el Ministerio de Producción y Ambiente interviene para acompañar a los cultivadores y productores locales, con el propósito de mejorar las condiciones de elaboración y asegurar estándares de calidad.
“Estamos hablando del desarrollo de una potencial industria o de una industria incipiente, pero cuya principal finalidad está directamente vinculada a la salud pública”, sostuvo Felici.
La licenciada explicó que en Tierra del Fuego ya existen productores con conocimientos y capacidades para elaborar derivados de cannabis, por lo que el Estado busca generar herramientas que permitan fortalecer esa actividad y mejorar las garantías para quienes utilizan estos productos.
“Como Estado tenemos que asegurar que eso llegue con la mejor calidad posible a las manos de los usuarios y pacientes”, afirmó.
En ese marco, destacó que el Ministerio de Producción adquiere un papel específico en la etapa actual, al trabajar sobre los procesos de cultivo, elaboración y calidad de los productos.
Universidades, organismos científicos y cultivadores participan del proceso
Felici destacó que la provincia decidió convocar a instituciones académicas y científicas con presencia en Tierra del Fuego para aprovechar los conocimientos y las capacidades técnicas existentes.
Entre los organismos mencionó a las universidades con sede en la provincia, el CADIC y el INTA, que participan de las instancias de trabajo técnico.
La iniciativa también cuenta con el acompañamiento de organizaciones civiles y referentes vinculados con el cannabis medicinal, entre ellos Franco Guereta, quien viene participando en el desarrollo de la actividad a través de la Federación Fueguina de Cannabis Medicinal.
La funcionaria explicó que el objetivo es construir soluciones adaptadas a las características del territorio y a las necesidades de los pacientes.
“Entre todos, estamos haciendo este camino de pensar la forma en que podamos, como territorio, garantizar la calidad de los productos locales para los pacientes”, manifestó.
También destacó el funcionamiento del Consejo Consultivo Honorario, donde participan representantes de organismos públicos, instituciones académicas, organizaciones civiles, actores privados y sectores vinculados con la Justicia.
Consideró que esa participación permitirá otorgar mayor solidez a las decisiones que se adopten durante las próximas etapas.
Un especialista recorrió diez emprendimientos y destacó la calidad fueguina
Uno de los aspectos más relevantes de la entrevista estuvo relacionado con las condiciones de producción de cannabis medicinal en Tierra del Fuego.
Felici explicó que recientemente la provincia recibió la visita del ingeniero Risi, un profesional contratado por el Ministerio de Producción y Ambiente para colaborar en la elaboración del protocolo fueguino de buenas prácticas.
Durante su estadía, el especialista recorrió aproximadamente diez emprendimientos dedicados al cultivo y elaboración de productos derivados del cannabis.
Según relató la funcionaria, el profesional, que conoce experiencias productivas de distintas regiones del país, manifestó una impresión favorable sobre la calidad del trabajo desarrollado por los cultivadores fueguinos.
“Destacó en todas las visitas la calidad de la producción local”, señaló.
Felici explicó que esa valoración estuvo relacionada tanto con la capacitación y el profesionalismo de los productores como con las condiciones particulares de cultivo existentes en la provincia.
También subrayó que muchos cultivadores adquirieron conocimientos mediante años de estudio, práctica y perfeccionamiento, aun cuando no necesariamente cuentan con títulos académicos vinculados con la actividad.
“Hay un montón de cultivadores que son destacables en la provincia que no necesariamente tienen un título de base relacionado, pero que se han dedicado durante años a estudiar y a profesionalizar lo que hacen”, destacó.
Los cultivos bajo techo representan una ventaja para el control de calidad
La directora de Asistencia Técnica explicó que una de las particularidades del desarrollo fueguino es la utilización de cultivos bajo techo, conocidos como indoor.
Este sistema permite controlar diferentes variables ambientales que inciden sobre el crecimiento de las plantas y la calidad de la producción.
Según señaló, las condiciones de cultivo en instalaciones cerradas pueden facilitar el control de factores como la temperatura, la humedad y la presencia de plagas.
Felici explicó que el especialista contratado por la provincia identificó esta característica como una ventaja frente a otras experiencias productivas del país, donde las condiciones ambientales pueden exigir mayores intervenciones para controlar plagas y enfermedades.
En ese contexto, consideró que Tierra del Fuego cuenta con posibilidades de desarrollar sistemas de cultivo que incorporen prácticas de producción más controladas y reduzcan la necesidad de determinados tratamientos.
La funcionaria sostuvo que estas características pueden contribuir a mejorar la calidad de los productos destinados a usos medicinales.
No obstante, la garantía de calidad requerirá avanzar en la implementación de procedimientos técnicos, controles y estándares adecuados.
El protocolo fueguino podría estar listo a principios de 2027
Uno de los principales objetivos del trabajo provincial es elaborar un protocolo de buenas prácticas para la producción de cannabis medicinal.
Felici explicó que este instrumento deberá reunir criterios técnicos y productivos basados en normas nacionales e internacionales, pero adaptados a las condiciones y posibilidades de los emprendimientos fueguinos.
La intención es que los productores puedan incorporar procedimientos que mejoren la seguridad, la trazabilidad y la calidad de sus productos.
Sin embargo, aclaró que el protocolo no será elaborado de manera unilateral, sino mediante un proceso de intercambio con quienes ya desarrollan la actividad en la provincia.
“Esperamos que el protocolo esté listo y que pueda ser formalizado más o menos para el principio del año que viene”, adelantó.
La funcionaria explicó que el tiempo previsto permitirá mantener reuniones con cultivadores, analizar las prácticas existentes y establecer requisitos que resulten técnicamente adecuados y, al mismo tiempo, alcanzables para los emprendimientos locales.
El propósito es evitar que las exigencias terminen convirtiéndose en obstáculos imposibles de cumplir para organizaciones y pequeños productores que ya cuentan con experiencia en la actividad.
El registro provincial será el primer objetivo
Durante la entrevista, Felici también aclaró que el Gobierno trabaja en la implementación de un registro provincial vinculado con el cannabis medicinal.
Este instrumento se desarrolla de manera paralela al protocolo de buenas prácticas y, según las previsiones de la funcionaria, podría comenzar a funcionar antes de que finalice la elaboración de ese documento técnico.
La licenciada fue especialmente cuidadosa al explicar que el registro todavía no se encuentra vigente.
“Estamos en eso, estamos en eso. Todavía no está vigente, pero eso también está en paralelo”, afirmó.
Según explicó, el registro constituye una herramienta necesaria para organizar la actividad y brindar un marco de actuación a las organizaciones y productores que actualmente trabajan en el territorio.
También permitirá identificar con mayor precisión a los actores que se encuentran activos y conocer las características de sus emprendimientos.
Felici sostuvo que el Gobierno provincial está desarrollando simultáneamente las herramientas administrativas y técnicas necesarias para avanzar en esa dirección.
“El primer objetivo va a ser tener en marcha el registro. Luego tener en marcha el protocolo”, precisó.
Entre doce y trece organizaciones civiles vinculadas con la actividad
Consultada sobre la cantidad de productores y organizaciones existentes en Tierra del Fuego, la funcionaria explicó que actualmente se trabaja principalmente con las asociaciones civiles vinculadas con el cannabis medicinal.
Estimó que existen alrededor de doce o trece organizaciones, aunque aclaró que todavía no se dispone de una cifra definitiva de aquellas que permanecen activas y desarrollan producción.
Según explicó, algunas instituciones son recientes, mientras que otras cuentan con mayor trayectoria, pero no necesariamente mantienen actividad en la actualidad.
El proceso de relevamiento y contacto permitirá establecer con mayor precisión cuántas organizaciones y cultivadores participan efectivamente de la actividad.
Felici destacó que estos actores constituyen los principales destinatarios de las herramientas que está desarrollando el Ministerio de Producción y Ambiente.
La posibilidad de exportar, un objetivo a largo plazo
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el potencial económico del cannabis medicinal y la posibilidad de que Tierra del Fuego pueda desarrollar, en el futuro, producciones destinadas a otros mercados.
Felici explicó que la provincia decidió concentrar esta primera etapa exclusivamente en los usos medicinales, considerando las condiciones normativas vigentes y los antecedentes existentes en el país y en el exterior.
La funcionaria señaló que los estándares de buenas prácticas que se están diseñando podrían convertirse en una base para que los productores locales avancen posteriormente hacia certificaciones de mayor alcance.
Sin embargo, aclaró que cualquier posibilidad de exportación dependerá de que existan condiciones jurídicas, regulatorias y aduaneras que lo permitan.
La estrategia actual apunta a comenzar con producciones de pequeña escala, orientadas a las necesidades de pacientes fueguinos, pero desarrolladas con procedimientos que permitan un eventual crecimiento futuro.
En ese sentido, explicó que el objetivo es incorporar desde el comienzo hábitos productivos compatibles con exigencias técnicas más amplias.
De esa manera, cuando existan las condiciones legales y comerciales correspondientes, los emprendimientos podrían evaluar nuevas escalas de producción y otros mercados.
El 21 de octubre continuará el ciclo de capacitaciones
Hacia el cierre de la entrevista, Felici adelantó que el próximo 21 de octubre se desarrollará el segundo módulo del ciclo de capacitaciones relacionado con el cannabis medicinal.
La actividad forma parte de las acciones de formación y acompañamiento que se llevan adelante con participación de instituciones provinciales y de la Universidad Tecnológica Nacional.
La funcionaria explicó que ya se encuentran preparando los contenidos de esta nueva instancia y anticipó que continuarán desarrollándose actividades similares a medida que avance el proceso.
Las capacitaciones constituyen una parte importante de la estrategia provincial, dado que permitirán fortalecer los conocimientos de los productores y acompañar la futura implementación del protocolo de buenas prácticas.
Una política que busca integrar conocimiento, producción y salud
Felici destacó que los avances actuales son el resultado de un proceso de trabajo que demandó tiempo, planificación y articulación entre diferentes instituciones.
La funcionaria consideró que la participación conjunta de organismos estatales, universidades, científicos, cultivadores y organizaciones civiles permitirá construir herramientas adaptadas a las necesidades reales de Tierra del Fuego.
También subrayó que el desarrollo productivo no debe perder de vista su finalidad principal: mejorar las condiciones de acceso a productos medicinales de calidad para los pacientes.
El cronograma de trabajo contempla como primera meta la puesta en funcionamiento del registro provincial y, posteriormente, la formalización del protocolo fueguino de buenas prácticas, prevista tentativamente para principios de 2027.
Mientras tanto, continuarán las visitas a emprendimientos, las reuniones técnicas y las capacitaciones destinadas a acompañar a quienes ya desarrollan esta actividad en la provincia.
De esta manera, Tierra del Fuego busca avanzar gradualmente en la organización de una actividad productiva incipiente, vinculando el conocimiento científico, las capacidades locales y las políticas de salud pública dentro del marco normativo correspondiente.





















