El asesor de la Federación Cannábica de Tierra del Fuego, Franco Guereta, destacó los avances alcanzados durante la segunda reunión del Consejo Consultivo de Cannabis Medicinal y valoró especialmente la decisión del ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, de avanzar con un programa de buenas prácticas para cultivadores. Aseguró que lo que está desarrollando la provincia “es único, es inédito en el país” y consideró que las nuevas medidas representan “un antes y un después” para el sector.
Río Grande, 15 de septiembre de 2026.- El asesor de la Federación Cannábica de Tierra del Fuego, Franco Guereta, valoró los avances registrados en la provincia en materia de cannabis medicinal y aseguró que las decisiones adoptadas recientemente permiten comenzar a transformar en acciones concretas reclamos y propuestas que las organizaciones vienen impulsando desde hace años.
Guereta visitó los estudios de Radio Universidad 93.5 MHz y, durante una entrevista en el programa “La Mañana de la Tecno”, brindó detalles de la segunda reunión del Consejo Consultivo de Cannabis Medicinal, realizada el 1 de septiembre en Casa de Gobierno, en Ushuaia.
Del encuentro participaron representantes de los tres municipios, los ministerios provinciales de Producción y Salud, integrantes de la Federación Cannábica y distintas ONG, además del CONICET, la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y personal de la División de Narcocriminalidad de la Policía Provincial.
Guereta destacó especialmente esta última incorporación al diálogo institucional.
“Poder empezar a hablar ya con las fuerzas de seguridad es un logro bastante importante”, sostuvo.
Ocho casos piloto y capacitación para cultivadores
Uno de los principales resultados del encuentro fue la confirmación de la convocatoria impulsada por el Ministerio de Producción y Ambiente para cultivadores interesados en incorporarse al programa de buenas prácticas.
Según explicó Guereta, la iniciativa apunta a elevar los estándares de calidad del cannabis medicinal producido en Tierra del Fuego y contempla la selección de ocho casos piloto para comenzar a implementar y desarrollar protocolos de buenas prácticas agrícolas y de manufactura.
Paralelamente se desarrollará una capacitación junto a las universidades de la provincia, con modalidad virtual y también presencial en instalaciones de la UTN de Río Grande y Ushuaia.
“Tenemos buenas noticias”, afirmó Guereta, quien recordó que anteriormente había reclamado públicamente la convocatoria del Consejo Consultivo y celebró que finalmente el espacio haya vuelto a reunirse.
El referente cannábico explicó que existen dos instancias diferentes de inscripción: una correspondiente a las capacitaciones y otra destinada a quienes quieran postularse como uno de los ocho casos piloto.
Según anticipó, la capacitación comenzaría hacia fines de septiembre y se espera la participación del ingeniero Benjamín Enrici, quien cuenta con experiencia en políticas y proyectos vinculados al desarrollo del cannabis medicinal.
“Es un antes y un después”
Guereta puso especialmente en valor la decisión política adoptada por el Ministerio de Producción y Ambiente y consideró que significa un reconocimiento al trabajo desarrollado durante años por cultivadores y organizaciones.
“El paso que se dio a través del Ministerio de Producción es, a mi entender, un antes y un después, porque justamente pone en valor y reconoce el trabajo que venimos realizando”, afirmó.
También destacó el trabajo de Agustina Felici y del equipo de la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME, y reservó un reconocimiento particular para el ministro Francisco Devita.
“Sin la firma del ministro no hubiese sido posible”, señaló, agradeciendo “su colaboración y el trabajo que vienen realizando desde su Ministerio”.
Para Guereta, la capacitación también permitirá que cultivadores que ya cuentan con experiencia puedan incorporar conocimientos y herramientas para mejorar la calidad de su producción y profesionalizar la actividad.
Una oportunidad para Tierra del Fuego
Durante la entrevista, Guereta también se refirió a los cambios regulatorios registrados a nivel nacional para la producción de flores con CBD y consideró especialmente importante que los nuevos estándares contemplen producciones bajo cubierta.
Según explicó, ese requisito puede representar una ventaja para Tierra del Fuego debido a que las condiciones climáticas llevaron históricamente a desarrollar experiencias de cultivo en invernaderos o instalaciones interiores.
El referente sostuvo que el cannabis de grado medicinal requiere precisamente condiciones controladas y consideró que el esquema desarrollado en la provincia puede posicionarla favorablemente frente a una actividad con posibilidades de crecimiento.
A futuro, planteó que el desarrollo de conocimiento y capacidades técnicas podría permitir incluso pensar en productos fueguinos destinados a otros mercados.
Guereta sostuvo que el potencial es importante y que la articulación entre organismos provinciales, universidades, organizaciones y cultivadores puede generar conocimiento especializado dentro de Tierra del Fuego.
En ese contexto, también mencionó la posibilidad de incorporar al INTA al ecosistema de investigación y desarrollo, aunque advirtió sobre las dificultades presupuestarias que actualmente atraviesa el organismo.
“Lo que estamos haciendo acá es único”
El asesor de la Federación Cannábica fue categórico al evaluar la posición que alcanzó Tierra del Fuego en comparación con otras jurisdicciones.
“Tierra del Fuego está a la vanguardia de lo que es el cannabis medicinal”, afirmó.
Según sostuvo, existen experiencias importantes en otras provincias, pero el esquema de articulación que se está desarrollando en territorio fueguino presenta características particulares.
“Esto no se vio en otras provincias. Si bien, por ejemplo, Mendoza ya sacó su registro provincial, lo que estamos haciendo acá en Tierra del Fuego es único, es inédito en el país”, aseguró.
Uso medicinal y acompañamiento profesional
Guereta también dedicó parte de la entrevista a despejar dudas sobre el uso terapéutico del cannabis y remarcó la necesidad de evitar la idea de que, por tratarse de una planta, su utilización puede realizarse sin controles.
“Todo en su justa medida y utilizado bajo la supervisión médica trae efectos positivos”, señaló.
En ese sentido, explicó que uno de los objetivos de establecer buenas prácticas es precisamente garantizar productos con estándares de calidad que puedan ser utilizados dentro de tratamientos indicados y supervisados por profesionales.
“Este programa de buenas prácticas justamente lo que nos va a permitir es que los médicos puedan recomendar productos de máxima calidad”, afirmó.
También señaló que profesionales de distintas especialidades ya realizaron capacitaciones vinculadas al cannabis medicinal mediante iniciativas desarrolladas por el Municipio de Río Grande y la UTN.
Esperan un convenio entre Provincia y Municipio de Río Grande
Guereta aclaró que uno de los pasos que todavía permanece pendiente es la puesta en marcha del dispositivo municipal de cannabis medicinal en Río Grande.
Explicó que, luego de la reglamentación provincial establecida el año pasado y al quedar el Ministerio de Salud como autoridad de aplicación, resulta necesaria la firma de un convenio entre la Provincia y el Municipio.
“Estamos a la espera justamente de la firma de ese convenio entre el Municipio y la Provincia para poder lanzar el dispositivo municipal”, señaló.
El proyecto contempla la participación de profesionales capacitados en los centros municipales de salud y la utilización del laboratorio de Bromatología para efectuar análisis destinados a determinar la calidad y seguridad de los aceites.
Guereta indicó que entre los profesionales municipales capacitados existen médicos clínicos y especialistas de diferentes áreas, aunque remarcó que el dispositivo no podrá ponerse formalmente en funcionamiento hasta que se concrete el acuerdo con el Ministerio de Salud provincial.
Finalmente, el representante de la Federación Cannábica consideró que los últimos avances abren una nueva etapa para Tierra del Fuego.
“Uno siempre trabajó por esto y ahora se está dando. Es difícil de creer, pero está sucediendo”, resumió Guereta, quien aseguró que existe una fuerte expectativa por los proyectos que podrán surgir a partir del programa provincial y por la posibilidad de consolidar en Tierra del Fuego conocimiento, investigación y producción de cannabis medicinal bajo estándares de calidad.





















