En el Día de la Industria, el legislador provincial Damián “Loli” Löffler cuestionó el impacto de la política económica nacional sobre el entramado productivo fueguino y calificó como un “industricidio” el efecto acumulado de las medidas que afectan a la producción. Advirtió que Tierra del Fuego perdió alrededor de 14.000 empleos registrados en los últimos dos años y medio, unos 6.000 de ellos industriales, y estimó que representan $20.000 millones mensuales que dejaron de circular en la economía provincial. Reclamó una posición común para defender producción, trabajo y arraigo.
Río Grande, 2 de septiembre de 2026.- En el marco del Día de la Industria, el legislador provincial del Movimiento Popular Fueguino, Damián “Loli” Löffler, reivindicó el papel que tuvo la actividad industrial en el crecimiento de Tierra del Fuego y advirtió sobre las consecuencias económicas, sociales y demográficas que puede provocar la pérdida sostenida de puestos de trabajo.
Damián “Loli” Löffler cuestionó el rumbo de las políticas económicas nacionales y sostuvo que la apertura de las importaciones, el debilitamiento del mercado interno y las dificultades que enfrenta la producción argentina están configurando un escenario de creciente incertidumbre para miles de trabajadores.
“Hoy no alcanza con decir feliz Día de la Industria. Tenemos que hablar de lo que está pasando. Estamos frente a una política nacional que está golpeando la producción, debilitando el mercado interno y generando una enorme incertidumbre sobre miles de puestos de trabajo”, afirmó.
En ese contexto, utilizó una fuerte definición para describir el proceso.
“Cuando sistemáticamente se toman decisiones que hacen más difícil producir en la Argentina, estamos frente a un verdadero industricidio”, sostuvo.
“La industria construyó buena parte de la Tierra del Fuego que conocemos”
Damián “Loli” Löffler recordó que durante décadas la industria fue uno de los principales motores del crecimiento poblacional, económico y social de Tierra del Fuego y particularmente de Río Grande.
Para el Legislador, reducir el análisis a lo que ocurre dentro de las plantas fabriles implica desconocer el efecto multiplicador que la actividad tiene sobre el resto de la economía.
“La industria no son solamente las fábricas. Son miles de trabajadores y sus familias, proveedores, transportistas, PyMEs, comercios y servicios que dependen directa o indirectamente de la actividad productiva”, expresó.
Según los números expuestos por Damián “Loli” Löffler, durante los últimos dos años y medio Tierra del Fuego perdió alrededor de 14.000 empleos registrados, de los cuales aproximadamente 6.000 corresponden directamente al sector industrial.
El Legislador estimó que esa reducción representa alrededor de $20.000 millones mensuales que dejaron de circular en la economía fueguina.
“Perder un puesto industrial no es solamente un problema para el trabajador que queda afuera de una fábrica. Es un salario que deja de entrar a una familia y dinero que deja de circular en nuestros comercios, supermercados, servicios y PyMEs”, explicó.
El impacto sobre Río Grande
Damián “Loli” Löffler puso especial énfasis en las consecuencias para Río Grande, ciudad en la que, según señaló, se concentra aproximadamente el 80% de la producción industrial de Tierra del Fuego.
Por esa razón, consideró que cualquier retroceso de la actividad fabril repercute con particular intensidad sobre la economía de la ciudad.
Pero fue más allá del impacto comercial y planteó que la falta de oportunidades laborales comienza a amenazar uno de los fenómenos que históricamente acompañaron el desarrollo industrial fueguino: el arraigo.
“El 80% de nuestra producción industrial está concentrada en Río Grande. Por eso, cuando se destruye empleo industrial, nuestra ciudad recibe el impacto de lleno”, señaló.
Y advirtió: “Cuando una familia deja de encontrar trabajo, pierde ingresos y siente que ya no puede proyectar su futuro, empieza a preguntarse si tiene sentido quedarse. Una ciudad que pierde oportunidades también corre el riesgo de empezar a perder a su gente”.
De una provincia que recibía trabajadores al riesgo de perder población
Damián “Loli” Löffler recordó que durante décadas ocurrió precisamente el fenómeno contrario: trabajadores provenientes de distintos puntos de la Argentina llegaron a Tierra del Fuego atraídos por las posibilidades laborales y terminaron construyendo sus proyectos familiares en la provincia.
“Durante décadas la industria hizo crecer nuestra ciudad porque ofrecía algo fundamental: la posibilidad de trabajar y construir un proyecto de vida”, destacó.
Para el Legislador, debilitar esa estructura productiva puede provocar el proceso inverso.
“Si debilitamos esa base productiva corremos el riesgo de recorrer el camino inverso. Por eso defender la industria también es defender el arraigo y la posibilidad de que nuestros hijos puedan imaginar su futuro en Río Grande”, afirmó.
“Necesitamos empresas competitivas, pero con los trabajadores adentro”
Damián “Loli” Löffler sostuvo que defender el modelo productivo fueguino no significa rechazar la necesidad de discutir competitividad, modernización tecnológica o transformación de la matriz económica provincial.
Por el contrario, consideró necesario avanzar en esos debates, pero rechazó que la respuesta sea sustituir producción nacional mediante una apertura indiscriminada de importaciones.
“Claro que tenemos que discutir competitividad. Claro que tenemos que modernizarnos, incorporar tecnología y producir mejor. Pero la respuesta no puede ser reemplazar producción argentina por productos importados y dejar trabajadores afuera”, planteó.
Y sintetizó: “Necesitamos empresas competitivas, sí, pero con los trabajadores adentro”.
El Legislador sostuvo que Tierra del Fuego debe trabajar simultáneamente en dos direcciones: fortalecer las capacidades industriales existentes y avanzar en nuevas actividades que permitan diversificar la economía.
“Defender nuestra industria no significa negarse a discutir cambios. Significa discutir cómo producir más y mejor, cómo incorporar nuevas actividades y cómo generar más trabajo, en lugar de aceptar como inevitable que Tierra del Fuego pierda capacidades productivas”, manifestó.
“Primero Tierra del Fuego”
Frente al escenario actual, Damián “Loli” Löffler convocó a construir una posición común entre sectores políticos, empresarios, sindicatos y organizaciones sociales para defender la producción y el empleo.
Además, reclamó que los representantes fueguinos ante el Gobierno nacional antepongan los intereses provinciales a las pertenencias partidarias.
“Frente a la defensa del trabajo no debería haber oficialistas y opositores. Deberíamos estar todos del mismo lado”, expresó.
“Primero Tierra del Fuego, primero nuestros trabajadores y primero nuestra producción”, remarcó.
Industria, arraigo y soberanía
Finalmente, Damián “Loli” Löffler vinculó la actividad industrial con la posición estratégica que ocupa Tierra del Fuego y consideró que sostener población y actividad económica en el extremo austral constituye también una cuestión de soberanía.
“Nuestra industria permitió que miles de argentinos eligieran Tierra del Fuego para trabajar, formar una familia y construir su futuro. Eso también es soberanía”, afirmó.
Para el Legislador, una provincia que produce, genera puestos laborales y brinda condiciones para que las familias permanezcan en su territorio fortalece simultáneamente la presencia argentina en el extremo sur.
Al cerrar su reflexión por el Día de la Industria, Damián “Loli” Löffler sostuvo que la fecha debe servir no solamente para reconocer lo construido durante décadas, sino también para advertir sobre aquello que actualmente está en riesgo.
“No podemos naturalizar la pérdida de puestos de trabajo, que nuestras fábricas produzcan menos o que nuestras familias tengan que irse porque dejaron de encontrar oportunidades”, expresó.
Y concluyó: “Defender la industria es defender el trabajo, el comercio, el desarrollo, el arraigo y nuestra soberanía. Es defender Tierra del Fuego y el futuro de Río Grande”.





















