El economista Federico G. Rayes sostiene que el sector atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. La baja en la producción de petróleo y gas no solo compromete la actividad económica y el empleo, sino también la recaudación por regalías, principal fuente para afrontar compromisos financieros de la Provincia.
Río Grande, 20 de julio de 2026.– El último Informe de Coyuntura Fueguina (I.CO.FU.), elaborado por la consultora Ecotono, advirtió que el sector hidrocarburífero provincial atraviesa una situación crítica, con niveles de producción que se ubican entre los más bajos de los últimos cinco años y con un impacto directo sobre la economía y las cuentas públicas de Tierra del Fuego.
El trabajo, elaborado por el economista Federico G. Rayes, señala que los últimos datos oficiales disponibles —correspondientes a mayo de 2026— muestran una caída del 6,4 % en la producción de gas y del 12,7 % en la producción de petróleo, profundizando una tendencia descendente que preocupa tanto por sus efectos productivos como fiscales.
Uno de los puntos destacados del informe es que los próximos registros estadísticos serán determinantes para evaluar el comportamiento del sector tras el cambio de operadores en las áreas maduras que dejó YPF.
En ese sentido, Rayes recuerda que Velitec S.A., bajo la concesión de la empresa estatal Terra Ignis Energía S.A., asumió la operación plena de esos yacimientos, por lo que los datos de junio permitirán comenzar a medir el impacto de esa transición sobre la producción provincial.
Una actividad clave para la economía provincial

El trabajo, elaborado por el economista Federico G. Rayes, señala que los últimos datos oficiales disponibles —correspondientes a mayo de 2026— muestran una caída del 6,4 % en la producción de gas y del 12,7 % en la producción de petróleo, profundizando una tendencia descendente que preocupa tanto por sus efectos productivos como fiscales.
El informe sostiene que la relevancia del sector hidrocarburífero excede ampliamente la generación de empleo y la producción energética.
Según Ecotono, las regalías petroleras constituyen una fuente estratégica de recursos para el Estado provincial y también para los municipios, a través del régimen de coparticipación, por lo que una disminución sostenida de la actividad repercute directamente sobre la capacidad financiera del sector público.
Además, el documento recuerda que esos ingresos son utilizados para afrontar los servicios de deuda del Bono TFU27, cuyos vencimientos demandan aproximadamente 6 millones de dólares por trimestre, con pagos previstos en enero, abril, julio y octubre hasta el año 2030.
Caída de las regalías
Uno de los datos más significativos del informe es la fuerte disminución de la recaudación por regalías.
Ecotono advierte que, al mes de mayo, los ingresos obtenidos por este concepto representan apenas el 33,3 % de lo que se recaudaba en abril de 2017, cuando fue emitido el Bono TFU27, reflejando el deterioro experimentado por la actividad hidrocarburífera durante los últimos años.
Los gráficos incluidos en el informe muestran una marcada tendencia descendente tanto en la producción de gas como de petróleo, así como en la evolución de la recaudación por regalías, que registra una caída sostenida respecto de los niveles históricos observados años atrás.
Riesgo para las cuentas públicas
El análisis también pone el foco sobre las consecuencias fiscales de esta situación.
Rayes señala que el próximo vencimiento del Bono TFU27 está previsto para el 21 de julio y advierte que, debido a una cláusula incorporada durante la reestructuración realizada en diciembre de 2023, la falta de previsión suficiente de fondos genera un incremento automático en la tasa de interés que debe afrontar la Provincia.
De acuerdo con el informe, esa cláusula elevó la tasa efectiva del período comprendido entre el 22 de abril y el 21 de julio, provocando un desembolso adicional estimado en 84.000 dólares para el Tesoro provincial.
En conclusión, Ecotono considera que la evolución del sector hidrocarburífero representa uno de los principales desafíos económicos de Tierra del Fuego, debido a que la caída de la producción no solo compromete la inversión y el empleo, sino que también limita la disponibilidad de recursos fiscales para afrontar obligaciones financieras y sostener las cuentas públicas provinciales.





















