Trabajadores y agentes municipales no agremiados volverán a movilizarse este miércoles 22 de abril en la capital fueguina para exigir una recomposición salarial del 100 por ciento, con un primer tramo urgente del 30 por ciento. En diálogo con Radio Universidad, Luís Santacruz denunció persecución laboral, precarización, pobreza salarial y un profundo distanciamiento de los gremios tradicionales.
Ushuaia.- En un clima de creciente tensión dentro del Municipio de Ushuaia, trabajadores y agentes municipales volverán a movilizarse este miércoles 22 de abril para reclamar una recomposición salarial del 100 por ciento, con una primera instancia “perentoria” del 30 por ciento, además de la urgente conformación de una mesa del salario que permita discutir de cara a la sociedad la situación real de los haberes, la planta de personal y el estado de las cuentas municipales.
La voz más contundente del reclamo fue la de Luís Santacruz, referente de los trabajadores no agremiados, quien en declaraciones al programa “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz trazó un durísimo diagnóstico sobre la situación de los empleados comunales y apuntó directamente contra la administración del intendente Walter Vuoto.
Santacruz confirmó que la protesta de este miércoles será una nueva muestra de malestar de un sector que decidió despegarse de los gremios tradicionales, a los que acusa de haber guardado silencio durante años frente al deterioro salarial y la precarización laboral dentro del municipio capitalino.
Un reclamo que vuelve a las calles
La nueva movilización se da en medio del fuerte debate político y social abierto en Ushuaia tras el proyecto del Ejecutivo municipal para declarar la emergencia económica y financiera, una iniciativa que cosechó críticas desde distintos sectores y que también encendió la alarma entre los trabajadores.
Desde el sector de los no agremiados sostienen que el municipio pretende ajustar sobre los empleados mientras, paralelamente, continúa ampliando su estructura política. Para Santacruz, allí está una de las principales contradicciones del discurso oficial.
“Me planteás una emergencia financiera, me ahogás como trabajador, cercenás la posibilidad de que compañeros que hace años están en condiciones miserables puedan mejorar, pero al mismo tiempo seguís ampliando el staff político con direcciones generales”, cuestionó.
También denunció que mientras se habla de crisis, el Ejecutivo habría destinado en apenas tres meses 114 millones de pesos a pauta publicitaria, además de sostener privilegios para sectores políticos ligados a La Cámpora dentro de la administración municipal.
Salarios de pobreza, contratos precarios y pasantes en la indigencia
Uno de los tramos más duros de la entrevista fue el que giró en torno a los ingresos de los trabajadores municipales. Santacruz aseguró que la situación actual ubica a una parte importante del personal directamente por debajo de la línea de pobreza e incluso de la indigencia.
Según describió, hay trabajadores que perciben en promedio entre 780 mil y 1,2 millones de pesos, mientras que los pasantes —muchos con años de antigüedad— cobrarían alrededor de 480 mil pesos, cifra que, según denunció, se reduce a unos 240 mil pesos netos cuando se descuentan determinados ítems.
La comparación con la canasta que difundió durante la entrevista fue tajante. “La línea de pobreza estaría en 2.718.000 pesos y nosotros estamos totalmente por debajo”, advirtió.
En ese marco, remarcó que el salario no es un tema sectorial menor, sino la base de la vida cotidiana de cientos de familias trabajadoras. “El salario es la base fundamental de todo desarrollo familiar”, sostuvo, al tiempo que vinculó el deterioro de los haberes con otros problemas estructurales, como el vaciamiento de la obra social.
“Nos quebrantaron el salario y también la salud”
Santacruz no sólo habló de sueldos. También relacionó la pérdida salarial con el colapso de OSEF y con el impacto que esto tiene en la vida diaria de los empleados públicos.
A su entender, el bajo nivel de aportes que genera un salario deprimido también termina debilitando el sistema de cobertura social. “Nos quebrantaron el salario, pero también la salud”, lamentó, responsabilizando tanto al gobierno provincial como a las distintas administraciones municipales por la crisis del sistema.
Denuncias de persecución y sumarios
En paralelo al conflicto salarial, el trabajador reveló que fue nuevamente notificado para realizar un descargo ante el área de Asesoría Legal y Técnica, en el marco de lo que definió como un proceso de persecución por reclamar públicamente sus derechos y los de sus compañeros.
“Recién me notifican de Recursos Humanos que tengo que presentar un descargo el 30 de abril. El proceso de persecución continúa por reclamar mi derecho y el de mis compañeros”, denunció.
Lejos de retroceder, aseguró que seguirá adelante con su postura y que no va a claudicar. Incluso recordó que en el pasado ya enfrentó sanciones y logró revertirlas, por lo que volvió a cargar contra lo que describió como una forma de administrar “la cosa pública como si fuera una estancia”.
La pelea por una mesa del salario
El reclamo central del sector de no agremiados pasa por la creación de una mesa del salario o Consejo del Salario municipal, espacio que, según Santacruz, está contemplado en la Carta Orgánica pero nunca fue activado de manera seria para discutir con transparencia la situación del personal.
Contó que ya realizaron varios pedidos formales al Concejo Deliberante y que hace dos semanas presentaron una nueva nota, esta vez con mandato expreso de una asamblea realizada en el edificio municipal de Arturo Coronado, para exigir la conformación urgente de esa instancia.
Según explicó, el objetivo es sentar a concejales y trabajadores frente a frente para revisar “número por número” la realidad del municipio y discutir sin intermediarios la situación salarial.
“Cuando un mentiroso hace un proyecto como el de la emergencia financiera, todo se torna dudoso. No creemos en la mentira de Vuoto”, disparó.
Ruptura con los gremios tradicionales
Otro de los ejes fuertes de la entrevista fue la ruptura política y sindical con los gremios históricos del municipio. Santacruz afirmó que el sector de los no agremiados representa el 63 por ciento de la planta, y acusó a las organizaciones sindicales de haber actuado durante años en sintonía con el Ejecutivo.
En términos duros, sostuvo que los gremios “quedaron en segundo plano” y que la asamblea de trabajadores será la que determine de ahora en más el rumbo de las medidas. “Los gremios van a hacer lo que nosotros digamos”, afirmó.
También trazó una diferencia entre el sector que él representa y algunos dirigentes sindicales a los que acusó de haber firmado aumentos “miserables” y de haber acompañado en silencio el deterioro de las condiciones laborales.
En esa línea, denunció la existencia de siete sindicatos dentro del municipio, varios de ellos con muy escasa afiliación, y puso en duda su legitimidad para expresar el reclamo real de la mayoría de los trabajadores.
Una planta en expansión, pero sin estabilidad para los de abajo
Otro dato que aportó Santacruz fue la evolución de la planta municipal. Sostuvo que originalmente la planta permanente rondaba los 1.280 trabajadores, pero que actualmente se habría ampliado hasta 1.520.
Sin embargo, cuestionó que esa ampliación no haya significado una mejora para quienes llevan años prestando servicios en condiciones precarias. Según relató, hay empleados que llevan hasta dos décadas realizando tareas esenciales, como limpieza, sin haber accedido aún a la planta permanente.
En paralelo, denunció que la UISE estaría ocupando puestos laborales que podrían corresponder a trabajadores municipales, con salarios notablemente superiores a los que perciben muchos agentes comunales.
Lo que viene: más medidas y un conflicto en ascenso
De cara a las próximas horas, Santacruz anticipó que el conflicto no se detendrá y que incluso podrían endurecerse las medidas de fuerza. “Hoy va a ser un antes y un después”, afirmó, al tiempo que señaló que el jueves se definirá parte del futuro del proyecto de emergencia financiera impulsado por el intendente.
En ese marco, también dejó entrever que el debate político dentro del Concejo Deliberante será determinante, ya que la iniciativa oficial necesita una mayoría especial para avanzar.
Mientras tanto, los trabajadores no agremiados apuestan a seguir creciendo en visibilidad y presión pública, convencidos de que el problema salarial ya no admite más dilaciones.
El trasfondo: hambre, bronca y desgaste social
Más allá de los números y los expedientes, la entrevista dejó expuesto un clima social de profundo desgaste entre los municipales de Ushuaia. Sobre el final, Santacruz explicó incluso el tono exaltado de algunas de sus expresiones con una frase que sintetiza el trasfondo del conflicto: “Duele la pobreza, duele la indigencia”.
Con esa crudeza, el referente de los no agremiados puso en palabras lo que, según asegura, se vive en muchos hogares municipales de la capital fueguina: salarios que no alcanzan, contratos precarios, temor a represalias y una creciente sensación de abandono.
La movilización de este miércoles 22 de abril buscará, precisamente, volver a poner ese escenario en el centro de la discusión pública. Porque detrás de la pelea salarial, lo que está en juego, sostienen los trabajadores, es mucho más que una paritaria: es la posibilidad misma de sostener la vida cotidiana en Ushuaia.


















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