• Telefonos: 432528 Int. 158 - Cel. 15544394
  • info@radiouniversidad.com.ar

Periodista asegura que fue drogada en un Uber manejado por un policía

Un extraño caso le sucedió a la periodista de Ushuaia Belén Gil cuando tomó un Uber que la terminó desviando de su trayecto y la llevó hacia el Club Hípico. Denunció en el habitáculo el chofer le hizo inhalar alguna sustancia y que se negó a abrir las ventanillas. Observó elementos extraños en el aire acondicionado del vehículo -que después desaparecieron- y asegura que se le paralizó parte del cuerpo. La aplicación de la plataforma evidenció sobre el cambio de trayecto del móvil. Hizo una denuncia contra el sujeto, al cual identificó, siendo éste policía provincial.

Río Grande.- La periodista Belén Gil relató por FM Del Pueblo una experiencia donde un conductor de Uber la drogó, se desvió la ruta y la dejó paralizada. A pesar de no ser creída, busca alertar a otros y busca justicia. Acusó a Daniel Arce, quien sería integrante de la Policía Provincial.

En el extenso reportaje, la periodista de FM Ártica, contó que “estoy medio confundida y medio con miedo”, dijo y agregó que tuvo que tomar un Uber este domingo y le ocurrió algo sumamente extraño dentro del vehículo que, dijo, era conducido por Daniel Arce, quien sería integrante de la Policía Provincial.

Aclaró que “al hombre este no lo conozco, nunca lo había visto en mi vida, o si lo había visto, ni idea. No sé quién es, no tengo ninguna animosidad contra él, no nada, no tengo ninguna relación onerosa, ni sentimental, ni nada. Empezando por ahí. Si me preguntan el nombre, lo sé porque lo tuvimos que buscar con mis amigas en el Facebook”.

Relató que “ayer fui a una reunión de trabajo, terminé a las ocho y media de la noche y tuve que pedir un Uber. El Uber marcaba un trayecto, que es por el cual yo siempre voy a ese lugar, a esa zona, que es un trayecto determinado, el trayecto más rápido, el que marca Uber, el que marco yo -insistió-, el que marcaría cualquiera por una cuestión lógica. Me subo al auto, venía distraída porque, como había estado en una reunión, tenía el teléfono lleno ya que no le había prestando atención, entonces me habían acumulado un montón de mensajes. Cuando salgo de la reunión, que directamente me voy subiendo al Uber, pongo el teléfono en modo normal, cuando empiezo a grabar los mensajes, empiezo a contestar mientras abría la puerta”.

“Me pareció raro, estaba todo muy apagado, como si fuera que no había luces adentro del auto. Igual me subí. Hola, ¿todo bien? Yo siempre muy simpática. Hola, ¿todo bien? Sí, no sé qué, listo. Ya empezamos a andar, él tenía el GPS puesto, el GPS nos direccionaba por el lugar donde yo te digo, que en este momento no vale la pena decirlo porque es un trayecto. Cuestión que él me empezó a preguntar, cosa que me pareció raro, me empezó a preguntar, ¿por dónde vamos? ¿por dónde es? ¿a dónde voy? Entonces le digo, ¿pero vos no sos de acá? Y me dice, sí, soy de acá. Le digo, bueno, bajá por San Luís. Le digo, igual el GPS te dice, porque yo estaba viendo que el GPS le estaba diciendo la misma ruta que me había dicho a mí, que es la misma ruta de siempre. Bien, dicho esas palabras, miro mi teléfono, sigo contestando mensajes, alguien anda en el teléfono. Empiezo a sentir un cosquilleo, primero como una cosa, como no sé, si hubiera inhalado, no sé, como si hubiera inhalado algo, algo, que no sé, me empezó a dar como una ansiedad. Pero, escúchame, quiero dejar claro esto, yo no soy hipocondríaca, no tengo ataques de pánico, no tengo presión alta, no tengo presión baja, no tengo problemas coronarios.

No hay nada que me pueda pasar que yo no reconozca, si me baja la presión, si hay una persona que me baja la presión, si me da, no sé, que estoy ansiosa porque tengo ansiedad de la ansiedad misma, de la vida misma, te digo, estoy ansiosa por otra cosa, es otro tipo de ansiedad, una ansiedad en el pecho, una ansiedad sentimental, que nada que ver. Lo que me pasó yo, me empezó a pasar algo, yo sentí como que algo se me metió, no sé cómo explicarte, como si hubiera inhalado algo en el aire, viste, inhalado algo así que estuviera en el aire. Y acto seguido se me empezaron a adormecer los dedos de la mano izquierda, que son los que daban a los ductos de calefacción del medio, porque yo estaba sentada adelante. Entonces cuando siento eso, en el momento que siento eso, miro para arriba y me doy cuenta que estaba fuera de recorrido. Estaba en un lugar donde no es el recorrido que me marcaba el Uber, donde yo misma le dije, andá por San Luís. No estaba en San Luís. Estaba lejos, para que se conozca, estaba por el Club Hípico. En un lugar que es de Ripio, con la calle de Tierra, sin iluminación, no se veía nada y él iba muy despacio, tipo a dos o cinco kilómetros por hora, re despacio”.

“Me percato de toda esa situación, ahí me doy cuenta que lo miro así de reojo y lo veo que se estaba tapando la cara y me doy cuenta que él también me estaba mirando. Creo que me estaba mirando para ver el momento que yo caía, o si decía me siento mal, o lo que sea, para actuar”.

“Yo también pensé que podría ser algún tipo de droga por contacto, pero después estuve leyendo y las drogas que son para drogar, para perder la conciencia, para violaciones o robos que son de contacto, tardan varias horas en hacer efecto. Yo por decirlo simple y sencillo, que no sé si es así tampoco, es como la famosa burundanga, cuestión que lo miro, lo veo que se estaba tapando la cara. No sé si decir que tenía algo en la mano o no, porque estaba muy oscuro. Sí. Y yo estaba, encima que me di cuenta que me estaba adormeciendo, me di cuenta que me estaba ‘mambeando’. Pero no es que me estaba mambeando, que me sentía mareada porque estoy embarazada. No estoy embarazada, pero no es que era por una cosa así, no, en absoluto”.

“Tenía un mambo de una ‘falopa’ que me estaba dando y lo digo ya porque tengo 37 años, tengo experiencia. No soy una mina que vivió en un hueco toda su vida. Sé de lo que estoy hablando. Algo me dio, lo firmo acá. Para cuando me di cuenta, no le quería decir nada, porque si yo le decía algo, perdía ahí. Entonces, agarro el teléfono con la mano derecha, que todavía me funcionaba. Sí. Y casi no podía hablar, lo digo en serio. Tenía la boca como dura, como todo duro, como que me estaba paralizando el cuerpo. Cuando llego a hablar, marco el último número que tenía, que era de mi pareja, y le digo, Manu, le digo, este tipo me está dando algo que no sé qué es. Y ahí, él empieza, no sé qué le decía yo en este momento. Después, mi pareja me comentó que él lo que gritaba es, yo soy Daniel Arce, soy policía. Eso es lo que decía él. Yo, en este momento, no me acuerdo lo que decía, estaba ‘mambeada’ y me empieza, yo sé que le decía, bájame la ventanilla, bájame la ventanilla, y él no me la quería bajar. Y me decía, tenés calor, tenés calor y cuando él me dijo eso, miro hacia el costo del aire, él tenía la rejilla del aire una especie de aromatizantes tipo Glade y normalmente cualquier persona tiene uno o lo sumo dos de esos aromatizantes, pero el tenía como cinco de esos, y no sé si es que eso tenía la sustancia, o eso era un inhibidor para el olor para que yo no me diera cuenta si olía a algo. Encima yo venía resfriada, porque vengo saliendo de una gripe, entonces no huelo a nada, como congestionada”.

Agregó que insistió para abra la ventanilla “y él me empieza a decir, ¿qué? ¿Tenés calor? Como sobrándome, le digo, abrime la ventana, no sé bien qué le dije porque no me acuerdo, estaba ‘mambeada’, en serio. Y hasta que logro que me abra la ventana y y miro la rejilla del aire y veo que él tenía muchas cositas de esas. Al ver que estaba la ventanilla abierta, atino a agarrar con la mano las cositas esas, que podía usar porque la otra la tenía paralizada, y las tiro por la ventana. Él tenía dos ductos de aire, dos parrillitas, por decir. Esas estaban en la parrillita izquierda. Cuando yo miré, saqué todas las de mi izquierda, pero él no me dejaba que saqué las de la derecha, que eran una verde y una que tenía una carita de sonriente”, recordó.

“En ese momento no me di cuenta, pero después cuando llegamos a la comisaría (del Río Pipo), miré y esas cosas que yo no había sacado, no estaban más. No sé si las tiró en el camino, cuando se bajó, no tengo idea. Porque yo venía desesperada porque no me dejaba bajar, porque estaba ‘mambeada’, estaba mal”.

Continuó relatando que “no sé dónde las tiró. Cuestión que, le empiezo a decir esto, que me dejé bajar, me decía que no, que él me iba a llevar hasta mi casa, mi casa quedaba como a 10 cuadras todavía de ese lugar. Así que yo no quería que me lleve a mi casa, porque yo seguía paralizada, aunque estaba consciente. Y como estaba con la ventanilla abierta me dejó de hacer efecto lo que me haya dado a inhalar”.

“Incluso cuando estábamos cerca de la comisaría del Pipo, le dije, para acá y se detiene en la comisaría, abre la puerta, sale del auto y entra corriendo a la comisaría, yo no me podía mover, bajo del auto como puedo, ahí me di cuenta que faltaban esas cositas. Escucho que él ya estaba gritando dentro de la comisaría diciendo, esta mina está drogada, está drogada, algo tomó, decía”.

“Yo venía de una reunión de trabajo, no venía ni de un after, ni de una fiesta, ni de nada de ese estilo; estaba trabajando; yo no estaba borracha ni nada”.

“En ese momento yo estaba ‘mambeada’ y en ese momento que él empieza a hablar con los policías que estaban adentro, sale una mujer policía femenina y me dice: ¿vos qué querés hacer? Y yo estaba ‘mambeada’ mal. Sí en ese momento me decían, ¿te llevo al hotel yo decía que sí”.

Aquí cuenta que la mujer policía se ofreció a llevarla a su casa ante el pedido que le hizo y efectivamente la acercó en un patrullero. “Me trae a mi casa y cuando llego, es ahí como que me termino de volver en mí, como que recupero la conciencia y digo, ¿qué pasó? Fue todo medio onírico; lo que recién había pasado, lo tenía presente. No es que yo me lo imagine. No sé qué pasó. Pero algo raro tengo porque yo estaba como ‘mambeada’, como drogada”, insistió la periodista.

Confió que allí se percató de que no estaba en la comisaría y se preguntó el por qué, “si yo me tenía que quedar ahí a hacer la denuncia”.

En este punto dijo que llamó a la comisaría. “Hablo con el comisario y le digo, que retengan al chofer del Uber porque tiene algo en el auto. Obviamente el comisario vio que yo le estaba diciendo la verdad, porque no conozco ni se quien es el chofer”, no tengo nada contra él. Tomé muchísimas veces el Ubes en mi vida y nunca tuve un problema”.

Agregó que “el comisario me mandó una patrulla y me llevaron a la Comisaría de Género, me tomaron la denuncia, me llevaron al hospital para hacerme el examen porque les pedí que me hicieran un análisis de toxicología porque yo quería saber qué sustancia me puso”.

“Terminé como a las dos de la mañana de hacer todos los exámenes en tanto el tipo desde las nueve de la noche lo habían dejado irse y estaba en su casa. Si hoy a mí en la toxicología me sale positivo y el juez ordena la detención del auto para ver qué tenía, el auto ya está lavado, ya está limpio. Si tenía algo en el teléfono, ya lo habrá borrado o cambiado, sin embargo al auto lo tenían que haber retenido ahí. Sí. Algo había en ese auto. Algo tenía en ese auto y lo dejaron irse, es como si le dieran tiempo a borrar todas las evidencias”, conjeturó.

 

¿Por qué el Uber se desvió del trayecto?

 

“Más allá de eso, este sujeto a mí no me llegó a hacer nada, pero por el estado en que yo estaba, yo lo que veo es que si la droga me afectaba más, si yo no hubiera podido abrir las ventanas, si él no me hubiera dejado en esa situación, yo hubiera quedado paralizada. Con el mambo que tenía quedé medio como onírica. Yo no sé si él le hizo eso a otra mujer y le robó, la violó, lo que sea, y después la mujer se baja en la casa y a las horas cuando se despierta de verdad, cuando vuelve a la conciencia, dice, ¿qué me pasó? porque así como yo cuento lo que me pasó, que me drogó y nadie me cree ¿por qué me llevó para otro lado? Apareciendo en la zona del Club Hípico ¿Por qué se desvió de mi trayectoria?

Aseguró que “ahora él ya se vio de baja de la aplicación Uber, pero tengo todo, el horario, el recorrido, los desvíos y ya lo presenté en la denuncia. Me dieron dos mapas. En uno marcaron la ruta que decía el Uber y en el otro marcaron la ruta que hizo él, porque encima está ahí puesta. Aparte, a todo esto, yo no me estaba dando cuenta por el mambo que tenía, pero a mí el teléfono a la vez me estaba sonando Uber automáticamente, como sabe que hay gente que es enferma como este sujeto, lo que hace es avisarte si te desvían del recorrido, te empieza a dar una notificación que se llama Raid Check que justamente lo que avisa es estás muy fuera de tu recorrido; yo tenía 85 millones de Raid Check que ni los había visto y todo eso también quedó en la denuncia, porque obviamente le sacaron captura de pantalla a la aplicación que me estaba diciendo que me estaban sacando del recorrido”.

 

Denuncia ante la justicia

 

Belén Gil aseguró que el hombre está denunciado con nombre y apellido. “Se llama Daniel Arce y gritaba, según mi pareja, que es policía. Cuando cuento esto a nuestras amistades y al momento lo buscaron y efectivamente es un policía de la Policía Provincial y en los tiempos libres trabaja como Uber”.

La entrevistada asumió que la denuncia ya estaría en la Fiscalía, porque ayer, cuando  terminé de hacer la denuncia, ellos automáticamente, aparte ese fue un caso muy anormal, -cuando la firmé-, la mandaron al Juzgado y la doctora (María Cristina) Barrionuevo en el momento libró para mí la primera actuación que fue hacerme el examen de toxicología para ver qué tenía en la sangre, que era justamente lo que yo quería, antes que se elimine cualquier rastro en sangre de lo que me hayan dado”.

Related Articles

Post your comments

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Decano de la U.T.N Tierra del Fuego:
Ing. Mario Félix Ferreyra
Vicedecano de la U.T.N Tierra del Fuego:
Ing. Francisco Álvarez
Director de la Radio de la U.T.N. Tierra del Fuego:
Carlos Alberto Clark
Fecha de Fundación de la Radio: 1 de marzo de 2012
Domicilio legal de la emisora: Sabatini 55 Planta Alta
Ciudad: Rio Grande Provincia: Tierra del Fuego
Teléfono Fijo: (02964) 432528 (int. 158)
Celular del Director: (02964) 15413788
Celular de la Radio: 02964 -15544394
E-mail del director: cclark@frtdf.utn.edu.ar
E-mail de la radio: radiouniversidadrg@gmail.com
Frecuencia de la emisora: 93.5 Mhz
Resolución definitiva: Nº 0821-AFSCA/15
Nombre Fantasía: La Tecno
Sitio Web: www.radiouniversidad.com.ar
publicidad