Lo afirmó el intendente Martín Pérez en el marco del Acto Central por el 105° aniversario de Río Grande. Durante su discurso, convocó a renovar el compromiso con el desarrollo de la ciudad, destacó el valor de la comunidad y reafirmó la defensa del trabajo, la industria y la soberanía. Galería de fotos.
Río Grande (12 de julio).– Con un mensaje centrado en la historia, la identidad y los desafíos del presente, el intendente Martín Pérez encabezó el acto central por el 105° aniversario de Río Grande, donde convocó a la comunidad a renovar el compromiso con el desarrollo de la ciudad, reivindicó el trabajo como motor del crecimiento y reafirmó la defensa de la industria fueguina y de la soberanía nacional.
En el acto central por el 105° aniversario de la ciudad, el intendente destacó el legado de quienes forjaron Río Grande, reafirmó la defensa de la industria, el empleo y la soberanía sobre las Islas Malvinas, y convocó a seguir construyendo una comunidad más integrada y solidaria.
La ceremonia reunió a autoridades provinciales y municipales, representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, veteranos de la Guerra de Malvinas, instituciones intermedias y vecinos, quienes además disfrutaron de una propuesta artística especialmente preparada para la celebración, con espectáculos de música, danza y expresiones culturales que reflejaron la identidad riograndense y la historia de la ciudad.
Durante su discurso, Martín Pérez puso en valor a quienes hicieron posible el crecimiento de Río Grande y agradeció tanto a los nacidos en esta tierra como a quienes la eligieron para desarrollar su proyecto de vida.
“La historia de Río Grande es, antes que nada, la historia de su gente. Porque no hay ciudad sin vecinos. No hay desarrollo sin trabajo. Y no hay futuro sin comunidad”, expresó.
El jefe comunal sostuvo además que Río Grande “es la casa de todos”, al señalar que ese concepto representa a una comunidad que se consolidó gracias al esfuerzo colectivo y que continúa generando oportunidades para las nuevas generaciones.
Uno de los ejes centrales de su mensaje estuvo dedicado a la defensa de la soberanía nacional. En ese marco, destacó el profundo compromiso de la ciudad con la Causa Malvinas y aseguró que Río Grande es “la ciudad de la soberanía”, reafirmando el reconocimiento permanente a los veteranos de guerra y el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Al referirse a la coyuntura económica, Martín Pérez reconoció las dificultades que atraviesan numerosas familias, aunque sostuvo que la historia de la ciudad demuestra la capacidad de su comunidad para afrontar cada etapa compleja con solidaridad y esfuerzo compartido.
“Cada crisis encontró a vecinos y vecinas dispuestos a ponerse de pie, a ayudarse mutuamente y a seguir construyendo. Ese espíritu sigue vivo”, afirmó.
En esa línea, ratificó la necesidad de seguir fortaleciendo el trabajo fueguino, la industria local y las políticas vinculadas con la educación, la tecnología, la cultura, el deporte y la salud, con el objetivo de generar oportunidades para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en la ciudad.
En el tramo final de su discurso, el Intendente convocó a continuar construyendo una ciudad “más justa, más moderna, más integrada y más solidaria”, al tiempo que recordó a quienes contribuyeron al crecimiento de Río Grande y ya no están presentes.
El cierre estuvo marcado por un mensaje que sintetizó el espíritu de la celebración.
“Río Grande no es solamente el lugar donde vivimos. Es nuestra historia compartida. Es nuestro presente. Y es el futuro que vamos a construir juntos. Porque Río Grande es, y siempre será, la casa de todos.”
Del acto participaron la vicegobernadora Mónica Urquiza; el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington; legisladores nacionales y provinciales; autoridades municipales; representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad; veteranos de Malvinas e integrantes de la comunidad riograndense.





















