El subsecretario de Seguridad Vial de la Provincia, Sergio Gamarra, destacó la necesidad de profundizar la educación y la prevención para modificar conductas al volante. Señaló que el uso del teléfono celular, la velocidad, la falta de cinturón de seguridad y las prácticas riesgosas en los entornos escolares continúan siendo motivo de preocupación. También repasó el trabajo del Observatorio Vial y del COE y remarcó la importancia de formar a los niños y jóvenes desde edades tempranas.
Río Grande, 21 de septiembre de 2026.- El subsecretario de Seguridad Vial, dependiente de la Secretaría de Protección Civil del Ministerio de Jefatura de Gabinete de Tierra del Fuego, Sergio Gamarra, puso el foco en la necesidad de continuar fortaleciendo la educación vial como herramienta para modificar conductas que todavía representan importantes factores de riesgo en las calles y rutas de la provincia.
Entrevistado en “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz, el funcionario repasó el trabajo que viene desarrollando el área y destacó especialmente las acciones destinadas a niños y adolescentes, entendiendo que la prevención debe comenzar desde las primeras edades.
La entrevista tuvo como punto de partida la participación de Seguridad Vial en una nueva edición de “El Gobierno en tu Barrio”, realizada durante el fin de semana en Ushuaia, donde el área llevó adelante actividades lúdicas destinadas a acercar conceptos de prevención y seguridad vial a las familias.
Gamarra señaló que la intención es que los chicos puedan aprender a través del juego, pero también comenzar a identificar determinadas conductas de los adultos que observan cotidianamente cuando viajan en un vehículo.
Y allí aparece, según explicó, un fenómeno particularmente interesante: muchas veces son los propios niños quienes cuestionan los comportamientos riesgosos de los mayores.
“Los más chicos creo que son los más críticos hacia los adultos”, sostuvo.
Entre las situaciones que los niños identifican mencionó el uso del teléfono celular mientras se conduce, maniobras de sobrepaso indebidas y los problemas que habitualmente se producen frente a las escuelas cuando los adultos estacionan en lugares inadecuados o en doble fila.
Para Gamarra, esas observaciones constituyen además información útil para posteriormente desarrollar actividades dentro de los establecimientos educativos.
“La seguridad vial es un trabajo integral y es una responsabilidad de todos”, resumió.
El celular, uno de los principales factores de distracción
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los factores que aparecen reiteradamente detrás de los siniestros viales.
Gamarra explicó que la Provincia cuenta desde hace varios años con un Observatorio Vial y recordó que, cuando comenzó a trabajar en el área aproximadamente una década atrás, existían estadísticas provenientes de distintos organismos que no siempre coincidían entre sí.
A partir de esa situación se avanzó en la articulación con la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Policía Científica para unificar criterios y disponer de información provincial.
Según Gamarra, el análisis realizado durante estos años muestra a la distracción al volante como uno de los factores determinantes, estrechamente vinculada con el uso del teléfono celular.
“En estos últimos diez años, lo que demarca la estadística, que es uno de los factores más determinantes de siniestros, tiene que ver con la distracción al volante, y esto está vinculado justamente al uso del teléfono celular”, afirmó.
Inmediatamente ubicó a la velocidad entre los otros factores que requieren especial atención.
El funcionario insistió en que conducir a una velocidad precautoria amplía las posibilidades de reaccionar ante una situación imprevista y eventualmente evitar una colisión.
Cinturón y sistemas de retención infantil
Gamarra remarcó además la importancia de los elementos de seguridad dentro del vehículo, particularmente el cinturón y los sistemas de retención infantil.
En el caso de los niños, sostuvo que la responsabilidad recae necesariamente sobre los adultos porque son quienes deben garantizar que viajen en condiciones seguras.
La meta, explicó, es transformar esas acciones en hábitos cotidianos.
“Subimos al auto, nos sentamos y automáticamente tenemos que abrocharnos el cinturón”, ejemplificó.
También advirtió sobre otro elemento que puede influir negativamente sobre la conducción: el estrés.
Por eso recomendó organizar los desplazamientos con tiempo suficiente para evitar conducir apresuradamente por llegar tarde al trabajo, la escuela o cualquier otra actividad.
“Hay que salir con tiempo, no correr contra reloj”, planteó.
En ese contexto utilizó una expresión contundente para dimensionar la responsabilidad que implica ponerse al volante: “El vehículo también es un arma”.
El funcionario mencionó asimismo otras prácticas que deben modificarse, como utilizar el celular mientras se conduce, no respetar las sendas peatonales o estacionar en doble fila frente a establecimientos educativos.
Educación vial desde las escuelas
Para Gamarra, una modificación profunda de las conductas requiere necesariamente trabajar desde la educación.
Por ese motivo, Seguridad Vial viene desarrollando actividades no solamente con estudiantes, sino también con docentes.
El funcionario explicó que se impulsaron capacitaciones para que los educadores puedan incorporar transversalmente contenidos de seguridad vial dentro de diferentes materias.
También se trabaja con estudiantes secundarios próximos a obtener su primera licencia de conducir.
En esos encuentros, además de abordar aspectos teóricos, los jóvenes pueden conocer cómo se desarrolla un control de alcoholemia y comprender la función preventiva de quienes realizan los operativos.
Gamarra consideró necesario modificar la idea de que el control es algo que debe evitarse y reemplazarla por una conciencia vinculada con la propia seguridad y la de terceros.
“Si consumimos alcohol no podemos tomar el vehículo”, enfatizó.
Incluso planteó la responsabilidad de quienes acompañan al conductor para impedir que una persona que consumió alcohol se coloque al volante.
“Hay que tener también la valentía de decirle: ‘No, mirá, vos consumiste alcohol, no tomes el volante porque nos ponés en riesgo a todos’”, sostuvo.
El trabajo del COE y los operativos de invierno
Otro de los temas abordados fue la participación de Seguridad Vial dentro del Comité Operativo de Emergencia (COE).
Gamarra explicó que el organismo fue evolucionando con el paso de los años y que actualmente permite realizar evaluaciones y correcciones durante los propios operativos invernales.
Entre las modificaciones incorporadas destacó la utilización de neumáticos de invierno homologados como alternativa para circular bajo determinadas condiciones.
Además, el Observatorio Vial aporta estadísticas a los distintos organismos nacionales, provinciales y municipales que integran el COE.
Ese trabajo conjunto permite analizar no solamente las conductas de los automovilistas, sino también necesidades vinculadas con mantenimiento e infraestructura.
Gamarra introdujo allí otra cuestión de fondo: el crecimiento del tránsito sobre la Ruta Nacional Nº 3 frente a una infraestructura que, según señaló, prácticamente no se modificó durante décadas.
“Tenemos un movimiento muy importante, tanto de vehículos particulares como vehículos de gran porte, y la ruta sigue siendo la misma de hace 40 años”, advirtió.
Por ese motivo, consideró necesario incorporar esas necesidades a la agenda para avanzar con soluciones de mediano y largo plazo.
Alertas meteorológicas más precisas para la Ruta 3
Gamarra también destacó los avances logrados en la coordinación con el Servicio Meteorológico Nacional.
Según explicó, a partir de planteos realizados desde el COE se consiguió mejorar la información meteorológica utilizada para planificar los desplazamientos sobre la Ruta Nacional Nº 3.
Anteriormente, explicó, los pronósticos tomaban como referencia áreas demasiado amplias y podían existir diferencias significativas entre las condiciones informadas y las que efectivamente encontraban los conductores sobre la ruta.
El funcionario destacó que posteriormente los reportes comenzaron a contemplar de manera más específica la traza vial y las tres ciudades fueguinas, mejorando la utilidad de las alertas tempranas.
“Fue muy positivo”, evaluó.
Finalmente, Gamarra recordó la importancia de consultar los partes de ruta antes de viajar y señaló que la población dispone también de las líneas 103 y 911 para obtener información y asistencia.
Más allá de los controles y de las herramientas tecnológicas, el Subsecretario volvió sobre el concepto que atravesó toda la entrevista: reducir los siniestros requiere transformar hábitos.
Evitar el celular, moderar la velocidad, utilizar siempre el cinturón, garantizar sistemas adecuados de retención para los niños, no conducir después de consumir alcohol y salir con suficiente anticipación son, para Gamarra, conductas que deben incorporarse a la vida cotidiana.
Y en ese proceso, sostuvo, la educación desde la infancia constituye una de las principales herramientas para que las nuevas generaciones naturalicen comportamientos más seguros que aquellos que todavía observan entre muchos adultos.





















