Alumnos de Ushuaia cumplen su tercer día de acampe frente al Colegio Provincial Olga B. de Arko y aseguran que mantendrán la protesta hasta obtener un compromiso escrito que establezca soluciones concretas para los problemas edilicios del establecimiento. Juan Martín Vargas y Zamira, integrantes del Centro de Estudiantes, explicaron a Radio J que el reclamo no se limita a la calefacción y pidieron un acta que contemple un plazo de 15 días para avanzar con las reparaciones. También organizaron una olla popular para alumnos que, con el colegio cerrado, no pueden acceder al comedor escolar.
Ushuaia, 26 de agosto de 2026.- Estudiantes mantienen por tercer día consecutivo un acampe frente al Colegio Provincial Olga B. de Arko de Ushuaia para reclamar soluciones a los problemas edilicios que afectan al establecimiento y aseguran que permanecerán en el lugar hasta recibir un compromiso formal y por escrito de las autoridades.
Juan Martín Vargas y Zamira, integrantes del Centro de Estudiantes, fueron entrevistados por Radio J desde el lugar donde se desarrolla la protesta y explicaron que, pese a los anuncios realizados respecto de algunos inconvenientes, decidieron continuar con la medida porque consideran que todavía quedan numerosos problemas por resolver.
“Nosotros tomamos la decisión de seguir el acampe porque necesitamos que nos den una confirmación, que nos den un acta, algo por escrito”, explicó Juan.
Los estudiantes reclaman concretamente que las autoridades documenten los compromisos asumidos y establezcan un plazo de 15 días para avanzar con las soluciones.
“Necesitamos que nos digan en un papel que el colegio va a estar en óptimas condiciones y que nos van a dar un lapso de 15 días para que nos den las soluciones y se arregle el colegio”, sostuvo.
“No es solamente el gas ni la calefacción”
Uno de los puntos que los jóvenes buscaron dejar en claro es que el reclamo no se circunscribe a los inconvenientes relacionados con la calefacción.
Según señalaron, existen diferentes deficiencias edilicias que deben ser atendidas para garantizar condiciones adecuadas dentro del establecimiento.
“No es únicamente la calefacción, hay un montón de problemas adentro del colegio. Hay problemas edilicios en serio. No es solamente el gas, no es solamente la calefacción”, remarcaron.
Los estudiantes reconocieron que existieron avances sobre algunas de las situaciones planteadas, pero consideran que eso no significa que el conflicto esté solucionado en su totalidad.
Por ese motivo, insisten en que cualquier compromiso quede asentado formalmente en un acta.
“Nosotros queremos estar adentro del colegio”
Los jóvenes también dejaron en claro que el objetivo del acampe no es permanecer fuera del establecimiento ni prolongar innecesariamente el conflicto.
Por el contrario, aseguraron que quieren regresar a las aulas y continuar normalmente con sus estudios.
“Por supuesto que nosotros no queremos estar acá afuera, pero no nos queda otra, sinceramente”, expresaron.
Y agregaron: “Nosotros seguimos luchando, nosotros queremos estar adentro del colegio, en nuestras aulas, queremos seguir estudiando, pero no podemos con estas condiciones”.
La protesta se desarrolla frente al establecimiento y cuenta con la participación y acompañamiento de estudiantes que reclaman respuestas concretas de las autoridades educativas.
Una olla popular y otra consecuencia del colegio cerrado
En medio del reclamo apareció además una problemática que excede las condiciones edilicias y muestra otra consecuencia de la interrupción de la actividad escolar.
Los estudiantes organizaron una olla popular para compartir alimentos con compañeros que habitualmente concurren al comedor del establecimiento.
“Vinieron chicos a comer porque también, al estar el colegio cerrado, hay chicos que la única comida que tienen es la comida del comedor. El colegio está cerrado, no comen nada”, explicaron durante la entrevista.
Por ese motivo convocaron a otros estudiantes a acercarse al acampe, compartir la comida y acompañar el reclamo.
El planteo incorporó así una dimensión social a la protesta: para algunos alumnos, la escuela no solamente representa el lugar donde estudian, sino también el espacio donde reciben diariamente alimentación.
Convocaron a toda la comunidad educativa
Juan y Zamira hicieron extensiva la convocatoria a estudiantes, familias y miembros de otras instituciones educativas de Ushuaia.
“Que toda la comunidad educativa se acerque a nosotros, podemos hacer un reclamo en conjunto, que vengan todos y que estemos unidos hoy más que nunca”, expresaron.
Los jóvenes plantearon que los problemas educativos no deben analizarse de manera aislada entre establecimientos.
“La educación es un conjunto de primarias, secundarias, universidades, jardines; todos somos un conjunto y necesitamos luchar por la educación que merecemos”, señalaron.
“No vamos a parar con el reclamo”
Sobre el final de la entrevista, los estudiantes reiteraron que permanecerán en el lugar a la espera de que representantes de las autoridades se acerquen para formalizar los compromisos mediante un acta.
“Nos parece triste esta situación. No vamos a parar con el reclamo hasta que se hagan las cosas como realmente debieron hacerse cuando fuimos a hablar”, afirmaron.
Y anticiparon: “Los vamos a esperar, vamos a esperar a que se acerquen a nosotros para hacer el acta correspondiente”.
La decisión, al menos por ahora, es mantener el acampe.
“No vamos a parar con la lucha y todos los estudiantes que estamos acá juntos vamos a seguir luchando”, concluyeron.
Mientras esperan una respuesta formal, los jóvenes continúan frente al Olga B. de Arko con un planteo que ellos mismos resumen de manera sencilla: no quieren permanecer acampando en la calle; quieren volver a estudiar, pero aseguran que pretenden hacerlo en un edificio que reúna las condiciones necesarias.





















