El secretario de Extensión Universitaria de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la UTN, Lic. Fabio Seleme, realizó un balance positivo de las actividades desarrolladas durante la Semana de la Ingeniería. Destacó la participación de alumnos, graduados, docentes y profesionales, además de proyectos estratégicos como la producción local de hipoclorito de sodio, una iniciativa que busca aportar soluciones concretas a necesidades de Tierra del Fuego.
Río Grande.- El secretario de Extensión Universitaria de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional, Lic. Fabio Seleme, realizó un balance altamente positivo de la nueva edición de la Semana de la Ingeniería, que durante varios días reunió a estudiantes, graduados, docentes, investigadores y profesionales en torno al conocimiento, la innovación y el desarrollo tecnológico.
En diálogo con el programa “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz, Seleme destacó que la propuesta permitió mostrar el trabajo que se realiza dentro de la institución y generar espacios de intercambio entre distintas áreas del conocimiento.
“Fueron siete días de actividades, con una o dos charlas por día, con un desafío constructivo para alumnos, capacitaciones, charlas de divulgación, alumnos, graduados, docentes y profesionales de nuestra facultad y también profesionales de afuera como expositores”, detalló.
El funcionario universitario remarcó además el trabajo conjunto desarrollado con el Colegio de Ingenieros de Tierra del Fuego, como así también la importancia de que los propios integrantes de la comunidad universitaria puedan compartir sus experiencias.
“A la Semana de la Ingeniería tratamos siempre de sumar alumnos y graduados de nuestra facultad para que puedan compartir lo que han trabajado, investigado y desarrollado. Primero para poder vernos nosotros mismos, conocer lo que nuestros compañeros hacen, dialogar sobre eso y crear nuevas oportunidades”, explicó.
Tecnología pensada desde Tierra del Fuego
Uno de los aspectos destacados durante las jornadas fue la presentación de proyectos con impacto directo en la provincia, entre ellos la posibilidad de avanzar en la producción local de hipoclorito de sodio, un insumo clave para distintos servicios esenciales.
Seleme señaló que este tipo de iniciativas reflejan el potencial científico y tecnológico que existe dentro de la Facultad Regional.
“La universidad, nuestra facultad, alberga muchos proyectos que son de importancia para nuestra provincia”, afirmó.
Sobre el proyecto de producción de hipoclorito, explicó que está encabezado por el Ing. Daniel Ciuró y que busca avanzar progresivamente desde una escala experimental hacia instancias superiores de desarrollo.
“Estamos pensando este año una experiencia para realizar una planta de laboratorio, un dispositivo de producción a escala laboratorio, para después analizar la posibilidad de escalarlo a una planta piloto y luego a una planta comercial”, detalló.
La iniciativa apunta a resolver una necesidad estratégica, evitando depender exclusivamente del traslado de insumos desde miles de kilómetros de distancia.
“No solamente es sustituir algo que traemos del continente, sino también una cuestión de seguridad y logística. Traer un gas peligroso desde tan lejos conlleva mucho riesgo”, explicó Seleme.
En ese sentido, sostuvo que la propuesta de la UTN es técnicamente posible y representa una alternativa razonable para la provincia.
“Es una propuesta absolutamente viable. Como en todos estos casos, lo que muchas veces falta son apoyos financieros, que es lo más difícil de conseguir para la facultad”, señaló.
“Necesitamos espacios para dialogar y ver lo que hacemos”
Al evaluar la experiencia, Seleme destacó que durante la Semana de la Ingeniería se realizaron 17 charlas distribuidas entre Río Grande y Ushuaia, consolidando un espacio de intercambio académico y profesional.
El secretario de Extensión explicó que estas actividades también permiten romper la rutina habitual de la vida universitaria y generar nuevas conexiones dentro de la comunidad educativa.
“La universidad como institución formadora a veces tiene una dinámica lineal: cada uno va a su clase, toma la clase o da la clase y vuelve a su casa. Nos faltan espacios donde podamos frenar un poco, hacer una pausa, charlar, dialogar, ver lo que hacemos y retroalimentarnos con eso”, reflexionó.
Finalmente, remarcó que el espíritu de estas propuestas es mostrar una universidad vinculada con las necesidades reales del territorio, donde el conocimiento técnico esté orientado a mejorar la calidad de vida de la comunidad.





















