El director ejecutivo de la Agencia de Recaudación Fueguina, Oscar Bahamonde, explicó los alcances del proyecto de modificación del Código Fiscal y la Ley Tarifaria. La iniciativa prioriza la modernización del sistema, la claridad normativa y una redistribución más equitativa de la carga tributaria, sin afectar al comercio minorista.
Ushuaia.- El Gobierno de Tierra del Fuego avanza en una reforma del esquema tributario provincial que busca actualizar el Código Fiscal y la Ley Tarifaria bajo un enfoque integral. Así lo detalló el titular de la Agencia de Recaudación Fueguina, Oscar Bahamonde, quien remarcó que la iniciativa “no se limita a un incremento de impuestos”, sino que responde a tres ejes centrales: seguridad jurídica, modernización de las comunicaciones y equidad fiscal.
El proyecto, actualmente en tratamiento legislativo, forma parte del paquete de leyes enviadas por el Ejecutivo provincial y apunta a adecuar la normativa vigente a las transformaciones económicas, tecnológicas y financieras de los últimos años.
Seguridad jurídica: precisión para evitar conflictos
Uno de los pilares de la reforma es fortalecer la seguridad jurídica mediante la actualización y clarificación de conceptos clave del sistema tributario.
Según explicó Bahamonde, de los 22 artículos que componen la iniciativa, alrededor de 20 están destinados a corregir redacciones, precisar hechos imponibles y definir con mayor claridad las bases de cálculo. El objetivo es evitar interpretaciones dispares que suelen derivar en conflictos entre el fisco y los contribuyentes.
“Reforma no solamente significa incrementar los tributos”, subrayó el funcionario, al tiempo que destacó que esta revisión normativa busca brindar mayor previsibilidad y transparencia en la aplicación de las leyes.
Digitalización: el domicilio fiscal electrónico como eje
El segundo eje central es la modernización del vínculo entre el Estado y los contribuyentes, con un fuerte impulso a la digitalización de los procesos.
En este marco, se consolida el domicilio fiscal electrónico como herramienta principal para notificaciones, comunicaciones y gestiones administrativas. La medida permitirá completar la transición hacia un sistema íntegramente digital.
“Vamos a comenzar a funcionar con la Comisión Arbitral para el intercambio de las comunicaciones con los contribuyentes. Este es el último canal digital que nos faltaba”, indicó Bahamonde.
El cambio implica dejar atrás un modelo basado en trámites presenciales y documentación en papel, para avanzar hacia un esquema más ágil, eficiente y acorde a las prácticas actuales.
Ingresos Brutos: ajustes con criterio de equidad
En materia del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, la reforma introduce modificaciones puntuales orientadas a reflejar la capacidad contributiva real de distintos sectores.
El funcionario detalló que se revisarán entre el 20% y el 25% de los códigos de actividades, con ajustes que en la mayoría de los casos no superan el medio punto porcentual.
Las modificaciones se concentran principalmente en actividades financieras y ciertos servicios que históricamente tributaban alícuotas más bajas, buscando equiparar su carga con la de sectores comerciales.
“Hay sectores que durante muchos años tuvieron alícuotas reducidas. Lo que se busca es equidad entre las prestaciones de servicios y la comercialización”, explicó.
Bahamonde fue enfático al aclarar que el comercio minorista no se verá afectado por estos cambios.
Impuesto de Sellos y contexto fiscal
La iniciativa también contempla actualizaciones en el Impuesto de Sellos, adecuando alícuotas y hechos imponibles a la realidad económica actual, en línea con criterios aplicados en otras provincias.
El titular de AREF recordó que las provincias operan bajo los límites establecidos en el Consenso Fiscal, lo que restringe el margen de maniobra para incrementos significativos.
“No hay un gran margen como para salir a hacer cualquier cosa que pueda perjudicar”, sostuvo, al tiempo que remarcó que es la primera modificación de este tipo en seis años de gestión.
Un mensaje de previsibilidad
Finalmente, Bahamonde buscó llevar tranquilidad a los contribuyentes frente a la sensibilidad que generan los cambios impositivos.
“Cuando se habla de incrementos hay preocupación. Por eso explicamos los tres ejes del proyecto: mayor precisión normativa, modernización de la comunicación y equidad entre sectores”, concluyó.
La reforma, en definitiva, se presenta como un intento de actualizar el sistema tributario fueguino sin alterar su equilibrio general, incorporando herramientas digitales y criterios de justicia fiscal en un contexto económico que exige mayor eficiencia y previsibilidad.


















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