El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande José Luís ‘Gigi’ Iglesias cuestionó la demora política en el tratamiento del régimen de inversiones y advirtió que la provincia llega tarde al debate nacional. En este marco, pidió a la Legislatura que deje de dilatar la discusión del régimen de inversiones. También analizó el anuncio de créditos del BTF valorando la búsqueda de financiamiento para viviendas a 30 años, planteó dudas sobre su viabilidad financiera y reclamó decisiones políticas concretas. La entidad mercantil mantuvo un encuentro con los legisladores de LLA Natalia Gracianía y Mariano Selzer en su sede.
Río Grande.- En medio de un escenario económico marcado por la incertidumbre y la falta de inversiones de gran escala en Tierra del Fuego, el presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis “Gigi” Iglesias, dejó una serie de definiciones críticas tras analizar el anuncio de nuevas líneas de crédito para vivienda impulsadas por el Banco de Tierra del Fuego (BTF) y el debate político que atraviesa la provincia en torno al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
En una entrevista concedida a Radio Provincia, el dirigente empresario valoró la “iniciativa del gobierno provincial para generar financiamiento habitacional, aunque advirtió que el esquema todavía necesita un análisis técnico profundo y, sobre todo, respaldo financiero real para sostener créditos de largo plazo”.
Al mismo tiempo, se mostró “preocupado por la demora política en el tratamiento del RIGI en la Legislatura y reclamó definiciones urgentes para que la provincia no vuelva a quedar relegada en la carrera por atraer inversiones”.
Créditos a 30 años: una idea ambiciosa en un contexto incierto
Iglesias explicó que “la reunión mantenida con autoridades del Banco de Tierra del Fuego tuvo un carácter informativo y que desde la Cámara de Comercio aún no existe una evaluación técnica definitiva sobre la propuesta de créditos a 30 años destinada a la compra, construcción o ampliación de viviendas”.
Sin embargo, dejó en claro que “el planteo abre un debate profundo sobre la viabilidad de este tipo de financiamiento en el contexto económico actual”.
“El proyecto contempla líneas a treinta años, algo que hoy prácticamente no existe en el mercado, pero también es cierto que nadie puede asegurar ingresos o estabilidad laboral durante tres décadas”, advirtió.
El dirigente remarcó que “este tipo de instrumentos financieros requieren una ingeniería compleja para poder sostenerse en el tiempo”.
Según explicó, el “esquema estaría vinculado a bonos ajustados por UVA y a una tasa adicional que funcione como cobertura frente a los riesgos económicos de largo plazo”.
La lógica detrás del sistema, detalló, “implicaría establecer una tasa de referencia vinculada a la inflación y agregarle un margen adicional que permita cubrir imprevistos y garantizar el recupero de los fondos”.
No obstante, Iglesias insistió en que “antes de pronunciarse formalmente será necesario analizar simulaciones financieras concretas”.
“Nos gustaría ver cómo funciona un escenario a quince años, por ejemplo, y evaluar los números porque si se habla de una tasa cercana al ocho por ciento, el valor final del crédito puede terminar siendo muy alto”, señaló.
El desafío central: quién financia el sistema
Uno de los puntos más sensibles del esquema, según Iglesias, es el origen del dinero necesario para sostener créditos de semejante plazo y al respecto recordó que “para poder prestar a treinta años, las entidades financieras necesitan contar con fondos disponibles por un período similar, algo que no suele existir en el sistema financiero argentino”.
“Si el banco presta a treinta años, tiene que haber alguien dispuesto a poner dinero a treinta años también”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que “una de las alternativas sería fomentar la inversión local para generar un fondo específico destinado al financiamiento habitacional”.
La idea, según detalló, sería que “los propios capitales fueguinos puedan invertir en instrumentos financieros ligados a este sistema, obteniendo una rentabilidad razonable mientras se fortalece el mercado interno”.
“En vez de poner el dinero en un plazo fijo o en instrumentos que terminan yéndose al continente, podríamos generar un mecanismo de fondeo local que impulse la construcción y el desarrollo en la provincia”, planteó.
Para Iglesias, este tipo de herramientas podrían incluso “dinamizar múltiples sectores de la economía”.
“La vivienda genera un movimiento mucho más amplio que otros créditos, porque moviliza a la construcción, a los comercios, a los servicios y a toda la economía local”, sostuvo.
Las dudas sobre el blanqueo y los impuestos provinciales
Otro de los puntos que surgió durante la entrevista fue la preocupación de algunos comerciantes por el tratamiento impositivo de los dólares que ingresen al sistema financiero en el marco de eventuales programas de blanqueo.
Iglesias señaló que “existe incertidumbre en el sector respecto a la posibilidad de que esos fondos terminen alcanzados por impuestos provinciales, particularmente ingresos brutos”, puntualizó.
Según explicó, la “falta de definiciones claras genera temor entre quienes podrían estar dispuestos a ingresar capitales al sistema financiero”.
“Si alguien deposita dólares en un banco, pero no hay un documento que garantice que no le van a cobrar determinados impuestos, eso genera desconfianza”, indicó.
Para el dirigente, este tipo de cuestiones deben resolverse con reglas claras para incentivar la participación de capitales locales en los nuevos instrumentos financieros.
Reunión con legisladores libertarios
Por otro lado, la Cámara de Comercio
también mantuvo un encuentro con legisladores de La Libertad Avanza Natalia Gracianía y Luciano, una reunión que Iglesias consideró “positiva en términos institucionales”.
El dirigente explicó que “el objetivo fue generar un espacio de diálogo directo entre el sector privado y quienes hoy ocupan responsabilidades políticas”.
“Es importante tener contacto directo con quienes toman decisiones, dado que en las oficinas muchas veces no se percibe lo que está pasando en la economía real”, afirmó.
Según relató, la reunión permitió intercambiar opiniones sobre distintos temas que “afectan al sector comercial y productivo de la provincia”.
“El diálogo es enriquecedor para ambas partes, porque nosotros podemos plantear las problemáticas que viven los comerciantes y ellos pueden conocer de primera mano cuáles son las demandas reales”, señaló.
El reclamo por el RIGI: “No podemos seguir perdiendo tiempo”
Pero el tramo más crítico de la entrevista llegó cuando Iglesias se refirió al debate sobre el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta que busca atraer proyectos productivos de gran escala.
El dirigente cuestionó la “demora política en el tratamiento del tema dentro de la Legislatura provincial y advirtió que Tierra del Fuego corre el riesgo de quedar nuevamente relegada frente a otras provincias”.
“Somos la provincia número veintidós en discutir esto, si hubiéramos sido la segunda o la tercera, hoy estaríamos en otro camino”, lamentó.
Iglesias recordó que “el tema lleva casi dos años de discusiones sin definiciones concretas y reclamó que el debate avance hacia una resolución”.
“Lo que pedimos es que se pongan de acuerdo y saquen algo, lo peor que puede hacer una gestión es no hacer nada”, afirmó.
Debate sí, pero con resultados
El presidente de la Cámara de Comercio sostuvo que “es saludable que existan distintos proyectos y posiciones dentro de la Legislatura, pero insistió en que el proceso no puede transformarse en una excusa para dilatar decisiones”.
“Está bien que se debata, que se analicen los proyectos y que cada legislador explique por qué está a favor o en contra, pero el resultado tiene que ser una decisión”, planteó.
Para Iglesias, la provincia “necesita herramientas concretas para revertir la paralización económica que atraviesa especialmente la zona norte”.
“Hoy tenemos menos actividad y menos trabajo, no podemos seguir buscando la perfección absoluta mientras las oportunidades pasan”, advirtió.
Una provincia en busca de inversiones
Desde la mirada del dirigente empresarial, la aprobación del RIGI sería apenas el primer paso para comenzar a atraer inversiones de gran escala y en este sentido sostuvo que “el régimen te da una herramienta, después hay que salir a buscar los proyectos, a convencer a las empresas y a mostrar que la provincia puede ser competitiva”, explicó.
En ese sentido, remarcó que “el desafío será encontrar el equilibrio entre control estatal y agilidad en los procesos administrativos”.
“Una cosa es tener control y otra cosa es crear tantas comisiones y estructuras que después nadie pueda tomar decisiones”, sostuvo.
Un mensaje directo a la política
El mensaje final de Iglesias dejó una advertencia clara hacia la dirigencia política fueguina al sostener que “la provincia no puede permitirse seguir demorando decisiones estratégicas mientras el contexto económico nacional e internacional sigue cambiando”.
“Si tenemos herramientas para evaluar y controlar, entonces hagamos algo. Lo que no podemos hacer es quedarnos paralizados”, concluyó.
















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