Desde hace más de un año, el Movimiento de Trabajadores y Jubilados Gerónimo Ruíz sostiene cada miércoles un reclamo frente al Concejo Deliberante de Río Grande. Exigen el tratamiento de un proyecto de ley de abastecimiento para regular los precios en la provincia y denuncian que el costo de vida triplica los ingresos de una familia tipo. “Presentamos una propuesta económica concreta y nadie quiere debatirla”, advierte su referente.
Río Grande.- El tema de los precios se ha convertido en una preocupación permanente para los fueguinos. Lo que antes era una queja esporádica hoy es un malestar cotidiano. En ese escenario, desde hace más de un año, un grupo de vecinos, trabajadores, estudiantes y jubilados mantiene una protesta sostenida frente al Concejo Deliberante de Río Grande.
Todos los miércoles por la mañana, integrantes del Movimiento de Trabajadores y Jubilados Gerónimo Ruíz se hacen presentes con pancartas y consignas para visibilizar un reclamo central: la necesidad de que Tierra del Fuego cuente con una ley de abastecimiento que permita regular los precios y evitar abusos comerciales.
Ruíz, en diálogo con el periodista Cristian Meza explicó que “nosotros seguimos visibilizando la propuesta que tenemos en la Legislatura, que es un plan económico para la provincia basado en una ley de abastecimiento. Tierra del Fuego no tiene una ley de abastecimiento y por eso vivimos con un sistema económico totalmente descontrolado, donde nadie administra ni controla los precios”, afirmó.
Según Ruíz, esta ausencia de regulación genera que los beneficios del régimen de promoción industrial de la Ley 19.640 no se traduzcan en mejoras reales para la población.
“Todo lo que ingresa a Tierra del Fuego está subsidiado. Sin embargo, los precios son más altos que en cualquier parte del país. Eso pasa porque hay un mercado liberado donde cada uno cobra lo que quiere”, cuestionó.
El dirigente social vinculó esta situación con las políticas económicas nacionales y provinciales. “El presidente Javier Milei tiene un pensamiento neoliberal de libertad absoluta de mercado. Y lamentablemente el gobernador de la provincia piensa igual, porque también libera los precios y no ejerce controles”, sostuvo.
Un proyecto que “duerme en la Legislatura”
El movimiento presentó hace más de un año un proyecto de ley para crear un sistema de administración del comercio en la provincia. Sin embargo, hasta el momento no ha sido tratado por los legisladores.
“El proyecto tiene estado parlamentario, pero está durmiendo la siesta. No lo han tratado. Y es una propuesta concreta para todos los fueguinos”, remarcó Ruíz.
La iniciativa propone que toda la mercadería que ingresa a la provincia lo haga a precio de costo, aprovechando las exenciones impositivas existentes, y que luego el Estado intervenga para fijar márgenes razonables.
“Desde un kilo de papa hasta un vehículo o un proyecto de construcción, todo debería ingresar a precio de costo. Después el Estado, a través de la ley de abastecimiento, tendría que administrar los márgenes para que no haya abusos”, explicó.
Para graficar la situación, el referente puso un ejemplo contundente: “Una bolsa de papas que en Buenos Aires cuesta mil pesos, acá se termina vendiendo a cinco mil o más. No hay ninguna justificación para esa diferencia”.
Diálogo institucional sin respuestas
Durante 2024 y 2025, el movimiento mantuvo reuniones con distintos actores políticos de la provincia. Según Ruíz, se reunieron con concejales, legisladores y con algunos intendentes, aunque no con todos.
“Nos hemos reunido con el intendente de Ushuaia, con el de Tolhuin, pero todavía no con el de Río Grande. No sabemos cuál es el problema. Parece que no sale a la calle para ver que estamos trabajando en una propuesta seria para los vecinos”, reclamó.
Pese a esos encuentros, hasta ahora no hubo avances concretos. “Escuchan, pero no toman decisiones. Y mientras tanto la gente la sigue pasando mal”, agregó.
Un problema social que se agrava
Consultado sobre su balance del año, Ruíz aseguró que, pese a la falta de respuestas, el saldo es positivo en términos de organización y visibilización.
“Todo 2024 y 2025 estuvimos trabajando institucionalmente y con los vecinos. Acá hay trabajadores activos, desocupados, estudiantes universitarios, jubilados. Todos nos unimos para hacer una propuesta a la provincia”, destacó.
Sin embargo, advirtió que la situación social es cada vez más crítica. “Tenemos un problema social muy grave en Tierra del Fuego. No hay trabajo y el sueldo no alcanza. Una familia tipo necesita tres millones de pesos para vivir y la mayoría gana alrededor de un millón. Así no se puede seguir”, afirmó.
Para el dirigente, el déficit fiscal de la provincia podría ser el factor que obligue finalmente a abrir el debate. “Cuando las instituciones vean que hay una alternativa económica real, tal vez se sienten a discutirla”, señaló.
Reclamo que continúa
Lejos de bajar los brazos, el movimiento ya anticipó que en 2026 profundizará las acciones. “Todos los miércoles estuvimos acá y el año que viene también vamos a seguir. Incluso vamos a profundizar el reclamo de otra manera. No vamos a abandonar esta lucha”, aseguró Ruíz.
Mientras tanto, frente al Concejo Deliberante continúan apareciendo pancartas que resumen el malestar social: “Los precios en Tierra del Fuego están desregulados”, “Basta de abusos”, “Ley de abastecimiento ya”.
El contraste entre los valores de los productos en el continente y en la isla sigue siendo una postal cotidiana. Una comparación escrita a mano en un cartel lo dice todo: “Bolsa de papas de 20 kilos en CABA: 2.500 pesos. En Tierra del Fuego: 35.000”.
Una diferencia que, para miles de fueguinos, se traduce todos los días en un mismo resultado: llegar a fin de mes se volvió una misión casi imposible.

















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