El Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada Argentina, contralmirante José Alberto Martí Garro, destacó las operaciones conjuntas desarrolladas en Tierra del Fuego con aeronaves de exploración marítima, helicópteros, unidades navales y efectivos de Infantería de Marina. El despliegue incluyó la formación de nuevos aviadores navales y la participación de más de 150 integrantes de la Aviación Naval en Río Grande. Además, anticipó los preparativos de la campaña antártica de verano, que comenzará en noviembre y se extenderá hasta abril, junto con las operaciones de cooperación con Chile para garantizar la seguridad de la navegación en aguas australes.
Río Grande, 29 de octubre de 2026 (Ramón Taborda Strusiat).- La Armada Argentina desarrolla una intensa actividad operativa en el extremo sur del país, mediante el despliegue de aeronaves, helicópteros, unidades navales y personal de Infantería de Marina, en el marco de un programa de adiestramiento destinado a fortalecer las capacidades de sus distintos componentes y preparar los medios que participarán de la próxima campaña antártica de verano.
Así lo explicó el Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada Argentina, contralmirante José Alberto Martí Garro, quiien brindó detalles sobre las operaciones desarrolladas en Tierra del Fuego, la formación de nuevos aviadores navales y las actividades de cooperación internacional que la institución mantiene con la Armada de Chile.
El alto jefe naval destacó la importancia estratégica de la provincia como escenario de entrenamiento y plataforma logística para las operaciones militares en el Atlántico Sur y la Antártida.
“Aprovechando este despliegue de la Aviación Naval al sur, quise venir a acompañar al componente de Aviación Naval, recorrer un poco Ushuaia y Río Grande”, expresó.
Un importante despliegue de aeronaves y helicópteros
Martí Garro explicó que uno de los principales objetivos de las actividades desarrolladas en Tierra del Fuego fue completar distintas etapas de formación de los pilotos de la Escuela de Aviación Naval.
“El núcleo de esto es el despliegue de la Aviación Naval. Estamos con la Escuela de Aviación Naval, con los pilotos que están terminando su curso de aviador naval, que tienen previsto otras dos etapas, una etapa de vuelo nocturno y la etapa de armas, para poder ya egresar como aviadores navales en el mes de diciembre”, detalló.
El despliegue comprendió la participación de distintas escuadrillas, con aeronaves destinadas a tareas de vigilancia, exploración marítima y entrenamiento.
Entre los medios participantes se encontraron helicópteros Fennec de la Primera Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros y Sea King H-3 de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros.
También participaron dos aeronaves Beechcraft B-200 de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima y un avión P-3C Orion, perteneciente a la Escuadrilla Aeronaval de Exploración.
La presencia simultánea de estos medios permitió desarrollar prácticas de vuelo, ejercicios de coordinación y actividades conjuntas con unidades navales y de Infantería de Marina.
El Contralmirante destacó especialmente la importancia de que los futuros pilotos navales conozcan las particularidades geográficas y meteorológicas de la región austral.
“Es muy importante para nosotros traerlos a la Isla Grande de Tierra del Fuego, porque es el entorno natural de la Armada Argentina”, afirmó.
Operaciones conjuntas en Río Grande y Ushuaia
El despliegue aeronaval también permitió realizar actividades coordinadas con las unidades de Infantería de Marina y los componentes navales asentados en Tierra del Fuego.
En Río Grande, las operaciones se desarrollaron junto a la Brigada de Infantería de Marina Austral y el Batallón de Infantería de Marina Nº 5.
En Ushuaia participaron el Batallón de Infantería de Marina Nº 4, la Base Naval Ushuaia y unidades de la División de Patrullado Austral.
Las actividades incluyeron ejercicios de integración operativa, coordinación entre aeronaves y unidades de superficie, además de prácticas relacionadas con el adiestramiento de nadadores de rescate.
Martí Garro explicó que la coincidencia de distintos componentes militares en una misma región permite realizar ejercicios de mayor complejidad y mejorar la capacidad de respuesta ante diferentes situaciones operativas.
Estas actividades fortalecen el entrenamiento de las tripulaciones y permiten evaluar procedimientos de comunicación, coordinación y apoyo entre las distintas unidades de la Armada.
Más de 150 integrantes de la Aviación Naval operaron desde Río Grande
Uno de los aspectos destacados por el jefe naval fue la capacidad de la Base Aeronaval Río Grande “Pioneros Aeronavales en el Polo Sur” para recibir y sostener un despliegue de estas características.
Martí Garro explicó que, aunque actualmente la instalación no cuenta con aeronaves estacionadas de manera permanente, conserva su función como base de apoyo para operaciones aeronavales.
“Hoy base de despliegue porque no tenemos un medio permanente estacionado acá en Río Grande, pero como base de despliegue ha trabajado de manera extraordinaria para recibir a más de 150 aviadores navales, a los pilotos, al personal técnico, a los distintos escalones de comando de las fuerzas y de las escuadras y escuadrillas”, destacó.
El Contralmirante valoró el trabajo del personal destinado en la instalación y las condiciones de mantenimiento de su infraestructura.
“Ha demostrado estar realmente a la altura de las necesidades. Y tener un excelente nivel de mantenimiento y de apresto para poder apoyar la actividad operativa”, subrayó.
De esta manera, la base riograndense continúa desempeñando una función relevante dentro del dispositivo de operaciones de la Armada Argentina, al permitir el despliegue temporal de aeronaves y personal especializado en el extremo austral del país.
Los helicópteros Sea King se preparan para operar en la Antártida
Parte de las actividades desarrolladas en Tierra del Fuego estuvieron directamente relacionadas con la preparación de los medios que participarán de la próxima campaña antártica.
Martí Garro explicó que los helicópteros Sea King se encontraban completando el ejercicio Nevada, destinado al entrenamiento de tripulaciones en operaciones sobre superficies nevadas.
“Las aeronaves Sea King que están en este momento formando parte del despliegue de la Aviación Naval están finalizando también el ejercicio Nevada, que es un ejercicio específico que se hace en zona de nieve, preparatorio para la campaña antártica”, señaló.
Estas prácticas permiten familiarizar a las tripulaciones con las condiciones particulares que deberán enfrentar durante las operaciones logísticas en el continente blanco.
La preparación resulta fundamental para el empleo de helicópteros en tareas de transporte de personal, movimiento de cargas y apoyo a las bases antárticas argentinas.
La campaña antártica comenzará en noviembre y finalizará en abril

El Comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada Argentina, contralmirante José Alberto Martí Garro, saluda a los Veteranos de Guerra de Malvinas en Río Grande.
El Comandante de Adiestramiento y Alistamiento confirmó que la Armada Argentina se encuentra preparando una nueva campaña antártica de verano, que movilizará buques, aeronaves y personal especializado durante varios meses.
“Yo suelo decir que la actividad operativa se desarrolla sin solución de continuidad. Para nosotros está llegando fin de año, pero está recién empezando”, afirmó.
Según explicó, las primeras actividades comenzarán durante noviembre con la Patrulla Antártica Naval Combinada, mientras que hacia finales de ese mes se iniciará la campaña antártica de verano.
El principal protagonista será el rompehielos ARA Almirante Irízar, acompañado por otras unidades navales que cumplirán funciones de apoyo y transporte.
“Ya sobre fines de noviembre estamos dando inicio a la campaña antártica de verano con el rompehielos Almirante Irízar, con un aviso de apoyo que va a ser el aviso Puerto Argentino, con un buque de transporte que va a ser el denominado puente logístico para traer carga desde Buenos Aires a Ushuaia y evitar así el repliegue del rompehielos en mitad de la campaña”, detalló.
El esquema logístico contempla el empleo del aviso ARA Puerto Argentino y de un buque de transporte encargado de trasladar suministros desde Buenos Aires hasta Ushuaia.
Este último funcionará como puente logístico, permitiendo abastecer las operaciones antárticas sin necesidad de que el rompehielos interrumpa su despliegue para regresar al continente.
La campaña se extenderá hasta abril y comprenderá tareas de abastecimiento, transporte y apoyo a las bases argentinas.
Cooperación con Chile para garantizar la seguridad en aguas antárticas
Otro de los aspectos abordados por Martí Garro fue la cooperación que mantienen las armadas de Argentina y Chile mediante la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC).
Se trata de una operación bilateral destinada a contribuir a la seguridad de la navegación, la búsqueda y rescate y la protección de la vida humana en el mar.
“Esta es una actividad que se ha tomado como ejemplo mundial muchas veces, lo que nosotros hacemos con la Armada de Chile”, sostuvo.
El Contralmirante explicó que ambas instituciones organizan sus operaciones mediante un sistema de relevos que permite mantener disponible una unidad naval en aguas antárticas, con el respaldo de otro buque ubicado en un puerto de apoyo.
Durante el verano austral, la operación se divide en cuatro fases.
En determinadas etapas, una unidad argentina permanece desplegada en aguas antárticas mientras un buque chileno brinda apoyo desde Punta Arenas.
Posteriormente se invierten los roles, con una unidad chilena en el área de operaciones y un buque argentino disponible desde Ushuaia.
Esta modalidad permite compartir responsabilidades y mantener capacidades de respuesta ante emergencias marítimas.
La coordinación involucra al Área Naval Austral de la Armada Argentina y a la Tercera Zona Naval de la Armada de Chile.
Ejercicios de búsqueda y rescate en el Canal Beagle
Cabe recordar que Unidades de superficie y medios aeronavales de la Armada Argentina participaron del ejercicio combinado con la Armada de Chile denominado Viekaren XXV con epicentro en Puerto Williams en agosto pasado.
En ese sentido, Martí Garro se refirió al ejercicio combinado Viekaren, desarrollado por ambas armadas en aguas australes.
Estas actividades comprenden maniobras de búsqueda y rescate, operaciones de respuesta ante incidentes de contaminación y ejercicios de coordinación naval.
“Es un operativo que se realizó en el mes de agosto y septiembre y que implica, bueno, actividades, también hay actividades de búsqueda y rescate, también hay actividades de protección de la contaminación, en general en aguas del Canal Beagle”, explicó.
El jefe naval recordó que estos mecanismos de cooperación tienen su origen en el marco del Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile.
Su continuidad permite fortalecer los procedimientos conjuntos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias en una región caracterizada por condiciones meteorológicas exigentes y una importante actividad marítima.
Tierra del Fuego, plataforma estratégica para las operaciones navales argentinas
El despliegue desarrollado durante octubre y los preparativos para la próxima campaña antártica reflejan la importancia que conserva Tierra del Fuego dentro del dispositivo operativo de la Armada Argentina.
Las instalaciones militares de Río Grande y Ushuaia permiten sostener actividades de adiestramiento, vigilancia marítima, exploración, apoyo logístico y cooperación internacional.
En particular, la Base Aeronaval Río Grande continúa funcionando como una instalación de despliegue para medios aeronavales, mientras que Ushuaia cumple un papel fundamental como punto de apoyo para las operaciones navales y antárticas.
Martí Garro remarcó que las actividades de la institución se desarrollan de manera permanente, con una sucesión de ejercicios, operaciones de vigilancia y misiones logísticas que se extienden durante todo el año.
En ese contexto, la próxima campaña antártica representa uno de los principales compromisos operativos de la Armada, tanto por la cantidad de medios involucrados como por las condiciones geográficas y meteorológicas del continente blanco.
La combinación de operaciones aeronavales, entrenamiento de Infantería de Marina, despliegues navales y cooperación con Chile reafirma el papel de Tierra del Fuego como punto de apoyo para la presencia y las actividades de la Armada Argentina en el Atlántico Sur y la Antártida.
















