El Capitán de Navío Mariano Rivolta, comandante del despliegue de la Aviación Naval en Tierra del Fuego, explicó las características y funciones de los aviones y helicópteros que participaron de las actividades desarrolladas en la Base Aeronaval Río Grande “Pioneros Aeronavales en el Polo Sur”. Durante la jornada de puertas abiertas, miles de vecinos recorrieron las instalaciones, dialogaron con pilotos y personal técnico y conocieron aeronaves destinadas a la vigilancia marítima, la formación de aviadores, el transporte y las operaciones en ambientes antárticos. El despliegue reunió unidades procedentes de Trelew, Punta Indio y Comandante Espora, en el marco de las actividades previas al 77.º aniversario de la histórica base.
Río Grande, 25 de octubre de 2026 (Ramón Taborda Strusiat).- La Base Aeronaval Río Grande “Pioneros Aeronavales en el Polo Sur” abrió sus puertas a la comunidad este domingo y recibió a miles de vecinos que, acompañados por sus familias, pudieron observar de cerca aviones y helicópteros de la Armada Argentina, conversar con sus tripulaciones y recorrer las exposiciones organizadas en el gigantesco hangar de la unidad militar.
La actividad permitió conocer parte de las capacidades operativas de la Aviación Naval Argentina, cuyos medios aéreos cumplen funciones relacionadas con la vigilancia y el control de los espacios marítimos, el transporte logístico, la instrucción de pilotos y las operaciones embarcadas, además de participar en tareas de búsqueda y rescate y brindar apoyo a las campañas antárticas.
En diálogo con la prensa, el Capitán de Navío Mariano Rivolta, aviador naval y comandante del despliegue de la Aviación Naval en la Isla Grande de Tierra del Fuego, explicó las características de las aeronaves presentes y los objetivos de las operaciones desarrolladas durante los últimos días en distintos sectores de la provincia.
Entrenamiento de pilotos y mecánicos en condiciones australes
Rivolta señaló que los movimientos de aeronaves observados durante la semana en Río Grande y Ushuaia forman parte de un programa de adiestramiento que ya se había desarrollado durante el año anterior.
“Así como el año pasado hicimos la misma operación, este año decidimos hacer el mismo trabajo para poder instruir a los pilotos y a los mecánicos y a todos los que componen la aviación naval en todo lo que es el trabajo que tenemos que hacer en vuelo en montaña y nieve y el vuelo integrado con los medios navales de acá de la isla y con los medios terrestres”, explicó.
El entrenamiento en territorio fueguino permite a las tripulaciones operar en escenarios caracterizados por las bajas temperaturas, los vientos intensos, las condiciones meteorológicas cambiantes y la particular geografía montañosa del extremo sur argentino.
Estas prácticas resultan especialmente importantes para las unidades que deben desempeñarse en operaciones navales y antárticas, donde la coordinación entre aeronaves, buques y personal terrestre constituye un componente fundamental de las misiones.
El P-3 Orion y la vigilancia del Mar Argentino
Entre las aeronaves que despertaron mayor interés se destacó el avión de patrulla marítima P-3C Orion, identificado por Rivolta como uno de los medios destinados al control del tráfico marítimo en el área de la milla 200.
El oficial explicó que el público pudo conocer “aviones como el P-3 Charlie que tenemos acá, que se encarga de realizar el control del tráfico marítimo en la milla 200”.
El P-3C Orion es una aeronave de largo alcance diseñada para realizar patrullas marítimas prolongadas, con capacidad para recorrer grandes extensiones oceánicas y desarrollar misiones de vigilancia y exploración.
Su presencia adquiere particular relevancia en el Atlántico Sur, donde las grandes distancias, las condiciones meteorológicas y la extensión de los espacios marítimos argentinos exigen medios aéreos capaces de mantener operaciones durante varias horas.
De acuerdo con la información institucional de la Armada Argentina, el P-3C Orion posee cuatro motores turbohélice, una envergadura de 30,38 metros y una longitud de 35,57 metros. Su radio de acción alcanza las 1.500 millas náuticas, equivalentes a aproximadamente 2.780 kilómetros, mientras que su autonomía puede llegar a las 12 horas de vuelo.
Estas prestaciones le permiten cubrir extensos sectores del Mar Argentino, la plataforma continental y las áreas próximas a la Antártida, así como permanecer durante períodos prolongados en zonas de vigilancia o búsqueda.
Además, dispone de radares, cámaras visuales e infrarrojas, sistemas de identificación de embarcaciones y sensores especializados que permiten detectar y seguir objetivos marítimos, además de transmitir información a otras unidades navales.
Búsqueda y rescate: una misión fundamental en el Atlántico Sur

En diálogo con la prensa, el Capitán de Navío Mariano Rivolta, aviador naval y comandante del despliegue de la Aviación Naval en la Isla Grande de Tierra del Fuego, explicó las características de las aeronaves presentes y los objetivos de las operaciones desarrolladas durante los últimos días en distintos sectores de la provincia.
Otra de las capacidades del P-3 Orion es su participación en operaciones SAR, sigla inglesa de Search and Rescue, que significa búsqueda y rescate.
Estas misiones están orientadas a localizar embarcaciones en emergencia, náufragos o personas desaparecidas en el mar, particularmente en regiones donde las distancias dificultan la llegada inmediata de medios de superficie.
La Argentina tiene asignada una extensa región de responsabilidad para la búsqueda y salvamento marítimo, que comprende aproximadamente 16,2 millones de kilómetros cuadrados, según información oficial de la Armada.
En ese escenario, los aviones de exploración de largo alcance permiten ampliar considerablemente las áreas de búsqueda, identificar posibles posiciones de sobrevivientes y coordinar las operaciones con buques y otras aeronaves.
El P-3C también puede transportar elementos destinados a facilitar el rescate, como bengalas y equipos de supervivencia para náufragos.
La incorporación de estos medios contribuye a fortalecer las capacidades de vigilancia del Atlántico Sur y de respuesta ante emergencias marítimas, incluyendo operaciones en las proximidades del continente antártico.
Los Beechcraft B200 y los Turbo Mentor también estuvieron presentes
Rivolta explicó que la exposición incluyó dos aeronaves Beechcraft B200, destinadas principalmente al transporte de personal y al apoyo logístico de las operaciones aeronavales.
“Después tenemos las aeronaves B200, Beechcraft, que se encargan de hacer toda la logística y el traslado de personal. Tenemos dos de ellas acá”, detalló.
También estuvieron presentes los aviones T-34C Turbo Mentor, utilizados para la formación de los futuros pilotos de la Aviación Naval.
El comandante explicó que estos aparatos participan en la etapa final de navegación de los alumnos, quienes deben completar diferentes ejercicios como parte de su preparación profesional.
La presencia de estas aeronaves permitió mostrar a los visitantes que la actividad aeronaval no se limita a las operaciones de vigilancia y defensa, sino que comprende un amplio sistema de formación, entrenamiento y apoyo logístico.
Los helicópteros Sea King y Fennec: operaciones antárticas y embarcadas
Entre los helicópteros exhibidos se destacó el Sikorsky Sea King, una aeronave de importantes dimensiones que cumple funciones de transporte, apoyo logístico, búsqueda y rescate y participación en las campañas antárticas.
Rivolta señaló que estas unidades se encuentran desarrollando prácticas de vuelo en montaña y nieve, como preparación para la próxima Campaña Antártica de Verano.
“Después tenemos los alas rotativas como el Sea King, que en estos momentos hace la parte de montaña y nieve para poder prepararse para la campaña antártica de verano en el mes de diciembre”, expresó el oficial, en referencia al helicóptero Sea King.
Estas aeronaves tienen una extensa trayectoria en la Armada Argentina y cumplen un papel importante en las operaciones de abastecimiento y traslado de personal y materiales en zonas de difícil acceso.
Su capacidad para operar desde buques y bases terrestres las convierte en medios especialmente útiles para las misiones antárticas, así como para operaciones de asistencia y rescate.
Por otra parte, el comandante mencionó la presencia del helicóptero Fennec, empleado habitualmente en operaciones con la Flota de Mar.
“Y por último, el helicóptero Fennec, que es el que trabaja normalmente con la flota de mar y con los buques”, precisó.
Estas aeronaves permiten complementar las capacidades de las unidades navales mediante tareas de reconocimiento, vigilancia y apoyo a las operaciones desarrolladas en el mar.
Aeronaves procedentes de Trelew, Punta Indio y Comandante Espora
Una de las particularidades del despliegue fue la participación de aeronaves pertenecientes a distintas bases de la Aviación Naval distribuidas en el territorio argentino.
Rivolta explicó que los medios aéreos llegaron desde diferentes puntos del país para desarrollar las actividades de entrenamiento en Tierra del Fuego.
“Uno de ellos es de la base aeronaval Punta Indio, como los B200 y los T-34 Turbomentor, y después de Bahía Blanca, de la base aeronaval Comandante Espora, que son los helicópteros, los H-3 Sea King y el Fennec, y el P-3 Orión viene de Trelew”, detalló.
De esta manera, el despliegue reunió aviones de transporte, entrenamiento y exploración marítima, junto con helicópteros destinados a operaciones navales y antárticas.
La Base Aeronaval Almirante Zar, situada en Trelew, constituye uno de los principales puntos de operación de los aviones Orion de la Armada Argentina, mientras que Punta Indio y Comandante Espora concentran otras unidades de instrucción, transporte y helicópteros.
La concentración de estos medios en Río Grande permitió desarrollar ejercicios conjuntos y ofrecer a la comunidad una exposición representativa de las diferentes especialidades de la Aviación Naval.
Una jornada familiar en una base histórica
Durante la jornada de puertas abiertas, las familias riograndenses recorrieron las instalaciones de la base, observaron las aeronaves y pudieron conversar directamente con pilotos, mecánicos y otros integrantes de la Armada.
Los visitantes también disfrutaron de las muestras organizadas en el amplio hangar, donde se presentaron distintos aspectos de la actividad aeronaval.
La iniciativa permitió acercar a la comunidad el trabajo que realizan las tripulaciones, especialmente en una provincia donde la presencia militar y las operaciones en el Atlántico Sur y la Antártida forman parte de su historia.
Rivolta destacó la respuesta de los vecinos, recordando que una experiencia similar se había desarrollado el año anterior.
“Muy agradecido de que puedan difundir, de que vengan y nos conozcan, de que podemos abrir las puertas una segunda vez a la comunidad de Río Grande y realmente hemos tenido una respuesta muy buena el año pasado y este año volvemos a tener la misma respuesta”, expresó.
Asimismo, subrayó el interés del público por comprender las actividades que desarrolla la institución.
“Realmente la gente quiere conocer, quiere entender, quiere aprender qué es lo que hacemos y bueno, justamente para eso venimos, para mostrarles qué es lo que hacemos”, manifestó.
La Base Aeronaval Río Grande cumple 77 años
La jornada se desarrolló en vísperas del 77.º aniversario de la Base Aeronaval Río Grande “Pioneros Aeronavales en el Polo Sur”, cuya conmemoración tendrá lugar este lunes 26 de octubre.
Rivolta confirmó que participará de la ceremonia institucional prevista para las 10 de la mañana, aunque aclaró que se tratará de una actividad de carácter interno.
“Sí, sí, por supuesto. Nosotros tenemos mañana a las 10 de la mañana una ceremonia. Es privada en realidad porque es parte de lo que uno hace acá para festejar el aniversario de la base”, señaló.
La unidad militar mantiene un estrecho vínculo histórico con la comunidad riograndense y con las operaciones aeronavales desarrolladas en el extremo austral del continente.
En ese marco, la apertura de sus instalaciones constituyó una oportunidad para que miles de vecinos conocieran de cerca los medios aéreos de la Armada Argentina y las tareas que sus integrantes realizan en los espacios marítimos, terrestres y antárticos.
La jornada concluyó con un balance positivo por parte de los responsables del despliegue, quienes destacaron el acompañamiento de las familias y el interés demostrado por las nuevas generaciones en conocer el trabajo de los aviadores navales.
















