El ex convencional constituyente y corredactor de la Carta Magna fueguina consideró necesario actualizar el debate institucional de la provincia y dejó un fuerte respaldo político a la reforma constitucional. Con la autoridad de haber sido protagonista de la construcción del Estado fueguino, sostuvo que Tierra del Fuego enfrenta hoy desafíos muy distintos a los de comienzos de los años ’90 y que la discusión sobre el futuro institucional no debe ser vista con temor, sino como una oportunidad para proyectar la provincia hacia las próximas décadas.
Río Grande.- El ingeniero Mario Félix Ferreyra, exdecano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional, presidente de FUNDATEC, exdiputado nacional, concejal de Río Grande (MC) y convencional constituyente mandato cumplido, fue entrevistado en el programa “La Mañana de la Tecno”, que se emite por Radio Universidad 93.5 MHz, donde repasó distintos momentos de su extensa trayectoria pública, política, universitaria y comunitaria.
En una entrevista amplia, realizada además en el día de su cumpleaños número 77, Ferreyra volvió a aparecer como una de las voces con mayor peso histórico dentro de la vida institucional fueguina. No sólo por haber sido protagonista de la etapa fundacional de la provincia, sino también por haber participado como convencional constituyente y corredactor de la Constitución de Tierra del Fuego.
Desde ese lugar, su mirada sobre el actual debate constitucional adquiere una dimensión especial. Ferreyra dejó entrever su respaldo a la posibilidad de reformar la Carta Magna provincial, no como una ruptura con aquella obra colectiva de comienzos de los años ’90, sino como una actualización necesaria frente a una provincia profundamente distinta.
La Tierra del Fuego que redactó su Constitución era una provincia nueva, en pleno proceso de organización institucional, atravesada por el crecimiento demográfico, la expansión industrial, la consolidación de sus municipios y la construcción de sus primeras herramientas de autogobierno. Tres décadas después, el escenario social, económico, ambiental, tecnológico y productivo es otro.
Ferreyra conoce ese proceso desde adentro. Fue parte de la militancia política que acompañó la recuperación democrática, integró la gestión municipal de Río Grande durante el crecimiento explosivo de los años ’80, fue concejal, convencional constituyente, diputado nacional y dirigente universitario durante casi cuatro décadas.
En la entrevista recordó sus inicios en el justicialismo, su participación en la unidad básica “17 de Octubre”, la interna que llevó a Esteban “Chiquito” Martínez a la intendencia de Río Grande y su posterior rol como secretario de Obras Públicas municipal.
“Lo que desarrollamos fue un programa político que había sido consensuado en la unidad básica y en una interna partidaria. Lo que habíamos dicho que había que hacer para Río Grande lo fuimos ejecutando poco a poco, sin recursos, pero con muchas ganas de trabajar”, recordó.
Aquella experiencia, según explicó, estuvo marcada por una concepción concreta de la política: planificar, ejecutar y transformar la realidad con los recursos disponibles. Esa mirada atraviesa también su posición frente al debate constitucional actual.
Para Ferreyra, la Constitución no puede ser entendida como una pieza inmóvil, sino como una herramienta viva, ligada al desarrollo de la comunidad. La provincia que en aquel momento necesitaba organizarse institucionalmente hoy enfrenta nuevos desafíos: producción, empleo, educación, ciencia, tecnología, transición energética, ambiente, integración territorial y sostenibilidad del régimen económico.
Su respaldo a la reforma se inscribe en esa lectura histórica. No se trata de desconocer el valor de la Constitución vigente, sino de asumir que toda sociedad tiene derecho a revisar sus pactos fundamentales cuando la realidad cambia.
El exconvencional fueguino representa una generación que tuvo la responsabilidad de redactar la norma fundacional de la provincia. Por eso, su apoyo al debate reformista tiene un peso político particular: proviene de alguien que no mira la Constitución desde afuera, sino desde la memoria viva de su gestación.
Durante la entrevista, Ferreyra también recordó su paso por la Cámara de Diputados de la Nación, donde representó al Partido Justicialista, y su posterior designación durante la presidencia de Eduardo Duhalde como integrante del directorio de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica.
Ese recorrido le permitió vincular la política provincial con una mirada nacional sobre ciencia, tecnología, universidad, producción y desarrollo.
“Ahí pude aprender cómo era la organización del campo científico-tecnológico en la Argentina y volcar un poco esas ideas en la universidad”, señaló.
Su trayectoria muestra una constante: la política como herramienta de construcción institucional. Desde YPF, desde la Municipalidad, desde la UTN, desde el Congreso o desde los organismos nacionales de ciencia, Ferreyra siempre vinculó gestión, conocimiento técnico y compromiso territorial.
En ese marco, su postura favorable a la reforma constitucional aparece como una defensa del debate democrático y de la necesidad de proyectar la provincia hacia las próximas décadas.
No habla desde la coyuntura inmediata, sino desde una perspectiva de largo plazo. La misma que tuvo cuando participó en la transformación urbana de Río Grande, cuando impulsó el crecimiento de la UTN o cuando acompañó la consolidación de la provincia en sus primeros años institucionales.
Ferreyra no propone borrar la historia constitucional fueguina. Por el contrario: su mirada invita a honrar aquella Constitución fundacional permitiendo que vuelva a ser discutida por la comunidad, con los desafíos actuales sobre la mesa.


















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