Desde Río Grande, el grupo de Mujeres Voluntarias siguen impulsando la recolección de tapitas, latas, papel y otros materiales reciclables que se convierten en recursos clave para sostener la Casa Garrahan y acompañar a niños en tratamiento. Este domingo, hubo un evento el Cuartel Central de Bomberos Voluntarios.
Río Grande.- En tiempos complejos, donde las dificultades económicas y sociales golpean con fuerza, hay gestos que sostienen y dan sentido colectivo. En Río Grande, uno de ellos es la campaña solidaria de recolección de materiales reciclables que llevan adelante las Mujeres Voluntarias del Garrahan, una iniciativa que combina compromiso comunitario, conciencia ambiental y acompañamiento a familias atravesadas por la enfermedad.
En diálogo con “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz, la voluntaria Mónica Becerra brindó detalles sobre el trabajo que realizan desde hace años para colaborar con la Fundación Garrahan. “Esto es un proyecto que sostenemos desde 2008. No es política, es solidaridad. Y seguimos porque es lo que nos pidió el Hospital Garrahan”, afirmó.
Una cadena solidaria que no se detiene
Cada jornada de recolección reúne a vecinos, instituciones y voluntarios que acercan tapitas plásticas, latas de aluminio, papel, CDs, DVDs y llaves de bronce. Todo ese material es clasificado, acopiado y luego enviado a recicladoras, donde se transforma en insumos que generan recursos económicos.
“Todo esto se convierte en dinero que ayuda a sostener la Casa Garrahan y a acompañar a los niños de todo el país”, explicó Becerra. Allí se alojan pacientes y familias que llegan a Buenos Aires para tratamientos médicos prolongados.
El impacto de esta red solidaria no es solo económico. También es humano. “Acompañamos a muchas familias. Hay chicos en tratamiento oncológico, otros en hospitales como el Ricardo Gutiérrez. Es mucho tiempo lejos de casa, y tratamos de estar cerca”, relató.
Historias que movilizan

El trabajo voluntario está atravesado por historias que dejan huella. Becerra compartió el caso de Simón, un niño de ocho años al que acompañan desde bebé. “Ayer vinieron a traer tapitas separadas por color en su nombre. Me emocioné muchísimo. Uno se encariña, no puede no involucrarse”, confesó.
También mencionó a otros niños que lograron superar sus tratamientos: “Hoy tenemos jóvenes de 18 o 22 años que pasaron por estos hospitales cuando eran chicos y hoy están bien, en Río Grande. Eso nos da fuerzas para seguir”.
Qué materiales se reciben (y cuáles no)
Uno de los puntos que la voluntaria remarcó con énfasis es la necesidad de ordenar la colaboración comunitaria. En ese sentido, aclaró que la campaña no recibe envases PET, un material que muchas personas solían acercar.
“El Garrahan nunca trabajó con envases PET. Pedimos a los vecinos que no los lleven más a los puntos de acopio. Hay otras recicladoras para eso”, explicó.
Los materiales que sí se reciben son:
- Tapitas plásticas.
- Latas de aluminio.
- Papel (de oficina, cuadernos, carpetas).
- CDs y DVDs.
- Llaves de bronce.
Estos elementos pueden acercarse a distintos puntos de la ciudad, como contenedores específicos, instituciones colaboradoras o el espacio conocido como “Rincón del Garrahan”.
El desafío logístico
Actualmente, uno de los principales desafíos es el traslado del material acumulado. “Tenemos mucho acopio desde el año pasado. Eso es dinero que está estancado. Necesitamos un camión para enviarlo”, indicó Becerra.
En ese sentido, destacó el acompañamiento del Municipio de Río Grande y de distintas áreas, como Servicios Públicos e Higiene Urbana, que colaboran en la logística. “El año pasado sacamos tres camiones completos. Este año queremos al menos uno en el corto plazo”, señaló.
Más que reciclaje: una cultura solidaria
Más allá del objetivo concreto, la campaña promueve un cambio cultural: transformar residuos en oportunidades y compromiso social. “Hay gente que junta tapitas en la calle, de manera anónima, para ayudar. Eso es lo más valioso”, destacó.
La iniciativa demuestra que pequeños gestos cotidianos pueden tener un impacto enorme. “Nada de esto va a la basura. Todo se reutiliza y vuelve al circuito productivo. Y con eso ayudamos a nuestros niños”, resumió Becerra.
Con el respaldo constante de la comunidad, la campaña sigue en marcha, reafirmando que la solidaridad —cuando se organiza— puede convertirse en una herramienta concreta para sostener la salud, la esperanza y la vida.
Finalmente agradeció a todos los que se suman y trabajan para estas campañas, la Municipalidad de Río Grande, Recicladota SyR, entre otras instituciones.
Puntos de recepción y contactos en Río Grande
Las Mujeres Voluntarias del Garrahan recordaron los principales lugares donde los vecinos pueden acercar materiales reciclables para colaborar con la campaña:
Rincón del Garrahan Obligado 966:
Lugar principal de acopio de tapitas, latas de aluminio y otros materiales.
Cuartel Central Bomberos Voluntarios – Barrio Perón (sector de contenedores y “corazones”):
Recepción de tapitas plásticas y latas. También se pueden dejar bidones con tapitas para facilitar el trabajo.
Recicladora SyR 25 de Mayo 3090:
Lunes a viernes de 9:30 a 14:30. Recibe papel (de oficina, cuadernos, carpetas).
Cooperativa Eléctrica de Río Grande (sedes habilitadas):
Contenedores para CDs y DVDs.
Centros Municipales de la Mujer (2 sedes en distintos puntos de la ciudad)
Recepción de CDs y DVDs.
Estaciones de servicio adheridas
(varias ubicaciones)
Contenedores para llaves de bronce y CDs.
Importante:
Las voluntarias remarcaron que NO se reciben envases PET en ninguno de los puntos vinculados a la campaña del Garrahan. Ese material debe depositarse en las campanas o recicladoras específicas de la ciudad.


















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