A los 27 años, el joven fueguino coronó su carrera de Ingeniería Electromecánica en la UTN fueguina tras un recorrido marcado por la constancia, el trabajo y la adversidad económica.
Río Grande.- Hay fechas que no se eligen, pero que la vida carga de sentido. El 1 de abril de 2026, el mismo día en que cumplió 27 años, Facundo Rolón defendió sus Prácticas Profesionales y cerró formalmente su camino como Ingeniero Electromecánico recibido en la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional. Una coincidencia que resume, en un solo día, años de esfuerzo, sacrificio y perseverancia.
Nacido en Río Grande, su infancia temprana transcurrió en esa ciudad hasta que la carrera de su padre —Jacinto Rolón, entonces Oficial de la Policía Provincial— llevó a la familia a Ushuaia. Allí cursó en la Escuela N°16, donde ya se perfilaba un estudiante comprometido. La figura paterna fue determinante: Jacinto, Licenciado en Criminalística y hoy Magíster, sembró en su hijo el valor de la formación como herramienta de crecimiento.

Con su familia. Sus padres Jacinto y Francis y su hermano Gonzalo. El que falta es Rodrigo, quien estudia Ingeniería Aeronáutica en La Plata.
De regreso en Río Grande, Facundo completó su educación secundaria en el Colegio Provincial de Educación Técnica (CPET), donde los siete años de trayectoria dejaron una marca: obtuvo el mejor promedio de su promoción en seis oportunidades. Fue en esas aulas donde descubrió su vocación por el área eléctrica, especialmente en la asignatura Instalaciones Eléctricas, guiado por los profesores Marcelo Semino y Marcelo Pereyra.

Facundo Rolón junto a su novia.
Al egresar, inició estudios de Ingeniería Eléctrica en la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Pero en 2018, la crisis económica y la volatilidad cambiaria lo forzaron a regresar a Tierra del Fuego. Lejos de rendirse, en 2019 retomó el rumbo y se inscribió en Ingeniería Electromecánica en la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Tierra del Fuego, con sede en Río Grande.
Lo que vino después no fue sencillo. La pandemia de 2020 y 2021 tensó aún más un escenario ya exigente, agravado por la necesidad de trabajar mientras estudiaba. Durante ese período, se desempeñó como personal civil en la Policía de Tierra del Fuego, transitando roles que abarcaron desde la mecánica automotor hasta las telecomunicaciones y la administración educativa, complementando su formación con cursos técnicos que fueron afinando su perfil profesional.
En 2024 llegó el salto al sector privado. Pasó por Big Tools como pasante en mecánica pesada; por BGH, donde programó un robot industrial para automatizar un puesto de línea de producción; y por Carrier Fueguina, donde asumió como supervisor de producción. Cada experiencia fue un escalón más en la construcción del ingeniero que hoy es.

Facundo con algunos de sus amigos cercanos de la carrera.
El cierre académico fue gradual pero inevitable: en diciembre de 2025 defendió su tesis, en febrero de 2026 aprobó el último examen final y el 1 de abril completó el ciclo con la defensa de sus Prácticas Profesionales.
Facundo reconoce que este logro no fue solitario. El sostén de su madre, Francis, y de sus hermanos Rodrigo y Gonzalo fue constante. También señala el acompañamiento de compañeros de estudio, amigos, familiares y referentes laborales como Carlos Velázquez.
Con el título en mano, el joven ingeniero mira hacia el sector energético. Su objetivo es especializarse en el área eléctrica, continuar formándose a nivel de posgrado y volcar sus conocimientos al desarrollo productivo de Tierra del Fuego. El horizonte que trazó de niño, influenciado por el ejemplo de su padre, hoy tiene nombre y apellido: Ingeniero Facundo Ramiro Rolón.

Facundo destacó el acompañamiento de compañeros de estudio, amigos, familiares y referentes laborales como Carlos Velázquez en la imagen.


















Post your comments