El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Ushuaia, Sebastián Iriarte, denunció un atraso de 35 días en las transferencias y una deuda de 12 mil millones de pesos. Alertó por el riesgo en servicios esenciales y reclamó avanzar en una Ley de Goteo para garantizar los recursos. “Se acabó la paciencia, el Intendente evalúa el reclamo vía judicial por 12 mil millones de pesos”, advirtió el integrante del gabinete municipal.
Ushuaia.- La Municipalidad de Ushuaia encendió una nueva señal de alarma por la situación financiera derivada del retraso en la transferencia de fondos de coparticipación, un problema que ya impacta en el funcionamiento cotidiano del Estado local.
El secretario de Gobierno, Sebastián Iriarte, confirmó que el atraso alcanza los 35 días y que la deuda acumulada asciende a 12 mil millones de pesos, una cifra que equivale a “cuatro meses de masa salarial” del municipio.
“Son números que para nosotros son límites”, afirmó el funcionario, quien anticipó que el Ejecutivo analiza avanzar con una presentación judicial ante la falta de respuestas. En ese sentido, remarcó que la decisión final será tomada por el intendente en los próximos días: “Ya se acabó la paciencia”.
La Ley de Goteo, en el centro del debate
En medio de la tensión financiera, Iriarte volvió a poner sobre la mesa la necesidad de avanzar en una Ley de Goteo, una herramienta que permitiría automatizar la distribución de recursos y evitar discrecionalidades.
“El goteo garantizaría que todos los entes reciban el porcentaje que les corresponde y evitaría que se utilicen fondos que no les pertenecen”, explicó.
Según sostuvo, la actual situación expone una utilización indebida de recursos que deberían destinarse a municipios, jubilados u organismos como la obra social estatal.
“Eso es un acto de irresponsabilidad”, disparó.
Además, aseguró que si el municipio lograra percibir los fondos adeudados, la situación financiera cambiaría de manera sustancial: “Automáticamente pasaríamos a tener superávit, producto de una administración ordenada, sin deuda con organismos”.
Servicios en riesgo
El funcionario también advirtió que el impacto de esta situación ya comienza a trasladarse al funcionamiento de servicios esenciales.
Entre los sectores más comprometidos mencionó la recolección de residuos —a cargo de la empresa Agrotécnica Fueguina— y el transporte público de pasajeros, ambos sostenidos por contratos que requieren previsibilidad financiera.
“Con este nivel de pérdida de recursos, contratos clave corren riesgo”, alertó.
En ese marco, Iriarte insistió en que la situación excede el plano administrativo y afecta directamente a la comunidad: “Son recursos que pertenecen a los vecinos de Ushuaia y que permiten sostener servicios básicos”.
De la negociación a la confrontación
Finalmente, el secretario de Gobierno dejó en claro que el escenario cambió y que el municipio ya no se conforma con instancias de diálogo.
“Más que diálogo, hoy necesitamos hechos concretos de transferencia”, sostuvo.
La advertencia deja abierta la posibilidad de una escalada institucional en caso de que no se regularice la situación, en un contexto donde la discusión por la coparticipación vuelve a ubicarse en el centro de la agenda política fueguina.


















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