El avance de las plataformas digitales abrió un fuerte debate en la ciudad. Mientras Matías Maturano cuestionó los límites del nuevo registro municipal y defendió a quienes encontraron en las aplicaciones una salida laboral, Héctor Copa advirtió sobre la necesidad de garantizar igualdad de condiciones, seguridad y reglas claras para todos los prestadores del servicio.
Río Grande.- La llegada y consolidación de las plataformas digitales de transporte como Uber y DIDI abrió en Río Grande una discusión que atraviesa aspectos económicos, laborales, tecnológicos y regulatorios. Lo que comenzó como una nueva modalidad para conectar pasajeros con conductores terminó convirtiéndose en un debate sobre el futuro del transporte urbano y las condiciones bajo las cuales debe desarrollarse.
En diálogo con “La Mañana de la Tecno” por Radio Universidad 93.5 MHz, el referente del Partido Arraigo y Renovación (PAR) y usuario conductor de plataformas, Matías Maturano, y el presidente de AMTRA Tierra del Fuego, Héctor Copa, expusieron dos miradas sobre un fenómeno que ya forma parte de la realidad cotidiana de miles de vecinos.
El punto de discusión se da luego de que el Municipio de Río Grande avanzara con la implementación de un registro para regularizar la actividad, estableciendo requisitos y un cupo máximo de prestadores habilitados.
Maturano: “No se puede pelear contra la tecnología”

Uno de los principales cuestionamientos de Maturano está dirigido al cupo establecido para la actividad y a determinadas exigencias del registro.
Matías Maturano sostuvo que la aparición de estas plataformas debe entenderse como parte de un cambio tecnológico y social que llegó para quedarse.
Según explicó, comenzó a involucrarse en la discusión desde el desembarco de Uber en la provincia y desde entonces participa en reuniones, debates legislativos y presentaciones vinculadas a la actividad.
Para Maturano, el error fue la falta de previsión frente a un fenómeno que ya estaba ocurriendo en otras ciudades del país y del mundo.
“Uber no vino de buenas a primeras. Ya estaba en Buenos Aires. Nosotros vivimos viajando a Buenos Aires. ¿Qué creyeron, que nunca iba a llegar?”, cuestionó.
En ese sentido sostuvo que la discusión no debe reducirse a un enfrentamiento entre taxistas, remiseros y conductores de aplicaciones.
“No es solo taxistas contra Uber o contra DIDI; es vecino contra vecino. Es un cambio de época, es no aggiornarse a los cambios tecnológicos”, expresó.
El cuestionamiento al cupo y los requisitos
Uno de los principales cuestionamientos de Maturano está dirigido al cupo establecido para la actividad y a determinadas exigencias del registro.
Indicó que muchas personas comenzaron a manejar mediante aplicaciones luego de perder su empleo o ante la necesidad de generar ingresos adicionales.
“Hay personas que tienen que pagar alquiler, mantener una familia, pagar la cuota del vehículo, y encontraron esta alternativa”, planteó.
El referente del PAR explicó incluso que él mismo no cumpliría con algunos requisitos establecidos.
“Yo tengo un auto 2011 y piden una antigüedad de diez años para acá. Ya no puedo cumplir la lista”, ejemplificó.
Maturano confirmó además que realizó una presentación judicial mediante una cautelar para que se revisen aspectos de la normativa que considera restrictivos.
“No es porque queramos ser rebeldes contra el sistema. Hoy trabajar no es ilegal, transitar no es ilegal, llevar gente en tu auto no es ilegal”, sostuvo.
Copa: “Tiene que haber reglas para todos”

Uno de los principales puntos señalados por Copa está vinculado a la responsabilidad frente al pasajero. El representante del sector remarcó que taxis y remises deben cumplir con controles, revisiones técnicas y seguros específicos para transporte de personas.
Desde la mirada del transporte habilitado, Héctor Copa planteó que la discusión central no es la tecnología, sino las condiciones bajo las cuales cada sector presta el servicio.
El referente de AMTRA reconoció incluso que muchos trabajadores de taxis y remises comenzaron a utilizar plataformas digitales.
“El 85 o 90% de los compañeros taxi y remis se bajaron la aplicación. Esto ya viene pasando hace rato, no es ninguna novedad”, afirmó.
Sin embargo, marcó diferencias entre quienes cumplen con las exigencias tradicionales del transporte y quienes trabajan únicamente mediante aplicaciones.
“Nosotros tenemos mucho gasto, tenemos infraestructura que mantener, pagar frecuencia, seguro contra transportado. Las aplicaciones no tienen eso”, sostuvo.
Seguridad, seguros y responsabilidades
Uno de los principales puntos señalados por Copa está vinculado a la responsabilidad frente al pasajero.
El representante del sector remarcó que taxis y remises deben cumplir con controles, revisiones técnicas y seguros específicos para transporte de personas.
“No digo que el taxi o remis no choque o no tenga problemas, pero la diferencia es que tiene seguro para transporte de personas y vos tenés a quién reclamarle”, manifestó.
También expresó preocupación por los mecanismos de control de identidad dentro de las plataformas.
El costo del servicio y el bolsillo del usuario
Uno de los aspectos centrales del debate es la diferencia económica entre los servicios tradicionales y las aplicaciones.
Copa reconoció que muchos usuarios eligen las plataformas por necesidad económica.
“Es entendible porque todos estamos pasando necesidad. Mi señora tomó un auto de aplicación y yo le decía en broma: traidora”, comentó.
Sin embargo, planteó que detrás del precio también existe una discusión sobre la economía local.
“El chofer ese 40% no se va al exterior, va al kiosco, va a la panadería, paga empleados. Hay un montón de cosas detrás”, señaló en referencia al circuito económico generado por el transporte tradicional.
La discusión de fondo: cómo ordenar una nueva realidad
Más allá de las diferencias, ambos coincidieron en un punto: la realidad cambió y el transporte atraviesa una transformación.
Para Maturano, la solución pasa por aceptar la tecnología y generar una regulación amplia.
“No podés pelear contra el tiempo. No podés pelear contra la tecnología”, afirmó.
Para Copa, en cambio, la regulación es justamente la herramienta necesaria para evitar que el sistema quede desordenado.
“Anotate, registrate, porque es lo mejor que te puede pasar: trabajar legal y que sea un cupo para que todos podamos seguir viviendo de esto”, expresó.
Un debate que recién comienza
El avance de Uber y DIDI dejó en evidencia una discusión que excede a Río Grande y se replica en muchas ciudades del mundo: cómo incorporar nuevas tecnologías sin destruir actividades existentes y cómo garantizar que quienes trabajan bajo nuevos modelos puedan hacerlo con reglas claras.
En el medio quedan miles de vecinos: quienes utilizan el servicio buscando mejores precios, quienes encontraron una salida laboral manejando su propio vehículo y quienes llevan décadas trabajando dentro del sistema tradicional de taxis y remises.
El desafío ahora será encontrar un equilibrio entre innovación, seguridad, empleo y sustentabilidad del transporte urbano.
El recuerdo de “Charly Brown”, un trabajador histórico del volante
Durante la entrevista, Héctor Copa también hizo un alto en el debate por la situación del transporte para recordar a Juan Carlos Giménez, conocido afectuosamente entre sus compañeros como “Charly Brown”, el remisero de la agencia Aprar que falleció este jueves mientras se encontraba trabajando.
Giménez, de 63 años, perdió la vida durante la mañana del 4 de junio luego de sufrir una presunta descompensación de salud mientras conducía su unidad, un Toyota Etios, que terminó impactando contra un poste de alumbrado público en la intersección de avenida Perón y calle Libertad. Personal médico constató su fallecimiento en el lugar y la División Policía Científica realizó las pericias correspondientes para determinar oficialmente las circunstancias del hecho.
Copa destacó la trayectoria del trabajador del volante, a quien recordó como un hombre que dedicó gran parte de su vida al transporte de pasajeros en Río Grande. “Dejó 40 años de remis. Lo debe conocer todo el mundo. Los que trabajamos en esto nos vemos de luna a luna, durante muchas horas en la calle”, expresó.
En ese marco, convocó a taxistas y remiseros de distintas agencias a acompañar su despedida como reconocimiento a una vida ligada al oficio. “Somos choferes, somos todos compañeros”, remarcó Copa, al señalar que más allá de las diferencias existentes dentro del sector, el fallecimiento de Giménez generó pesar entre quienes comparten diariamente la actividad del transporte.





















