El ex Decano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la UTN y actual presidente de FUNDATEC participó de la maratón radial por los 10 años del programa impulsado junto al Centro de Actividades Alternativas para la Discapacidad. “Evaluando todo el desarrollo en estos diez años, desde mi punto de vista es fantástico, es más que positivo. No es fácil desarrollar un programa con determinadas limitaciones, pero ustedes han corrido el límite más allá de lo predecible”, expresó el ingeniero Mario Félix Ferreyra.
Río Grande.- En el marco de la celebración por los diez años de “La Voz del CAAD”, el programa realizado por integrantes del Centro de Actividades Alternativas para la Discapacidad y emitido por Radio Universidad 93.5 MHz, la maratón radial contó con la presencia del Ing. Mario Félix Ferreyra, ex Decano de la Facultad Regional Tierra del Fuego de la Universidad Tecnológica Nacional y actual presidente de FUNDATEC, quien recordó los inicios de una iniciativa que con el paso del tiempo se transformó en un símbolo de integración.
Ferreyra fue quien, durante su gestión al frente de la UTN fueguina, acompañó institucionalmente la firma del convenio que permitió que el CAAD tuviera su espacio propio dentro de la radio universitaria, abriendo una puerta inédita para que sus integrantes pudieran comunicar, entrevistar y compartir sus experiencias con toda la comunidad.
“Para nosotros siempre tuvo un interés fundamental, porque la universidad tiene como misión también cooperar con quienes tienen distintas problemáticas. Pero este proyecto nació por iniciativa de ustedes mismos, y a mí me pareció fantástico que hubiera que hacer lugar para que pudieran desarrollar sus ideas y expresarlas”, recordó el ex Decano.
“Han corrido el límite más allá de lo predecible”
Al realizar un balance de estos diez años de transmisión, Ferreyra valoró especialmente el crecimiento logrado por los propios protagonistas del programa.
“Evaluando todo el desarrollo en estos diez años, desde mi punto de vista es fantástico, es más que positivo. No es fácil desarrollar un programa con determinadas limitaciones, pero ustedes han corrido el límite más allá de lo predecible”, expresó.
En ese sentido, felicitó a todo el equipo de “La Voz del CAAD” y ratificó la decisión de la radio universitaria de continuar acompañando la propuesta.
“Realmente los felicito. Me agrada mucho el programa y cuando quieran extenderlo, la radio está dispuesta; el espacio lo tienen”, afirmó.
Hugo Orosco: “Demostraron que todos somos iguales”
Por su parte, el periodista Hugo Orosco destacó el cambio cultural que produjo el programa durante esta década, permitiendo romper prejuicios históricos vinculados a la discapacidad.
Sostuvo que durante mucho tiempo existió una mirada equivocada respecto de las posibilidades de las personas con discapacidad, pero que espacios como “La Voz del CAAD” ayudaron a transformar esa realidad.
“A veces esto se observó como un tabú, como que el chico con discapacidad tenía que estar en un lugar determinado y no tenía derecho o posibilidad de hacer ciertas cosas”, reflexionó.
Y agregó: “Todo lo que ustedes desarrollaron superó todas las fronteras. No sé si existe otro programa de estas características a nivel nacional”.
Orosco también puso en valor el rol de las familias, que encontraron en la radio un motivo de orgullo al ver a sus hijos convertirse en comunicadores.
Ramón Taborda Strusiat: “Ustedes nos enseñan a nosotros”

Durante la transmisión, el periodista Ramón Taborda Strusiat destacó que el programa permitió que la sociedad fueguina conozca aún más el trabajo del CAAD y ayudó a romper estigmas.
“La Voz del CAAD contribuyó en Tierra del Fuego justamente a eso: a que más personas conozcan, a romper tabúes y estigmatizaciones”, señaló.
También recordó el fuerte acompañamiento comunitario que históricamente tuvo la institución:
“Cuando ustedes hacen campañas, la gente responde. Cuando compraron el móvil, toda la sociedad se prendió. La comunidad sabe lo que es el CAAD”.
Asimismo, destacó el enorme abanico de actividades que ofrece la institución, con más de medio centenar de talleres destinados al desarrollo personal y social de sus integrantes.
“El CAAD es la casa de ellos. Socializan, tienen amigos y nos enseñan mucho a nosotros”, expresó.
Diez años demostrando capacidades
Durante el encuentro, los propios integrantes del programa recordaron que “La Voz del CAAD” nació como un espacio para expresarse y demostrar capacidades, pero terminó convirtiéndose en una referencia comunitaria.
Entre anécdotas, recuerdos y agradecimientos, también destacaron el acompañamiento de la UTN durante todos estos años y el cuidado compartido de un espacio que sienten propio.
A diez años de aquel primer programa, aquella decisión de abrir un micrófono se transformó en mucho más que una transmisión radial: se convirtió en una herramienta de inclusión, autonomía y encuentro.
Porque como resume la propia esencia del CAAD, se trata de comprender que las personas pueden ser distintas, pero iguales.





















