El legislador de Provincia Grande planteó que, además de financiar herramientas de seguridad urbana, la provincia debería aprovechar los fondos disponibles para impulsar inversiones estructurales vinculadas a la producción y la autonomía energética. Propuso avanzar con una planta modular de fraccionamiento de gas en Tierra del Fuego y aseguró que permitiría ahorrar miles de millones en subsidios, generar empleo y agregar valor a los recursos fueguinos.
Ushuaia.- El legislador provincial Matías Lapadula, presidente del bloque Provincia Grande, se refirió al reciente convenio vinculado al uso de fondos del FAMP para la implementación de un sistema de vigilancia urbana y planteó la necesidad de ampliar el debate sobre el destino de esos recursos hacia proyectos estratégicos capaces de transformar la estructura económica de Tierra del Fuego.
Si bien aclaró que las inversiones en seguridad “pueden ser necesarias”, consideró que el verdadero desafío pasa por definir si la provincia aprovechará el financiamiento extraordinario únicamente para atender demandas coyunturales o si avanzará también en soluciones de largo plazo.
“Las inversiones en seguridad pueden ser necesarias y pueden hacerse. Nadie discute eso. El punto es otro: si contamos con financiamiento extraordinario, ¿por qué limitarnos a resolver la coyuntura y no aprovecharlo también para encarar soluciones de fondo?”, sostuvo el parlamentario.
En ese marco, Lapadula propuso impulsar proyectos de infraestructura energética orientados a reducir gastos estructurales, fortalecer la producción local y generar nuevas oportunidades económicas en la provincia. Entre las iniciativas mencionadas, destacó la posibilidad de instalar una planta modular de fraccionamiento de gas en Tierra del Fuego, destinada al abastecimiento interno y a reemplazar parte del gas envasado que actualmente llega desde el continente.
El legislador advirtió que el actual esquema de abastecimiento representa un costo muy elevado para el Estado nacional y cuestionó la dependencia logística que mantiene la provincia respecto de otras regiones del país.
“Hoy Tierra del Fuego destina recursos muy significativos todos los años para sostener el consumo de gas en zonas sin red. Eso no es un modelo sostenible. Con una inversión de escala razonable, se puede empezar a revertir esa situación, reducir subsidios y agregar valor en origen a nuestros recursos”, expresó.
En ese sentido, recordó que el Gobierno nacional destina más de 60 mil millones de pesos al subsidio del GLP y remarcó que gran parte de ese costo está asociado al transporte terrestre.
“Exportamos el gas fueguino para que vuelva desde Bahía Blanca en camiones. La mitad del precio que pagan los fueguinos y que subsidia el Estado es el transporte por tierra”, cuestionó.
Lapadula aseguró además que una planta de producción local de GLP permitiría no sólo disminuir el gasto público, sino también dinamizar la economía provincial a través de nuevas inversiones y generación de empleo.
“Hablamos de generación de empleo local, desarrollo de proveedores, movimiento económico interno y mayor autonomía energética. Es dinero que queda en la provincia y potencia su crecimiento”, señaló.
Según estimó, producir GLP en Tierra del Fuego para la venta de gas envasado podría representar “alrededor de 30 mil millones de pesos de ahorro para el Estado sólo durante el primer año”.
El legislador consideró además que este tipo de iniciativas encajan plenamente dentro de los objetivos para los cuales fue concebido el FAMP, como herramienta destinada a promover inversiones estratégicas y avanzar en la diversificación de la matriz productiva fueguina.
“Tenemos una oportunidad. Podemos ejecutar inversiones necesarias en el presente, pero al mismo tiempo planificar el futuro. Lo que no podemos hacer es quedarnos sólo en lo inmediato cuando tenemos la posibilidad de dar un salto estructural”, afirmó.
Finalmente, Lapadula convocó a abrir una discusión más amplia dentro de la Legislatura respecto al destino integral de los fondos disponibles y sostuvo que el debate no debería plantearse en términos excluyentes entre seguridad o producción.
“No se trata de una cosa o la otra. Se trata de pensar mejor. De usar bien los recursos y de empezar a construir una provincia con más producción, más trabajo y menos dependencia”, concluyó.





















