El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande cuestionó el avance de proyectos para habilitar galerías y paseos comerciales en pleno centro de la ciudad mediante excepciones municipales y reclamó mayor transparencia, controles y participación institucional. Alertó sobre la situación crítica del comercio local, aseguró que las ventas cayeron cerca de un 30% y remarcó que muchos comerciantes “venden autos o se endeudan para sostener empleados y alquileres”, mientras observan que algunos emprendimientos reciben tratamientos diferenciados.
Río Grande.- El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luís Iglesias, expresó fuertes cuestionamientos respecto al tratamiento de excepciones municipales para habilitar galerías y paseos comerciales en el centro de la ciudad y reclamó que exista igualdad de condiciones para todos los comerciantes, en medio de un escenario económico que definió como “muy delicado” para el sector.
Durante una extensa entrevista brindada a FM Del Pueblo, Iglesias dejó en claro la preocupación existente dentro de la entidad mercantil por el avance de iniciativas vinculadas a nuevos formatos comerciales en el denominado Centro Comercial La Plaza, particularmente a partir de proyectos que, según señaló, se estarían tratando por vía de excepción dentro del Concejo Deliberante.
El dirigente mercantil aclaró que la Cámara no se opone a las inversiones privadas ni a la apertura de nuevos emprendimientos, aunque advirtió que las reglas deben ser claras, transparentes y equitativas para todos los comerciantes de Río Grande.
“Estamos preocupados por esta forma de los tratamientos distintos porque no lo hicieron saber los comerciantes”, sostuvo Iglesias, quien remarcó que desde la Cámara vienen recibiendo numerosos reclamos de socios que enfrentan enormes dificultades para habilitar o mantener sus locales comerciales.
La polémica surgió a partir del tratamiento de un proyecto impulsado por el concejal Abregú, vinculado a la habilitación de una galería comercial dentro del casco céntrico de la ciudad.
Iglesias explicó que inicialmente la iniciativa se presentaba públicamente como “paseo comercial” o “paseo de compras”, aunque finalmente se utilizó la figura de “galería comercial” debido a que otras denominaciones no se encuentran contempladas dentro de las ordenanzas vigentes.
“En otro lado decían paseos, en otro lado no sé qué denominaciones extrañas estaban usando, pero como no es tan cuadrada en las ordenanzas vigentes ese tipo de cosas, le pusieron galería comercial”, indicó.
Aun así, aclaró que “hasta el momento no mantuvo una reunión formal con el concejal impulsor del proyecto, aunque adelantó que buscará mantener un encuentro para conocer en profundidad los alcances de la iniciativa”.
“No tuve la oportunidad de hablar con el concejal que lo presentó, que, por supuesto voy a tratar de hacerlo en el día de hoy”, señaló.
En paralelo, reconoció que “comprende la intención de quienes impulsan nuevos emprendimientos comerciales en un contexto económico complejo”.
“Yo no creo que sea la intención desvirtuar el centro, creo que la intención es ante el pedido de una persona que quiere tener este emprendimiento y mejorar la oportunidad de abrir un nuevo negocio, un nuevo trabajo”, manifestó.
Sin embargo, el titular de la Cámara insistió en que “el debate no puede reducirse únicamente a una habilitación puntual, sino que debe discutirse el modelo de ciudad y de centro comercial que Río Grande pretende construir”.
“Estamos hablando de qué ciudad queremos, quiénes somos nosotros los riograndenses y qué queremos hacer ahí”, afirmó.
Iglesias recordó que “el desarrollo del Centro Comercial La Plaza surgió a partir de un trabajo conjunto entre la Cámara de Comercio y el Municipio a comienzos de los años 2000, mediante un convenio que buscó ordenar y fortalecer el casco céntrico de la ciudad”.
“Nuestro presidente Diego Navarro firmó un convenio que se llamó Centro Comercial La Plaza. En ese momento tuvimos años haciendo aportes desde la Cámara, censando, estableciendo un itinerario y objetivos claros para tener un centro en Río Grande que antes no teníamos”, repasó.
Según explicó, ese acuerdo implicó durante años un trabajo técnico y urbanístico en conjunto con especialistas y con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), a través de un plan director que definía fortalezas, debilidades y criterios sobre el desarrollo del centro comercial.
“Hicimos intervenir a la gente de CAME durante 12 o 14 años con un plan director para todo esto, donde se decía que había que hacer y qué no había que hacer”, remarcó.
Por ese motivo, sostuvo que “la Cámara considera que debe existir una participación institucional en cualquier modificación importante vinculada al centro comercial de la ciudad”.
“Hay una vinculación directa entre la Cámara como vinculante con cualquier proyecto o resolución que se toma respecto de ese lugar”, señaló.
En ese contexto, Iglesias cuestionó la falta de información oficial y aseguró que “inicialmente desde el Concejo Deliberante les habían indicado informalmente que no existía ningún pedido de excepción presentado”.
“Radio pasillo nos decía que no había entrado ningún pedido de excepción para salir por resolución fuera de la normativa vigente”, expresó.
El dirigente mercantil aseguró que “la situación genera malestar entre los comerciantes tradicionales, que deben afrontar múltiples exigencias administrativas y elevados costos para sostener sus habilitaciones”.
“Tenemos socios con locales que no pueden habilitarlos porque les dicen esto o aquello de la normativa vigente, que tienen que presentar nuevos planos o contratar mediciones que les salen tres millones de pesos para hacer un croquis en el mismo lugar donde ya funcionaban”, cuestionó.
Y agregó que “a todos nosotros nos piden un montón de cosas y esto otro parece que por casualidad sale por excepción ante un pedido”.
Iglesias insistió en que “el problema central no es la apertura de nuevos comercios, sino la desigualdad en el tratamiento administrativo y fiscal”.
“Si presionan a todos, presionan a todos, las reglas del juego tienen que ser parejas”, afirmó.
En ese marco, también planteó dudas respecto a la modalidad de funcionamiento de estos nuevos espacios comerciales, especialmente en relación con la subdivisión de locales y el sistema de subalquiler de puestos.
“No es lo mismo un local con un seguro, con un matafuego y un responsable identificado, que otro donde dicen que van a subalquilar cincuenta puestos”, advirtió.
Además, consideró que el propietario principal debería asumir la responsabilidad total sobre lo que ocurra dentro del establecimiento y al respecto dijo que “el propietario es el responsable primario de todo lo que suceda dentro de su local o de los locales”, sostuvo.
El titular de la Cámara también reclamó mayores controles estatales y pidió la intervención de organismos provinciales y municipales vinculados a inspecciones, habilitaciones y fiscalización.
“Pedimos que, si se va a tratar esto en el Concejo, inviten a ARCA, al Ministerio de Trabajo y a todos los organismos pertinentes”, manifestó.
Para Iglesias, existen numerosos vacíos de control en distintos sectores comerciales de la ciudad, situación que consideró peligrosa tanto para consumidores como para comerciantes formales.
“Hay un montón de historias horribles y alguien tiene que hacerse cargo”, afirmó.
Incluso vinculó la discusión con otros problemas relacionados a la venta de productos sin controles adecuados, especialmente en rubros sensibles.
“Lo mismo pasa con las pinturas para chicos, con productos que vienen de cualquier lado y nadie controla nada”, señaló al mencionar advertencias realizadas recientemente por representantes del sector farmacéutico durante una reunión nacional.
“Se ponen cosas en la cara, en los párpados, y nadie controla quién vende eso”, alertó.
También mencionó situaciones similares con productos alimenticios y puestos informales.
“Pasa lo mismo con las salmonellas y los puestos extraños que no están verificados. Para eso está el Estado”, sostuvo.
En otro tramo de la entrevista, Iglesias reflejó la compleja realidad económica que atraviesa actualmente el comercio riograndense y reveló que la caída de ventas ronda el 30% en comparación con el año pasado.
“Nadie vende regular, estamos viendo un 30% menos que el año pasado”, aseguró.
Según describió, numerosos comerciantes se encuentran endeudados, vendiendo bienes personales o tomando créditos para poder sostener sus negocios y cumplir con salarios, alquileres e impuestos.
“Mucha gente está vendiendo autos, endeudándose, haciendo cualquier cosa para cumplir con sus empleados, con las intimaciones de ARCA, de la red o del banco”, indicó.
Esa situación, explicó, profundiza el enojo cuando perciben que determinados emprendimientos reciben flexibilizaciones o excepciones que otros no consiguen.
“Entonces quieren que otros no lo tengan. Y eso también es entendible”, señaló.
Pese a las críticas, Iglesias insistió en que la Cámara mantiene una posición abierta al diálogo y a la construcción de consensos.
“Nosotros estamos para sumar, no para volvernos locos”, afirmó.
Por último, sostuvo que “todo lo que sea para mejorar el centro comercial La Plaza, para nuestra Cámara, por supuesto que es bienvenido. Pero estas cosas tienen que estar prolijas”, concluyó.





















