El contador Ramón Gallardo, presidente de CAFUFAMA, integrante de FAIMA y de la Unión Industrial Argentina (UIA), además de asesor financiero de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande, defendió la adhesión de Tierra del Fuego al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. El empresario comenzó a difundir en redes sociales un spot explicativo sobre los alcances del régimen y sostuvo que puede funcionar en paralelo con el subrégimen industrial fueguino. Advirtió que otras provincias llevan ventaja en la búsqueda de inversiones y relacionó la necesidad de generar nuevos proyectos con la creciente falta de empleo en Río Grande. Al final de la nota se podrá ver el spot.
Río Grande, 19 de agosto de 2026.- El contador Ramón Gallardo volvió a plantear la necesidad de que Tierra del Fuego adhiera al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y aseguró que la herramienta podría abrir nuevas posibilidades de inversión y generación de empleo en una provincia que, según advirtió, atraviesa un escenario económico cada vez más complejo.
Gallardo, presidente de CAFUFAMA, integrante de FAIMA y de la Unión Industrial Argentina (UIA), además de asesor financiero de la Cámara de Comercio, Industria y Producción de Río Grande (CCIP), fue entrevistado en “La Mañana de la Tecno”, por Radio Universidad 93.5 MHz.
El contador explicó que recientemente comenzó a difundir en distintas redes sociales un spot de elaboración propia destinado a explicar de manera sencilla qué es el RIGI, cuáles son sus beneficios y qué posibilidades podría representar para Tierra del Fuego.
“Lo que hago es explicarle a la gente para que entienda lo que es el RIGI, a dónde apunta, qué beneficios puede alcanzar”, explicó.
“Cualquier herramienta que pueda crear empleo genuino”
Gallardo sostuvo que la posición favorable al régimen parte fundamentalmente de la necesidad de encontrar nuevas alternativas para generar actividad económica y puestos de trabajo.
En ese sentido, aseguró que acompañarán cualquier propuesta, independientemente de su origen político, siempre que pueda demostrar capacidad para producir empleo.
“Cualquier herramienta que pueda provocar o crear empleo genuino, como hemos luchado y hemos logrado que se aprobara la acuicultura, vamos a seguir insistiendo con esto”, señaló.
Incluso desafió a quienes cuestionan el RIGI a presentar alternativas.
“Si ustedes tienen un proyecto, más que de demagogia, que lo pongan sobre la mesa, que se lo vamos a apoyar”, afirmó.
Para Gallardo, la prioridad debería ser encontrar mecanismos capaces de reactivar particularmente la economía de Río Grande.
“Toda aquella iniciativa que pueda reactivar acá, fundamentalmente a Río Grande, la creación de empleo, la vamos a aplaudir. No es que seamos necios”, sostuvo.
El RIGI y el subrégimen industrial
Uno de los puntos centrales de la explicación de Gallardo fue la relación entre el RIGI y el régimen industrial establecido en Tierra del Fuego.
El contador sostuvo que no deberían considerarse necesariamente herramientas contrapuestas.
“Hoy vemos realmente el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones como una de las posibilidades que puede trabajar en paralelo con el subrégimen industrial”, explicó.
Gallardo recordó que, según su análisis, desde hace aproximadamente 23 años Nación no aprueba nuevos proyectos destinados a instalar fábricas bajo las condiciones promocionales del subrégimen fueguino.
Eso no significa, aclaró, que una compañía tenga prohibido radicarse en Tierra del Fuego, sino que una nueva inversión que quede fuera del esquema promocional debería afrontar condiciones impositivas diferentes.
Para el empresario, esa circunstancia reduce considerablemente los incentivos para que nuevas industrias decidan instalarse en la Isla.
El problema de las divisas
Gallardo también ofreció su interpretación respecto de las razones por las cuales sucesivos gobiernos nacionales evitaron habilitar nuevos proyectos industriales.
A su entender, uno de los principales condicionantes históricos fue la escasez de divisas.
Recordó que buena parte de la producción fueguina requiere componentes e insumos importados y, por lo tanto, demanda dólares para sostener el proceso productivo.
En particular, señaló que el sector electrónico importa una cantidad significativa de insumos mientras sus exportaciones son reducidas.
“El subrégimen electrónico exporta muy poquito, no exporta casi; requiere divisas y no exporta”, sintetizó.
Gallardo consideró que esta situación explica, al menos parcialmente, por qué diferentes administraciones nacionales limitaron durante años la incorporación de nuevos proyectos.
“Tenemos posibilidades”
A diferencia de ese modelo, Gallardo destacó que el RIGI apunta especialmente a inversiones de gran escala y proyectos con capacidad exportadora.
Según señaló, Tierra del Fuego reúne condiciones para desarrollar actividades comprendidas dentro de varios de los sectores contemplados por el régimen.
“Nosotros tenemos, de los ocho sectores, siete donde tenemos posibilidades”, aseguró.
Entre ellos mencionó particularmente petróleo y energía, aunque también destacó las oportunidades vinculadas con actividades tecnológicas y otros sectores productivos.
Para Gallardo, la orientación exportadora representa una diferencia sustancial porque permitiría que los propios proyectos contribuyan a generar divisas.
Tierra del Fuego llega con desventaja
El contador introdujo además una advertencia sobre los tiempos.
Aseguró que aun cuando la Legislatura Provincial aprobara próximamente la adhesión al RIGI, eso no significaría que las inversiones lleguen automáticamente.
“Por ahí se aprueba el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones y no viene nadie”, reconoció.
El problema, según explicó, es que otras jurisdicciones comenzaron mucho antes a promocionarse y buscar potenciales inversores.
“Las otras provincias, las que firmaron el Pacto de Mayo, que son 18 provincias más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, nos llevan casi dos años de ventaja en buscar inversiones. Nosotros todavía estamos en veremos si vamos a adherir o no”, cuestionó.
Gallardo sostuvo que esta demora constituye una de las principales preocupaciones del empresariado local.
“Esto se va a poner peor”
La defensa del RIGI también estuvo vinculada con el deterioro que Gallardo observa en la economía de Río Grande.
El contador manifestó preocupación por la falta de puestos laborales y aseguró que las dificultades comienzan a trasladarse a diferentes sectores de la actividad privada.
“Estas son las principales preocupaciones que tenemos como empresarios, fundamentalmente por la falta de puestos de trabajo que hay en Río Grande, y esto se va a poner peor. Lo sabemos, somos conscientes de que se va a poner peor”, advirtió.
Gallardo sostuvo además que comienzan a aparecer dificultades dentro de la cadena de pagos y mencionó los recientes despidos producidos en La Anónima en Río Grande y Tolhuin como otra señal del escenario que atraviesa el comercio.
El debate ambiental
Durante la entrevista también se abordaron las objeciones ambientales planteadas alrededor del régimen.
Gallardo sostuvo que no todas las actividades contempladas por el RIGI involucran necesariamente explotación de recursos naturales.
“El RIGI abarca ocho sectores”, recordó, y señaló que algunos de ellos están relacionados con actividades tecnológicas.
Para el contador, por esa razón no corresponde analizar todo el régimen exclusivamente desde la discusión ambiental.
No obstante, reconoció que determinadas actividades, como la minería, están sujetas a las restricciones establecidas por la legislación provincial y que cualquier inversión deberá ajustarse a las normas ambientales vigentes.
También recordó que Tierra del Fuego ya desarrolla actividades relacionadas con petróleo, gas y aprovechamiento forestal.
Gallardo también puso la mirada sobre los ferrocarriles
Sobre el final de la entrevista, Gallardo mencionó una reciente incorporación de las inversiones ferroviarias al esquema del RIGI y planteó las posibilidades que una herramienta semejante podría representar para la Patagonia.
La conversación derivó entonces hacia una histórica aspiración regional: el desarrollo de un ferrocarril transpatagónico.
Gallardo consideró que, ante la posibilidad de captar inversiones ferroviarias, representantes políticos de las provincias patagónicas deberían comenzar a trabajar conjuntamente para analizar proyectos de integración regional.
La propuesta, según planteó, podría involucrar a Tierra del Fuego junto con otras jurisdicciones del sur argentino.
Una discusión que volverá a la Legislatura
La eventual adhesión de Tierra del Fuego al RIGI continuará siendo motivo de discusión política.
Gallardo espera que el tema vuelva a ser considerado por la Legislatura y confía en que pueda reunir los votos necesarios.
Mientras tanto, decidió llevar la discusión también fuera del ámbito legislativo mediante material explicativo difundido en redes sociales.
Su planteo se resume en una idea: ante la imposibilidad de incorporar desde hace años nuevos proyectos al subrégimen industrial, Tierra del Fuego debería aprovechar otras herramientas capaces de atraer inversiones orientadas a la exportación y generar puestos de trabajo.
Para Gallardo, además, el tiempo constituye un factor determinante: mientras la provincia continúa discutiendo si adhiere o no, otras jurisdicciones argentinas ya se encuentran buscando los capitales que el régimen pretende atraer.





















