La compañía proyecta invertir hasta US$ 1.500 millones en nuevos pozos submarinos frente a las costas fueguinas. El desarrollo, denominado “Proyecto Alberdi”, profundizará la explotación de la Cuenca Marina Austral y aprovechará la infraestructura construida durante décadas en el mar y en el norte de la Isla. Después de Fénix, que produce desde 2024, la iniciativa representa una nueva apuesta de gran escala por el gas offshore de Tierra del Fuego.
Río Grande, 2 de octubre de 2026.- Tierra del Fuego vuelve a ocupar un lugar central dentro del mapa energético argentino. TotalEnergies anunció un nuevo proyecto de desarrollo de gas costa afuera que contempla una inversión de hasta US$ 1.500 millones y que llevará el nombre de “Proyecto Alberdi”.
El anuncio fue realizado en París por Patrick Pouyanné, presidente y CEO global de TotalEnergies, durante Argentina Week, luego de mantener una reunión con el presidente Javier Milei. Según explicó el ejecutivo, el nombre del nuevo desarrollo fue acordado con el mandatario argentino en homenaje a Juan Bautista Alberdi.
Pero detrás del volumen de la inversión y de su denominación existe para Tierra del Fuego un dato de mayor profundidad: Alberdi aparece como la próxima gran etapa de desarrollo de la Cuenca Marina Austral, donde la compañía opera desde hace casi cinco décadas.
Los primeros datos conocidos indican que el proyecto contempla entre tres y cinco nuevos pozos submarinos, utilizando tecnología que permitirá vincular la nueva producción con la infraestructura offshore ya existente. Los estudios se encuentran avanzados, aunque todavía no fueron difundidas públicamente las coordenadas definitivas ni la distancia exacta respecto de la costa fueguina.
Una inversión que supera ampliamente a Fénix

La dimensión del Proyecto Alberdi puede comprenderse al compararla con Fénix, la última gran incorporación al complejo gasífero offshore fueguino.
Fénix requirió una inversión superior a US$ 700 millones, comenzó a producir en septiembre de 2024 y tiene una capacidad máxima de 10 millones de metros cúbicos diarios de gas natural.
Alberdi contempla ahora hasta US$ 1.500 millones, más del doble del capital destinado a Fénix.
Sin embargo, ambos proyectos no deben entenderse como desarrollos aislados.
La importancia de Fénix radicó precisamente en su integración con la infraestructura que TotalEnergies y sus socios fueron construyendo durante décadas en la Cuenca Marina Austral. Alberdi avanzará sobre esa misma lógica: incorporar nuevos pozos y nueva producción aprovechando instalaciones que ya se encuentran operativas.
Fénix, la plataforma que marcó el camino
Fénix se encuentra aproximadamente a 60 kilómetros de la costa de Tierra del Fuego, en aguas de unos 70 metros de profundidad.
El desarrollo está compuesto por una plataforma automatizada sin dotación permanente y tres pozos horizontales.
El gas producido allí viaja por un gasoducto submarino de aproximadamente 36,5 kilómetros hasta la plataforma Vega Pléyade y posteriormente llega a Tierra del Fuego, donde es tratado en las instalaciones de Río Cullen y Cañadón Alfa, ambas operadas por TotalEnergies.
Esa red constituye uno de los principales activos con los que cuenta actualmente la Cuenca Marina Austral.
Alberdi podrá aprovechar parte de esa infraestructura, evitando la necesidad de construir desde cero todo un nuevo sistema de transporte y procesamiento.
Casi medio siglo de presencia en Tierra del Fuego
La relación de TotalEnergies con la provincia comenzó en 1978, precisamente a partir de la exploración offshore de la Cuenca Marina Austral.
Actualmente, TotalEnergies posee una participación operada del 37,5% en CMA-1, junto a Harbour Energy, también con el 37,5%, y Pan American Energy, con el 25%.
Dentro de este sistema se encuentran campos offshore como Hidra, Carina, Aries, Vega Pléyade y Fénix, además de instalaciones en tierra.
Es decir que Alberdi no comienza desde una hoja en blanco.
Se incorporará a un complejo energético construido durante décadas y cuya infraestructura atraviesa el mar, llega hasta la costa norte de Tierra del Fuego y continúa posteriormente hacia el sistema nacional de transporte de gas.
De sostener la producción a buscar una nueva expansión
Fénix nació con un objetivo central: compensar la declinación natural de los campos maduros y sostener el nivel de producción de la Cuenca Marina Austral.
Cuando comenzó a producir en septiembre de 2024, TotalEnergies explicó que el proyecto permitiría mantener la meseta de producción gasífera de Tierra del Fuego y contribuir al abastecimiento del mercado argentino.
Alberdi representa ahora el siguiente movimiento.
La incorporación de entre tres y cinco nuevos pozos submarinos apunta nuevamente a sumar reservas productivas al sistema y prolongar la vida útil de una cuenca que constituye una pieza histórica de la producción energética fueguina.
Por eso, más que reemplazarse, Fénix y Alberdi se complementan.
Fénix aportó una nueva plataforma, tres pozos y capacidad de hasta 10 millones de metros cúbicos diarios. Alberdi buscará aprovechar esa red y otras instalaciones existentes para incorporar nuevos volúmenes de gas.
Río Cullen y Cañadón Alfa, el vínculo del offshore con la Isla
Desde una perspectiva fueguina, otra de las claves del anuncio está en tierra firme.
La producción offshore no termina en las plataformas.
El gas extraído en el mar llega a las instalaciones ubicadas en el norte provincial, especialmente Río Cullen y Cañadón Alfa, donde se realiza su tratamiento antes de incorporarlo al sistema de transporte.
La propia TotalEnergies destaca que esa infraestructura constituye una de las ventajas competitivas de sus proyectos fueguinos: permite conectar nuevos desarrollos con instalaciones existentes y reducir tanto costos como tiempos de ejecución.
Fénix fue desarrollado precisamente bajo ese concepto y Alberdi profundizará ese modelo de integración.
Una de las mayores inversiones recientes vinculadas a Tierra del Fuego
Los hasta US$ 1.500 millones anunciados convierten a Alberdi, si finalmente se ejecuta en la escala prevista, en una de las mayores inversiones recientes asociadas directamente a la producción hidrocarburífera de Tierra del Fuego.
La cifra adquiere mayor dimensión al recordar que Fénix requirió algo más de US$ 700 millones.
Además, el proyecto fueguino forma parte de una cartera mucho mayor presentada por TotalEnergies para Argentina.
Pouyanné anunció proyectos por cerca de US$ 10.000 millones, distribuidos entre el desarrollo gasífero offshore de Tierra del Fuego y distintas iniciativas en Vaca Muerta. La compañía prevé inversiones de varios miles de millones de dólares para incrementar la producción de gas en Aguada Pichana Este y desarrollar petróleo no convencional en San Roque, Neuquén.
En ese contexto, el CEO de TotalEnergies destacó los cambios regulatorios implementados en Argentina y mencionó especialmente la posibilidad de girar dividendos y las condiciones generadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El proyecto que las fuentes consultadas identifican específicamente para su presentación bajo ese régimen es el desarrollo petrolero de San Roque, en Neuquén.
Tierra del Fuego mantiene un lugar estratégico en el mapa gasífero
El anuncio también ratifica una característica que muchas veces queda eclipsada frente al crecimiento de Vaca Muerta: Tierra del Fuego continúa siendo una provincia estratégica para el abastecimiento de gas natural de Argentina.
TotalEnergies opera alrededor del 25% de la producción gasífera nacional y la Cuenca Marina Austral constituye una parte fundamental de ese volumen.
Fénix, por sí solo, posee capacidad para producir hasta 10 millones de metros cúbicos diarios.
Alberdi busca ahora extender ese horizonte.
Todavía restan conocerse aspectos centrales del proyecto: la ubicación definitiva de los pozos, el cronograma de perforación, los volúmenes esperados de producción, la participación de proveedores y trabajadores locales y las etapas concretas de ejecución.
Pero el anuncio realizado en París vuelve a colocar a las aguas frente a Tierra del Fuego en el centro de las próximas inversiones energéticas del país.
Después de Fénix, TotalEnergies vuelve a mirar hacia el extremo austral para su próxima gran apuesta offshore: hasta US$ 1.500 millones para continuar desarrollando gas desde el subsuelo del Mar Argentino frente a las costas fueguinas.





















