El cónsul de Chile en Río Grande y Tolhuin, licenciado Julio Villarroel Alarcón, presentó el amplio programa preparado para celebrar las Fiestas Patrias chilenas, que se extenderá durante cuatro jornadas con propuestas culturales, protocolares, recreativas y religiosas, algunas de ellas impulsadas por ACHER. La gala “Esperando al 18” agotó sus 431 localidades. El diplomático, que cumple su primera destinación fuera de Chile, destacó los profundos vínculos históricos, familiares y culturales existentes a ambos lados de la frontera.
Río Grande, 15 de septiembre de 2026.- La comunidad chilena de Río Grande se prepara para vivir cuatro intensas jornadas con motivo de las Fiestas Patrias, con una programación que comenzará el jueves 17 y se extenderá hasta el domingo 20 de septiembre, incluyendo música, danzas, actos oficiales, juegos tradicionales, encuentros comunitarios y una celebración religiosa.
El cónsul de Chile en Río Grande y Tolhuin, licenciado Julio Villarroel Alarcón, brindó detalles de las actividades durante una entrevista en el programa “Está Pasando”, conducido por Jorge “el Pulpo” Águila por FM After 103.7.
Villarroel explicó que buscó trasladar a Río Grande parte del espíritu con el que tradicionalmente se vive septiembre en Chile, donde las celebraciones exceden ampliamente las jornadas centrales del 18 y 19.
En el caso del 18, la actividad de la mañana es en ACHER (Asociación Chilena y Hermanos), lo mismo la actividad de la noche. Del 19 en la noche, lo organiza ACHER
“Las Fiestas Patrias en Chile no son el hito de cantar el Himno Nacional, porque eso lo podemos cantar todos los días. Es el ambiente que se genera. Es hermandad”, definió.
El diplomático, criado en Valparaíso, recordó que en esa ciudad las tradicionales fondas se desarrollan desde hace alrededor de dos siglos en el Parque Alejo Barrios, en Playa Ancha, y señaló que septiembre atraviesa prácticamente toda la vida social chilena.
“Uno está celebrando desde el día 1 hasta el día 30”, explicó, mencionando encuentros laborales y familiares, actividades escolares, presentaciones folclóricas y otras expresiones populares.
“Esperando al 18”, con localidades agotadas
La programación en Río Grande comenzará el miércoles 17 a las 21 horas con la gala folclórica “Esperando al 18”, en la Casa de la Cultura.
La convocatoria superó las expectativas del propio Consulado: las 431 localidades disponibles quedaron totalmente reservadas.
“La convocatoria fue maravillosa”, destacó Villarroel.
La actividad contará además con la presencia del Club de Cueca Los Márquez, proveniente de Porvenir, cuyos integrantes permanecerán en Río Grande para participar también de los festejos del día siguiente.
Villarroel explicó que durante las semanas previas recorrió personalmente distintas organizaciones de la comunidad para convocarlas a participar. Entre ellas mencionó al Centro de Antiguos Pobladores, Club O’Higgins, Raíces y Hermandad, Hogar de Ancianos San Vicente de Paul y la Capilla Jesús Nazareno.
Desde su llegada a Río Grande, hace aproximadamente seis meses, el diplomático aseguró haber mantenido unas 50 reuniones protocolares y comunitarias, como parte de una modalidad de trabajo orientada a mantener contacto directo con los vecinos.
El 18, acto central y Noche de Chilenidad
El viernes 18, jornada central de las Fiestas Patrias, las actividades comenzarán a las 9 de la mañana con el izamiento de las banderas.
A las 12 se desarrollará el acto central en el Monumento al General San Martín, organizado por el Consulado con acompañamiento del Municipio de Río Grande.
Durante la ceremonia se interpretarán los himnos de Argentina y Chile, además de la Marcha de Malvinas, y posteriormente se realizará el tradicional esquinazo.
Participarán Raíces y Hermandad, el Club de Cueca Los Márquez y el conjunto folclórico Entre Fronteras.
Villarroel anticipó además que habrá sorpresas y pidió a quienes concurran que permanezcan hasta la finalización del acto.
Por la noche continuará la celebración con una Noche de Chilenidad, concebida como un espacio de encuentro para que los integrantes de la comunidad puedan compartir gastronomía, música y las tradiciones propias de las Fiestas Patrias.
“El objetivo es que haya un lugar donde la gente pueda reunirse con sus compatriotas o con sus vecinos que además comparten nuestra cultura”, explicó el cónsul.
Juegos tradicionales en uno de los barrios históricos
Las actividades continuarán el sábado 19 con una visita del cónsul y miembros de la comunidad chilena al Hogar de Ancianos San Vicente de Paul, cuyos residentes podrán compartir también la celebración patria.
Por la tarde, entre las 15 y las 18:30 horas, se desarrollará una jornada de juegos típicos chilenos en el gimnasio Juan Manuel de Rosas.
La elección del sector no es casual. Villarroel destacó que se trata de una zona fuertemente vinculada con las primeras familias chilenas que se establecieron en Río Grande.
La propuesta estará destinada tanto a adultos como a niños y buscará recuperar juegos tradicionales.
“No hay inflables, porque los inflables no existían cuando estaban nuestros abuelos”, explicó entre risas el diplomático.
Entre las propuestas aparecerán juegos que poseen variantes similares a ambos lados de la frontera, como la rana —conocida en Argentina como sapo— y el luche, equivalente a la rayuela.
También habrá premios y regalos, chocolate caliente para los niños y el tradicional navegado para los adultos.
La Cruz Roja Argentina tendrá además presencia durante la jornada para difundir su campaña vinculada con los migrantes.
Por la noche se desarrollará una gran fonda chilena con participación de artistas invitados desde Porvenir y músicos locales.
Villarroel recordó que las Fiestas Patrias no están atravesadas únicamente por la cueca.
“La segunda música nacional, como decimos nosotros, es la cumbia”, comentó, destacando incluso la enorme popularidad que poseen en Chile grupos argentinos del género.
Oración por Chile
La programación oficial concluirá el domingo 20 a las 15 horas con la celebración denominada “Oración por Chile”, organizada en el ámbito de la Parroquia Virgen del Carmen.
Debido a la cantidad de asistentes que se espera recibir, la ceremonia se desarrollará en el gimnasio ubicado junto al templo.
Villarroel explicó que la devoción chilena por la Virgen del Carmen posee profundas raíces históricas y recordó que en 1923 fue proclamada patrona y reina de la República de Chile.
La ceremonia concluirá también con un esquinazo y una presentación folclórica.
“Las culturas se van mezclando”
Más allá del cronograma de actividades, Villarroel reflexionó sobre los vínculos existentes entre las comunidades patagónicas y destacó especialmente la influencia de la inmigración proveniente de Chiloé.
“Hay que pensar en la gran migración que llegó principalmente de Chiloé hacia la Patagonia, y Tierra del Fuego no es la excepción”, explicó.
El cónsul señaló que esa historia puede observarse tanto en Río Grande como en Porvenir, Punta Arenas y Río Gallegos.
“Con los años las culturas se van mezclando y ya no lo ves como extraño”, sostuvo.
Su primera misión fuera de Chile
La entrevista permitió además conocer parte de la historia del nuevo representante consular.
Villarroel tiene 34 años y Río Grande constituye su primera destinación diplomática fuera de Chile. Ingresó hace cinco años al Ministerio de Relaciones Exteriores y explicó que los cónsules pertenecen al servicio exterior de carrera y no ocupan cargos políticos.
Nació en Puerto Aysén, aunque vivió allí solamente durante su primer mes de vida y posteriormente se crió en Valparaíso.
Es licenciado en Ciencias de la Administración de Empresas, ingeniero comercial y posee un magíster en Relaciones Internacionales. Ingresó mediante concurso público a la Academia Diplomática de Chile.
“Esto no es sólo un trabajo, es un estilo de vida”, expresó al describir una carrera que implica permanentes traslados y que también involucra a las familias de los funcionarios.
Villarroel explicó que los diplomáticos chilenos cumplen ciclos de cinco años en el exterior y posteriormente regresan durante dos años a su país, aunque esos cinco años pueden repartirse entre diferentes destinos.
El Consulado chileno de Río Grande tiene, además, una larga historia: según recordó Villarroel, funciona desde 1920.
Un Consulado también al servicio de argentinos
Finalmente, el diplomático destacó que la representación consular no trabaja exclusivamente con ciudadanos chilenos.
“Nosotros también prestamos servicio a argentinos”, aclaró.
La particular situación geográfica de Tierra del Fuego hace que numerosos trámites relacionados con el tránsito terrestre hacia el continente involucren necesariamente a ambos países.
Villarroel sostuvo que mantener una buena relación institucional y comunitaria permite precisamente mejorar esa asistencia y recordó que la realidad fronteriza funciona en ambos sentidos: así como los fueguinos argentinos necesitan atravesar Chile para viajar por tierra hacia el norte, quienes parten desde Punta Arenas también deben ingresar a territorio argentino para continuar posteriormente hacia el resto de Chile.
De esta manera, el nuevo cónsul busca que su primera celebración de Fiestas Patrias en Río Grande trascienda los actos protocolares y se transforme en un encuentro abierto con una comunidad que forma parte de la historia y la identidad de la ciudad.





















