El senador Agustín Coto destacó los avances proyectados para la Base Naval Integrada de Ushuaia y la consolidación del Polo Logístico Antártico. Según precisó, la primera etapa de las obras comenzará a principios de 2027, con un muelle de aproximadamente 585 metros y trabajos simultáneos que permitirían alcanzar plena capacidad operativa hacia mediados de 2029. El proyecto contempla recibir al rompehielos ARA Almirante Irízar, al Transporte Polar y otras unidades de la Armada, además de relocalizar la Base Naval Austral y construir viviendas para el personal.
Ushuaia, 13 de septiembre de 2026.- El senador nacional Agustín Coto aseguró que Tierra del Fuego está recuperando un lugar central dentro de la estrategia argentina en el Atlántico Sur y la Antártida, al destacar la decisión del Gobierno nacional de avanzar con la Base Naval Integrada de Ushuaia y el desarrollo del Polo Logístico Antártico.
Las declaraciones del senador de La Libertad Avanza se produjeron luego de acompañar la visita a Ushuaia del ministro de Defensa de la Nación, Carlos Presti, y del canciller Pablo Quirno, quienes recorrieron el predio donde se desarrollará la infraestructura y mantuvieron reuniones con autoridades provinciales.
Coto vinculó los avances con los anuncios realizados por el presidente Javier Milei y sostuvo que la asignación de recursos y la presencia de funcionarios nacionales representan pasos concretos hacia la ejecución del proyecto.
“Tierra del Fuego vuelve a ocupar el lugar estratégico que le corresponde en la Argentina”, afirmó.
Control del Atlántico Sur, Malvinas y proyección antártica
Para Coto, la Base Naval Integrada excede ampliamente la construcción de nueva infraestructura militar en Ushuaia y debe analizarse por su importancia estratégica para el país.
“Se consolida la decisión de avanzar lo más rápido posible en la Base Naval Integrada, que tiene un valor muy particular para nosotros como ciudad y como provincia”, señaló.
El senador sostuvo que el proyecto “nos posiciona en el control del Atlántico, la defensa de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas y la transformación en un verdadero Polo Logístico Antártico”.
La iniciativa adquiere de esta manera una triple dimensión: fortalecer las capacidades navales argentinas en el extremo sur, incrementar la presencia nacional en un área vinculada directamente con la Cuestión Malvinas y desarrollar en Ushuaia una infraestructura capaz de potenciar las operaciones hacia la Antártida.
Coto: “No se trata solamente de anuncios”
El legislador destacó además que existe un amplio consenso político, institucional y social en Tierra del Fuego acerca de la importancia de concretar la Base Naval Integrada.
“No se trata solamente de anuncios, sino de una decisión que ya está dando pasos concretos con esta visita, con la asignación de recursos nacionales y con la proyección de hacerlo realidad”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que el desarrollo de infraestructura estratégica representa el tipo de política que la provincia necesita.
“Una agenda nacional que piensa a Tierra del Fuego con infraestructura, es la agenda que se necesita”, expresó Coto.
Un muelle de alrededor de 585 metros
Uno de los aspectos más relevantes de la información difundida por el senador es el cronograma previsto para la ejecución de las obras, que permite conocer con mayor precisión cómo se proyecta desarrollar la Base Naval Integrada durante los próximos tres años.
La primera etapa comenzaría a principios de 2027 y contempla la construcción de un muelle cuya extensión final será de aproximadamente 585 metros.
La ejecución demandaría entre 30 y 36 meses, aunque el proyecto prevé que la infraestructura comience a utilizarse antes de su finalización completa.
Según la planificación informada, después de los primeros 18 meses de trabajos se espera alcanzar aproximadamente un 40% de avance, lo que permitiría habilitar los primeros 240 metros de muelle con servicios.
Ese sector podría comenzar a recibir las lanchas pertenecientes a la División de Patrullado Austral del Área Naval Austral, que actualmente utilizan el muelle auxiliar ubicado en el centro de Ushuaia.
Servicios marítimos y urbanización del predio
La construcción del muelle estará acompañada por otras obras necesarias para garantizar su funcionamiento.
Está previsto levantar un edificio de servicios marítimos, considerado fundamental para la operatividad de la infraestructura, y avanzar simultáneamente con la urbanización integral del predio.
Esto implicará dotar al sector de redes de agua, energía eléctrica, gas y conectividad, generando las condiciones necesarias para el posterior funcionamiento de las instalaciones navales y logísticas.
Paralelamente, hacia mediados de 2027 se proyecta iniciar las obras específicamente destinadas a la logística antártica.
El objetivo es que ambos frentes de trabajo avancen simultáneamente para alcanzar una instancia sustancial de finalización hacia mediados de 2029.
El rompehielos Irízar podrá operar desde la nueva Base
Una de las consecuencias más significativas de la nueva infraestructura será la posibilidad de trasladar operaciones navales que actualmente deben realizarse desde el puerto comercial de Ushuaia.
Una vez concluida esa etapa del proyecto, la Base Naval Integrada estará en condiciones de recibir al rompehielos ARA Almirante Irízar, que actualmente utiliza el muelle comercial de la ciudad.
También podrá operar allí el Transporte Polar y otras unidades de la Armada Argentina que requieran utilizar instalaciones navales en Ushuaia.
Esto permitirá diferenciar progresivamente las operaciones militares y antárticas de la actividad comercial que actualmente converge sobre la infraestructura portuaria existente.
Relocalización de la Base Naval Austral y viviendas
El proyecto contempla además distintas etapas posteriores. Para 2028 está previsto avanzar en la relocalización de la actual Base Naval Austral hacia el nuevo complejo.
Finalmente, durante 2029 se proyecta la construcción de viviendas destinadas al personal, completando una infraestructura concebida no solamente como muelle, sino como un complejo naval y logístico de mayor escala.
De cumplirse el cronograma planteado, el período comprendido entre 2027 y 2029 concentrará las principales obras: construcción y puesta en servicio progresiva del muelle, infraestructura para logística antártica, servicios, urbanización, traslado de instalaciones navales y viviendas.
De la decisión política al desafío de cumplir los plazos
Las precisiones conocidas ahora permiten avanzar un paso respecto de los anuncios generales sobre la reactivación de la Base Naval Integrada: aparece por primera vez un horizonte concreto de obras, etapas y capacidades operativas previstas entre 2027 y 2029.
Para Coto, el proyecto forma parte de una definición estratégica más amplia que vuelve a colocar a Tierra del Fuego en el centro de las políticas vinculadas con el Atlántico Sur y la Antártida.
La magnitud de la iniciativa convierte ahora al cumplimiento del cronograma y a la continuidad de su financiamiento en aspectos centrales para que la Base Naval Integrada pueda finalmente materializarse después de décadas de proyectos y reclamos fueguinos.
Si las etapas previstas se concretan, Ushuaia contará hacia finales de esta década con una infraestructura naval capaz de recibir a las principales unidades de la Armada que operan en el extremo sur y fortalecer su condición de plataforma argentina hacia la Antártida.





















