La vicepresidente de CAME y vicepresidente de la Cámara de Comercio y otras Actividades Empresarias de Ushuaia, Claudia Fernández y el ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, y representaron a Tierra del Fuego en el primer encuentro del Consejo Patagónico de Desarrollo Económico. Las provincias de la región buscan avanzar en una agenda común frente a desafíos compartidos como la caída del consumo y el empleo, las dificultades logísticas y de conectividad, y la necesidad de ampliar los mercados para la producción patagónica.
Buenos Aires, 14 de agosto de 2026.– Tierra del Fuego participó del primer encuentro del Consejo Patagónico de Desarrollo Económico, realizado en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), donde representantes de las seis provincias de la región comenzaron a delinear una estrategia conjunta destinada a fortalecer la producción, mejorar la logística, generar nuevas oportunidades comerciales y consolidar una agenda común de desarrollo.
Del encuentro participaron representantes de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa. Por la provincia fueguina estuvieron presentes el ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, y la vicepresidente tercera de CAME y vicepresidente de la Cámara de Comercio y otras Actividades Empresarias de Ushuaia, Claudia Fernández.
La jornada permitió que cada jurisdicción realizara una síntesis de las principales líneas de trabajo que desarrolla en materia productiva y expusiera las dificultades que enfrenta cada territorio, con el objetivo de identificar problemáticas comunes y avanzar en respuestas regionales.
Devita: una agenda regional frente a problemas comunes
En representación del Gobierno fueguino, Francisco Devita expuso sobre la situación productiva de Tierra del Fuego y puso especial énfasis en la industria y en las actividades acuícolas, ganaderas y agrícolas.
El Ministro calificó el encuentro como “muy interesante” y destacó como uno de sus principales objetivos la posibilidad de construir “una agenda de desarrollo regional que permita abordar de manera conjunta problemáticas que atraviesan a las distintas provincias”.
“Hay muchas particularidades que se replican en cada una de las provincias y eso hace que podamos armar una agenda conjunta de cara al futuro, para trabajar no solo en aspectos que se puedan proponer en materia legislativa, sino también en acciones concretas en el desarrollo ganadero, agrícola y del turismo regional”, señaló.
Devita consideró que la coordinación entre las provincias puede permitir no solamente avanzar en planteos institucionales y legislativos comunes, sino también intercambiar experiencias y recuperar estrategias que hayan dado resultados en otros puntos de la Patagonia.
Logística y conectividad, dos de los principales desafíos
Uno de los puntos centrales planteados por el funcionario fueguino estuvo relacionado con las dificultades que enfrenta la Patagonia en materia de conectividad y logística, dos factores que condicionan las posibilidades de crecimiento y comercialización de las producciones regionales.
“Claramente no tenemos hoy una vinculación entre las mismas provincias con rutas aéreas; siempre tenemos que venir a Buenos Aires. Tenemos muchos desafíos por delante, ante un panorama de caída del consumo y de baja del empleo”, sostuvo Devita.
También remarcó la necesidad de encontrar alternativas para facilitar la llegada de los productos patagónicos a nuevos mercados.
“Los patagónicos no tenemos buena logística para acercar nuestras producciones a otros puntos de venta. Tenemos que hablar de la estrategia en la logística”, afirmó.
En ese sentido, el Consejo comenzó a plantearse como un ámbito desde el cual las provincias podrán analizar experiencias, herramientas y estrategias comunes para reducir las dificultades derivadas de las grandes distancias y mejorar la capacidad de comercialización.
Fernández: “Juntas podemos ampliar” los mercados
Desde el sector empresarial, Claudia Fernández valoró especialmente la conformación del espacio regional y destacó las posibilidades que ofrece la articulación entre las provincias y las herramientas disponibles dentro de CAME.
“Fue una reunión sumamente productiva. Creo que es la forma, el modo y la posibilidad de cada una de nuestras provincias de salir, no solamente al mercado local, que es limitado. Juntas podemos ampliar esto, aprovechando las herramientas que tiene CAME, las capacitaciones y las rondas de negocios”, expresó.
Fernández consideró que la coordinación regional puede permitir que las empresas patagónicas trasciendan las limitaciones propias de sus mercados locales y accedan a nuevas oportunidades comerciales.
En ese marco, las capacitaciones, rondas de negocios y herramientas de vinculación empresarial de CAME aparecen como instrumentos que podrían acompañar una estrategia de integración productiva entre las seis provincias.
Fortalecer la “marca Patagonia”
Otro de los ejes planteados durante el encuentro fue la necesidad de construir y consolidar una identidad económica regional que permita posicionar con mayor fuerza los productos y servicios del sur argentino.
“Es importante que podamos fortalecer la marca Patagonia y que sirva como identificación al mundo. Todo es necesario y todo se puede realizar porque tenemos instituciones que nos unen”, sostuvo Fernández.
La dirigente empresarial planteó así la posibilidad de aprovechar el reconocimiento que posee la Patagonia para generar una identificación común que contribuya a potenciar las producciones, servicios y actividades económicas de cada provincia.
Mayor representación de las provincias del sur
Fernández también remarcó que la articulación entre las jurisdicciones patagónicas puede otorgarles mayor capacidad para plantear sus necesidades ante los ámbitos de decisión nacional.
“Si las provincias patagónicas no nos unimos y trabajamos juntas, no somos escuchadas. Juntas es posible”, afirmó.
De esta manera, el primer encuentro del Consejo Patagónico de Desarrollo Económico dejó planteada una agenda que incluye producción, industria, ganadería, agricultura, acuicultura, turismo, logística, conectividad, comercialización y posicionamiento regional, además de la posibilidad de impulsar propuestas legislativas y acciones coordinadas entre los gobiernos y el sector privado.
La participación conjunta de Francisco Devita y Claudia Fernández permitió que Tierra del Fuego llevara al nuevo ámbito patagónico tanto la perspectiva del sector público como la del empresariado, en un escenario atravesado por dificultades en el consumo y el empleo y por el desafío histórico que representan las distancias y los costos logísticos para las economías del sur del país.





















