El contador fueguino cuestionó la falta de planificación de la dirigencia política y advirtió que Tierra del Fuego “está paralizada”. Ramón Gallardo sostuvo que el régimen industrial depende de dólares que el país no tiene y planteó que la única salida posible es diversificar la economía provincial mediante inversiones vinculadas al RIGI.
Río Grande.- El contador fueguino Ramón Gallardo, presidente de la Cámara Fueguina de la Madera, lanzó duras críticas hacia la dirigencia política provincial y nacional al advertir que Tierra del Fuego atraviesa un escenario de “parálisis” económica y social, marcado por el crecimiento de la pobreza, la falta de empleo privado y la ausencia de una estrategia de desarrollo de largo plazo.
En diálogo con el programa “La Mañana de la Tecno”, que se emite por Radio Universidad 93.5 MHz, Gallardo sostuvo que la provincia necesita “ampliar su matriz productiva” y defendió la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como “la única herramienta” disponible para atraer inversiones y generar empleo.
“Necesitamos trabajo, necesitamos crear fuentes de trabajo y no esta parálisis que tiene Tierra del Fuego, fundamentalmente Río Grande”, expresó el titular de CAFUFAMA.
“El régimen industrial depende de dólares que la Argentina no tiene”
Durante la entrevista, Gallardo realizó un extenso análisis histórico y económico sobre el subrégimen industrial fueguino y afirmó que, más allá de las discusiones ideológicas, el principal problema estructural radica en la falta de divisas de la Argentina.
Según explicó, desde el Decreto 490 de 2003 prácticamente no se habilitaron nuevas empresas dentro del régimen promocional, salvo excepciones puntuales vinculadas a rubros específicos.
“Todos los gobiernos fueron modificando, limitando y condicionando la instalación de nuevas empresas”, señaló.
Sin embargo, aclaró que esa situación no obedeció necesariamente a una decisión política contra Tierra del Fuego, sino a la crisis permanente de reservas del país.
“No es cuestión de voluntad. No tienen dólares y nosotros requerimos dólares para funcionar”, remarcó.
Gallardo recordó que el régimen industrial fueguino necesita importar insumos para sostener la producción electrónica y detalló cifras vinculadas a las importaciones de la provincia y el estado de las reservas nacionales.
Indicó que en 2022 Tierra del Fuego importó más de 3.850 millones de dólares, mientras la Argentina tenía reservas negativas por unos 7.000 millones. En 2023, las importaciones alcanzaron los 3.384 millones de dólares, en un contexto donde las reservas negativas rondaban los 11.200 millones.
“El régimen industrial utiliza muchas divisas y no genera exportaciones equivalentes”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que las exportaciones fueguinas representan una porción muy inferior respecto de las importaciones y explicó que la mayor parte proviene del petróleo, el gas y productos pesqueros, mientras que la industria electrónica aporta un porcentaje mínimo. “No podemos seguir fantaseando. Tenemos que ser realistas”, enfatizó.
Defensa de la Ley 19.640 y críticas a la dirigencia
Gallardo también reivindicó el origen estratégico y geopolítico de la Ley 19.640, sancionada durante el gobierno militar, al considerar que permitió poblar y consolidar la soberanía argentina en el extremo sur del país.
“La ley fue sancionada buscando que se habite Tierra del Fuego con argentinos”, afirmó.
No obstante, insistió en que el modelo necesita aggiornarse y complementarse con nuevas actividades económicas capaces de generar exportaciones y empleo genuino.
En ese marco, cuestionó a la dirigencia política provincial por priorizar las disputas electorales por encima de los problemas económicos actuales.
“Todos están mirando el 2027: quién va a ser intendente, quién va a ser gobernador, en lugar de mirar cómo está hoy la persona que vive en Río Grande y no tiene trabajo”, disparó.
Además, alertó sobre el crecimiento sostenido del empleo público desde la provincialización y sostuvo que el Estado no puede continuar absorbiendo la demanda laboral.
“El empleo público creció un 340% mientras la población aumentó un 154%”, indicó.
“El RIGI es la única herramienta que tenemos hoy”
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la defensa explícita del RIGI, iniciativa nacional que todavía divide aguas en la política fueguina y cuyo debate continúa abierto en la Legislatura provincial.
Gallardo afirmó que el régimen puede convertirse en una oportunidad para atraer inversiones vinculadas a infraestructura, tecnología, energía, turismo e industrialización de recursos estratégicos.
“El RIGI no solamente apunta a recursos naturales. También apunta a tecnología, inteligencia artificial, infraestructura y turismo”, explicó.
Asimismo, destacó proyectos vinculados al parque eólico, al hidrógeno verde y a la posibilidad de desarrollar infraestructura energética y logística en la provincia.
Según sostuvo, la diferencia central entre el RIGI y el actual esquema industrial es que los proyectos aprobados deberán generar exportaciones futuras.
“El objetivo es que sean exportadoras, si no, no se aprueba el proyecto”, remarcó.
Gallardo también se refirió a la posibilidad de industrializar recursos provinciales, especialmente en el sector pesquero, y cuestionó el histórico esquema extractivo.
“No puede ser que acá se lleven el calamar sin industrializarlo”, planteó, recordando la presencia de cientos de barcos extranjeros operando en el Atlántico Sur.
“Llegamos tarde a la competencia por inversiones”
Sobre el final de la entrevista, el contador advirtió que Tierra del Fuego llega tarde al escenario nacional de competencia por inversiones, debido a que otras provincias ya se adhirieron al RIGI hace más de un año.
“Salimos en el puesto 19, corriendo una carrera que nos lleva un año y medio de ventaja”, señaló.
En ese contexto, pidió dejar de lado las diferencias ideológicas y avanzar rápidamente en la adhesión provincial.
“Corten la ideología y piensen en la provincia de Tierra del Fuego”, reclamó.
Gallardo sostuvo además que la aprobación del régimen no implicará automáticamente una lluvia de inversiones, aunque consideró que rechazarlo dejaría a la provincia fuera de competencia frente a otras jurisdicciones.
“No creo que lluevan inversiones, pero si no entramos, directamente no competimos”, concluyó.





















