La ministra Sonia Castiglione confirmó que la empresa no se presentó a múltiples audiencias, cuestionó el pedido de quiebra y alertó por la pérdida sostenida de empleo en la provincia. Señaló que la ausencia de directivos con poder de decisión limita la intervención administrativa y podría trasladar el conflicto al ámbito judicial.
Río Grande.– En diálogo con FM La Isla, la ministra de Trabajo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione, expresó una “tremenda preocupación” por la situación de la empresa Aires del Sur y por el escenario laboral general de la provincia, en medio de salarios impagos, conflictos gremiales, caída del consumo y un deterioro sostenido del empleo registrado.
La funcionaria confirmó que el Ministerio convocó reiteradas audiencias desde la primera semana de febrero, luego de que los trabajadores denunciaran haber cobrado apenas el 25% de sus salarios de enero y mantuvieran deudas por premios productivos.
Sin embargo, aseguró que la empresa nunca presentó directivos con poder real de decisión.
“La actitud de la empresa es sumamente preocupante. En cada audiencia se pidió la presencia de alguien del directorio con capacidad de resolver, pero no se presentaron”, sostuvo.
Cambio de directorio y directivos desconocidos
Castiglione reveló que Aires del Sur modificó su directorio entre octubre y noviembre del año pasado, pero nunca informó formalmente a las autoridades provinciales quiénes son las nuevas autoridades.
Según indicó, esta falta de identificación dificulta cualquier intento de negociación.
“No sabemos quiénes son. Ni siquiera el Ministerio de Producción tiene información sobre el nuevo directorio”, explicó.
La funcionaria agregó que el representante legal local sólo presentó escritos judiciales, incluyendo una propuesta para que la Justicia avale un plan de producción y pago salarial, iniciativa que finalmente no prosperó.
Pedido de quiebra y rechazo a la conciliación obligatoria
El conflicto escaló cuando la empresa presentó su propio pedido de quiebra mientras rechazaba cumplir la conciliación obligatoria.
Para la ministra, esta postura implica una señal grave: “Cuando dicen que no pueden cumplir con la conciliación obligatoria, implícitamente están diciendo que no pueden sentarse a dialogar o no pueden evitar despidos”, afirmó.
Castiglione explicó que la conciliación busca justamente garantizar la paz social y frenar despidos mientras se negocia.
Limitaciones del Ministerio de Trabajo
La titular de Trabajo aclaró que el organismo provincial tiene herramientas administrativas limitadas, sobre todo cuando los responsables empresariales no están en la provincia.
Si bien reconoció que existe la posibilidad de ordenar comparecencias con fuerza pública, indicó que esa medida pierde sentido si los citados no tienen poder de decisión.
“Hacer comparecer a quienes no pueden resolver nada no tiene demasiado sentido”, remarcó.
En ese marco, sostuvo que el conflicto podría terminar resolviéndose en la Justicia laboral, aunque advirtió que esa instancia suele implicar demoras prolongadas.
Sospechas de un esquema repetido
Consultada sobre versiones que sugieren un posible vaciamiento empresarial planificado, Castiglione admitió que situaciones similares ya se registraron en otras épocas.
“Lo hemos visto en los 90 y también entre 2015 y 2019. Es la forma que tienen algunas empresas de cerrar las puertas y dejar a la gente librada a su suerte”, afirmó.
La funcionaria señaló que, en esos casos, los trabajadores suelen tomar las plantas para resguardar los bienes ante el temor de un vaciamiento, recordando antecedentes como Textil Río Grande o Digital Fueguina.
Audiencias diarias y antecedentes judiciales
Castiglione anticipó que el Ministerio seguirá convocando audiencias incluso todos los días si fuera necesario.
El objetivo, explicó, es dejar constancia administrativa de la conducta empresaria para fortalecer eventuales demandas judiciales de los trabajadores.
“Eso puede servir como antecedente legal para robustecer las actuaciones judiciales”, explicó.
Panorama laboral provincial crítico
Más allá del caso puntual, la ministra trazó un diagnóstico complejo del mercado laboral fueguino.
Según estimaciones oficiales, la provincia acumula alrededor de 6.100 puestos de trabajo registrados perdidos respecto de 2020.
También confirmó:
*- Suspensiones en la industria electrónica;
*- Suspensiones en el sector textil:
*- Caída sostenida del consumo:
*- Fuerte reducción del empleo textil.
En ese rubro, detalló, el sector pasó de unos 1.050 trabajadores a menos de 300 en apenas dos años.
“Quizás ahora el problema no es si Tierra del Fuego es competitiva o no. El problema es que no se vende”, resumió.
Efecto dominó sobre la economía local
Castiglione advirtió que la caída del empleo industrial genera un impacto en cadena sobre toda la economía provincial.
“Cuando el salario no se vuelca en la economía local empieza un efecto dominó sobre todos los sectores”, explicó.
Pese al escenario adverso, aseguró que la provincia continuará apostando al diálogo con empresas y gremios y a la búsqueda de herramientas para sostener la producción y el empleo.

















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