La situación financiera de la Dirección Provincial de Puertos (DPP) atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según estimaciones que se manejan en el propio ámbito portuario, la caja disponible —que rondaría los 11 mil millones de pesos— permitiría afrontar el pago de salarios hasta noviembre, y solo en un escenario optimista que contemple un fuerte recorte del gasto corriente.
Este fin de semana, los trabajadores del Puerto de Ushuaia cobrarán sus haberes bajo un esquema excepcional: la liquidación se realizará como si se hubieran cumplido guardias, horas extras y adicionales vigentes hasta el 31 de enero, pese a que esos ítems ya no se encuentran operativos. La decisión responde a la continuidad administrativa del sistema salarial y no a una mejora en las cuentas.
La masa salarial concentra buena parte de la presión sobre la caja. De acuerdo con fuentes del sector, los sueldos mensuales oscilan entre los 3 y los 12 millones de pesos, según funciones y categorías, una estructura que reduce el margen para absorber desajustes prolongados sin ajustes adicionales.
La proyección financiera contempla la reducción de partidas sensibles —horas extras, guardias, contratos y otros gastos operativos— como principal herramienta para sostener el esquema de pagos. Aun así, el margen de maniobra es acotado y depende de decisiones de corto plazo.
Los números muestran un equilibrio frágil, sostenido por medidas transitorias que permiten ganar tiempo, pero sin modificar el fondo del problema. La caja alcanza para cubrir el presente inmediato, pero no ofrece previsibilidad. Con el calendario avanzando y los recursos limitados, el horizonte financiero de la Dirección Provincial de Puertos aparece cada vez más estrecho.
Fuente: Contextos Fueguinos.

















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