El ex senador nacional cuestionó la política de apertura de importaciones del Gobierno nacional y alertó sobre su impacto en la industria fueguina. Sostiene que la eliminación de aranceles profundiza la pérdida de puestos de trabajo, debilita el entramado productivo y pone en riesgo un modelo de desarrollo construido durante décadas.
Río Grande.- El senador nacional mandato cumplido Mario Daniele lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias económicas y sociales de la decisión del Gobierno nacional de avanzar hacia el “arancel cero” para la importación de teléfonos celulares. Según el dirigente fueguino, la medida se inscribe en un proceso más amplio de apertura económica que, desde la asunción de Javier Milei, viene provocando “una destrucción sostenida del entramado productivo, del empleo y del poder adquisitivo”.
Daniele fundamentó sus afirmaciones en datos oficiales. Citó el informe “Análisis de la dinámica laboral y empresarial”, elaborado a partir de información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), que señala que entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 desaparecieron 20.134 empleadores en el país, lo que equivale a un promedio de 30 empresas por día. En el mismo período, se perdieron 280.984 puestos de trabajo registrados, es decir, más de 419 empleos formales diarios.
“Este es el contexto real en el que debe analizarse la decisión de avanzar hacia el arancel cero. No es una medida aislada ni técnica: es la profundización de un modelo que destruye empleo y debilita la producción nacional”, sostuvo el exsenador.

El dirigente remarcó que el impacto de esta política se siente con especial crudeza en Tierra del Fuego, donde el régimen de promoción industrial permitió el desarrollo de un polo productivo estratégico. Actualmente, unas 8.500 personas trabajan de manera directa en el sector electrónico y otras 7.300 lo hacen de forma indirecta. Desde la provincia se produce el 94% de los equipos de aire acondicionado, televisores, microondas y teléfonos celulares que se comercializan en el país.
Daniele recordó que, de acuerdo con el último censo del INDEC, Tierra del Fuego fue la provincia que más creció demográficamente en la Argentina y una de las que más se expandió en empleo privado e industria durante las últimas décadas. “Ese crecimiento no fue casual, fue el resultado de políticas públicas sostenidas y de una estrategia clara de desarrollo”, afirmó.
En ese sentido, rechazó el argumento de que la industria fueguina sea responsable de los altos precios de los productos electrónicos. “Las plantas locales producen bienes de máxima calidad y ya quedó demostrado que el problema del precio final no está en la producción, sino en la cadena de intermediación, logística y comercialización. Atacar la industria local no corrige ese problema, lo profundiza”, señaló.
El ex senador alertó además que los efectos de la apertura ya comenzaron a materializarse. Empresas del sector en Ushuaia y Río Grande anunciaron que no renovarán alrededor de 700 contratos precarios, mientras que la baja en los niveles de producción amenaza los puestos de trabajo de más de 6.000 trabajadores formales.
Las cifras provinciales, según Daniele, confirman la gravedad del escenario. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, la cantidad de empleadores con trabajadores registrados en Tierra del Fuego cayó de 2.625 a 2.380, una reducción del 9,3%. En el mismo período, el empleo registrado se contrajo en casi 10 mil puestos, pasando de 79.760 a 69.774 trabajadores, con un retroceso del 12,5%. La industria manufacturera, junto con la construcción y los servicios, aparece entre los sectores más golpeados.
Para el dirigente peronista, el cuadro se agrava por la evolución de la inflación. Citó datos del INDEC que indican que el IPC de diciembre de 2025 fue del 2,8% y que la inflación interanual alcanzó el 31,5%, “incrementándose por segunda vez consecutiva”. “No bajan los precios, no se ordena la macroeconomía y se destruye empleo. Desde cualquier ángulo, el plan económico no está funcionando”, cuestionó.
Daniele reivindicó la importancia histórica de la Ley 19.640, sancionada en 1972, que estableció el régimen de promoción fueguino. “Fue una decisión estratégica del Estado argentino para poblar, desarrollar e integrar el extremo sur del país. Gracias a esa política de Estado, Tierra del Fuego creció en población, educación, ciencia, turismo e industria”, expresó.
También cuestionó la lógica de apertura irrestricta que, a su entender, contradice las políticas aplicadas por las grandes potencias. “Ningún país que aspire al desarrollo renuncia a su industria. Estados Unidos impulsa planes de reindustrialización y protección del empleo local. Las grandes economías protegen sus sectores estratégicos porque saben que sin industria no hay futuro”, sostuvo.
Finalmente, el exsenador llamó a defender el modelo productivo de la provincia y del país. “No podemos permitir que, en nombre de un dogma de mercado, se desguace el esfuerzo colectivo de generaciones. Lo que está en juego no es solo el destino de Tierra del Fuego, sino el modelo de Argentina que queremos construir”, concluyó.

















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